Has vuelto a la rutina después de un largo verano y puede que septiembre sea tu mes elegido para nuevos propósitos. Y el más repetido suele ser perder peso. Para perder peso no podemos fiarnos ni de las dietas milagro como las de zumos detox ni de entrenar seis días a la semana porque lo primero solo consigue un efecto rebote y lo segundo es un imposible que solo conseguirá que nos frustremos.
Si lo que buscas es perder peso después del verano, empieza por otro objetivo diferente: la adherencia. La adherencia es la capacidad de mantener un hábito, y la clave para que el deporte unido a un déficit calórico (imprescindible si queremos perder peso), nos permita hacer una recomposición corporal.
La entrenadora Marimi García explica que "no podemos pretender pasar de un descanso de un mes a ir todos los días al gimnasio una hora. Si no, van a aparecer unas agujetas que nos van a quitar mucha motivación y en cuanto empecemos ya vamos a querer abandonar". Hay que empezar poco a poco porque si pretendemos hacer en una semana lo que no hemos hecho desde hace tres meses, solo conseguiremos aumentar el riesgo de lesiones, reducir nuestra energía a mínimos y abandonar antes de cumplir con el objetivo.
Es mucho mejor que la vuelta al deporte sea progresiva. “Empezaría con rutinas cortitas, de 20 o 30 minutos, dos o tres días a la semana al principio. La primera semana de septiembre, con entrenar un par de días y salir a caminar otros dos, es suficiente. Así no van a aparecer agujetas tan duraderas y podremos introducir el ejercicio en la rutina fácilmente”.
Caminar y hacer fuerza, el combo para perder peso después del verano
Según el entrenador personal Javi Cobo, la clave de la pérdida de grasa es “moverte diariamente y hacer fuerza 2-3 días a la semana”. Y movernos podemos hacerlo de una forma súper sencilla: caminando. María Casas, también entrenadora personal, explicaba en una entrevista que “caminar es, sin duda, el ejercicio más potente e infravalorado que existe". Si queremos empezar a movernos de nuevo para perder peso en septiembre, empecemos caminando 20 o 30 minutos, aumentando la intensidad con el paso de las semanas y añadiendo dos días de entrenamiento de fuerza. De esta forma será mucho más sencillo mantener una rutina de entrenamiento constante.
Para Alejandro Celdrán, si quieres perder grasa después del verano, no necesitas hacer una dieta extrema ni entrenar todos los días, solo "camina y haz fuerza y priorizar las proteínas". Y un extra. Si esa caminata la haces con inclinación y después de hacer fuerza los días que vas al gimnasio, muchísimo mejor. Como asegura el entrenador Marcos Mendoza, “cualquier cardio ayuda a quemar grasa si estás en déficit, pero caminar con inclinación puede ser más eficiente y sostenible que correr para muchas personas”. Y con solo 20 minutos de este tipo de cardio tras la rutina de fuerza ya verás los resultados, te lo digo por experiencia propia.
Fotos | LOGAN WEAVER | @LGNWVR en Unsplash
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