Estudió en la Escuela de Artes y Técnicas de la Moda de Barcelona, con apenas 20 años empezó a dar sus primeros pasos junto al diseñador Pepe Rubio y unnos meses más tarde lanzaba su primera colección propia.
Detrás de la energía y el color que destella en todas las prendas que tienen la firma de Ágatha Ruíz de la Prada, hay una filosofía de vida mucho más sencilla de lo que imaginamos.
Los hábitos diarios que Ágatha nunca perdona
Su gran secreto para mantenerse con esa vitalidad a los 65 años, además de los colores vivos e intensos que siempre caracterizan sus looks, encontramos hábitos muy sencillos y cotidianos: "Me cuido como a los 30, como siempre. No tengo mucha rutina, pero si puedo, voy andando a todos los sitios. En Nueva York ando, ando, y ando, y ando... Me gusta andar y, bueno, yo creo que mi vida es bastante sana", revelaba en una entrevista.
Caminar cada día es uno de los hábitos más sencillos y, al mismo tiempo, más beneficiosos para la salud. Los expertos aseguran que ayuda a mejorar la circulación, mantener el corazón fuerte, diabetes tipo 2, depresión, demencia y mortalidad prematura y cuida las articulaciones. Por eso, cada vez más especialistas defienden que mantenerse activo a través de algo tan cotidiano como andar puede ser una de las mejores fórmulas para vivir más y mejor. Aunque no hay que olvidarse de complementarlo con ejercicio de fuerza puesto que es clave para ganar masa muscular y conseguir así más fuerza y autonomía.
Ágatha Ruiz de la Prada también mantiene una relación muy relajada con la alimentación. La diseñadora asegura que intenta cuidarse, pero sin obsesionarse: “Cuido un poco mi alimentación, pero no soy una histérica”, ha confesado en alguna ocasión. De hecho, uno de los hábitos que más repite desde hace años, dice, es que desayuna "siempre lo mismo: pan con aceite y Nescafé", una costumbre que le viene desde pequeña y que heredó de su madre, según cuenta la diseñadora.
Levantarse temprano, uno de los secretos de su energía
Más allá del ejercicio o la alimentación, hay otro hábito que Ágatha Ruiz de la Prada mantiene casi como un ritual: madrugar. La diseñadora asegura que rara vez se levanta tarde y que, normalmente "empieza el día a las cinco y media o seis de la mañana". Un horario que para muchos sería impensable, pero que ella relaciona directamente con esa sensación de aprovechar el tiempo y mantenerse activa desde primera hora. Y es que, lejos de vivirlo como una obligación, madrugar forma parte de su manera de entender la vida.
Y, sin duda, uno de los ingredientes que parece fundamental en su manera de vivir y que puede ser el que más la representa es la ilusión. La diseñadora no baja el ritmo entre viajes, colaboraciones en televisión y nuevos proyectos... Pero sigue trabajando con la misma curiosidad de siempre y defendiendo una idea muy concreta de la moda y de la vida, que refleja en cada una de sus prendas: la comodidad, la creatividad, pero sobre todo, las ganas de pasarlo bien.
Fotografía | @agatharuizdlprada
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