La realidad de vivir muchos años es mucho más simple de lo que pensamos y es que es tan fácil como que la longevidad depende, en gran medida, de lo que haces en tu día a día. Así lo explica ingeniero e inversionista y estudioso de este campo, Mauricio Santillán: "Cinco cosas que influyen directamente en la longevidad son: el ejercicio de pesas, la ciencia recomienda 8.800 pasos diarios, dormir bien y sobre todo descansar, uno de los factores fundamental. Es para longevidad: dormir 7 u 8 horas diarias siempre a la misma hora. Algunos suplementos y tener una vida social activa. Hay que socializar", sentencia.
Qué es el movimiento 'súper lento'
Respecto al ejercicio, Santillán nombra un movimiento que nos ayuda a mejorar gradualmente la condición física, sobre todo para aquellas personas que no hagan deporte a menudo, o no lo hayan hecho nunca. "Levantar una caja pesada en casa y hacer sentadillas con la caja o con alguna cosa pesada que tengas", dice el experto. "No hay edad para iniciar el levantamiento de pesas puedes tener 40, 50, 70, 80 años lo único que te te sugiero, si es que nunca has hecho pesas, es que hagas un movimiento que le llamamos un “movimiento súper lento”. Es un ejercicio con un peso suave, haciendo tres series de 20 repeticiones, durante seis meses. Al principio te va a parecer un poco aburrido pero poco a poco te vas a ir dando cuenta que tu capacidad muscular mejora tú quieres blindar tu cuerpo”, recomienda.
Los músculos absorben impactos, estabilizan articulaciones y protegen zonas más vulnerables con la edad como las rodillas, la cadera o la columna, y previene caídas, puesto que a mayor fuerza, mayor equilibrio. Pero además, haciendo ejercicio de fuerza estaremos aumentando la densidad ósea y, por tanto, reduciendo el número de fracturas y previniendo una enfermedad muy común con la edad, sobre todo en mujeres, la osteoporosis. Conseguirás "subir una maleta al avión, cargar un nieto, cargar la bolsa del super y no caerte. Hacer pesas te blinda los músculos para evitar caídas. Si tienes osteoporosis o si tienes tus huesos un poquito más más débiles el músculo te cubre”, concluye.
Los pequeños hábitos del día a día, un seguro de vida a largo plazo
Y es que hasta hace poco se creía que la genética también tenía mucho que ver en cuántos años vivíamos, pero digamos que es un mito que se ha desmontado poco a poco según han ido surgiendo los estudios en este ámbito de la ciencia. Es obvio que la genética influye, pero los expertos coinciden en decir que el estilo de vida pesa mucho más en la balanza.
El movimiento es un factor que se subestima y es clave porque esa actividad cotidiana que pasa desapercibida es clave a largo plazo. Por otro lado, dormir bien es otro de los grandes protagonistas puesto que mientras dormimos se activan procesos esenciales de reparación celular y regulación hormonal.
Asimismo, otro de los grandes enemigos de la longevidad es el estrés crónico. Y es que, vivir en un estado de alerta constante acelera el envejecimiento biológico, ya que puede provocar aumento de la inflamación, daño oxidativo, acortamiento de los telómeros (las estructuras que protegen el ADN), entre otras muchas consecuencias bastante perjudiciales para la salud. "Una buena forma de combatirlo es con ejercicio, meditación, yoga… Hay muchas técnicas que se pueden hacer en casa y yo hago tres: caminar los 8.800 pasos, pesas y una dieta con el menor nivel de azúcar posible", insiste el experto.
Tomar en serio todos estos hábitos te va a dar una mayor calidad de vida porque tendrás más fuerza, más energía, y una mayor autonomía a largo plazo.
Fotografías | Pexels, Youtube Aissa García
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