Cinco formas de masturbarte sin usar un Satisfyer ni ningún juguete sexual (y disfrutando como si lo hicieras)

Cinco formas de masturbarte sin usar un Satisfyer ni ningún juguete sexual (y disfrutando como si lo hicieras)
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Que los succionadores de clítoris han cambiado la vida sexual femenina es un hecho. Todo el mundo ha hablado (o habla) de ellos, tiene una amiga que se confiesa adoradora del mismo y si aún no lo tienes, es posible que lleves tiempo planteándote tenerlo.

Según nos informa la sexóloga clínica Megwyn White, Directora de Educación en Satisfyer, “cuando tenemos un orgasmo las endorfinas y las hormonas liberadas, incluida la "hormona del amor", la oxitocina, ayudan al cuerpo a controlar el dolor, los calambres y las migrañas”, y añade que "tener orgasmos con regularidad puede ayudar a mantener un equilibrio hormonal saludable y un ciclo regular." Pero no solo es por los beneficios físicos. El orgasmo por ejemplo es capaz de reducir el estrés, así que masturbarse siempre es una gran idea, sea o no con un Satisfyer.

Pero ahora que hablamos de masturbación, ¿solo puedo masturbarme con un juguete sexual? Para nada. El placer permite todo lo que tu imaginación quiera, y no solo puedes darte placer con juguetitos. Te contamos cinco formas diferentes de masturbarte con la que no necesitarás un Satisfyer.

Con una almohada o cojín

No me he vuelto loca. El roce contra la almohada y las sábanas puede ser especialmente placentero. La clave está en colocar cualquier objeto como una toalla enrollada, un cojín o una almohada entre las piernas, y ejercer un movimiento de fricción, simulando el que harías haciendo el llamado “petting”, pero a solas, rozando nuestros genitales con el objeto.

Danny G Utk8zyt4ti Unsplash

Podemos hacer lo mismo boca abajo, colocándonos directamente sobre las sábanas, o aumentar el contacto haciéndolo sobre la almohada. Ahora solo tienes que moverte suavemente hasta encontrar el punto justo y el movimiento que más placer te provoca.

Puedes comenzar en la cama con un automasaje erótico, ya que la piel es el órgano más grande del cuerpo y su estimulación puede que no nos provoque un orgasmo, pero sí nos puede excitar al máximo porque nadie nos conoce como nosotras mismas. El punto exacto de placer, el nivel de presión, el movimiento justo. Volvemos de nuevo a la máxima que deberíamos grabarnos a fuego cuando hablamos de placer y de masturbación: disfruta de todo el proceso y no te centres en el orgasmo.

Con la ducha

El chorro de la ducha es un clásico que nunca falla. La idea es colocarlo sobre el clítoris y que la presión del agua haga su magia. Cuidado con este método, eso sí, un exceso de uso podría provocar cambios en el PH vaginal y generar alguna molestia a posteriori como picores, pero de vez en cuando es muy muy placentero.

Jakayla Toney Dmgjbv3w8s Unsplash

Estimular el clítoris con tus dedos, pero de una forma diferente

Antes de entrar de lleno aquí, un consejo: no vayas directamente al clítoris según comiences a masturbarte. El un punto al que llegar, pero recorre un caminito previos por ejemplo estimulando los labios mayores con un movimiento de tus dedos arriba y abajo, o las ingles con suaves caricias, o los pezones de los que hablábamos antes. Y una vez tu clítoris esté preparado para el placer, prueba diferentes movimientos.

Los movimientos en círculo son maravillosos, pero prueba a practicar algo nuevo como movimientos en zig zag que vayan desde la entrada de la vagina a la parte superior del clítoris (pasarás de camino por el punto U y el descubrimiento será maravilloso). Otro gesto placentero y diferente es el de presionar el clítoris con el dedo índice y el pulgar, ligeramente. Un pequeño apretón que puedes combinar con otros gestos como el llamado sandwich, que consiste en colocar el estimular el clítoris con el dedo corazón y anular y colocar el índice y el meñique sobre los labios, estimulando varias zonas a la vez

Puedes probar por ejemplo a no repetir el mismo gesto durante más de 20 segundos. Así alargarás la llegada del clímax, aumentarás al máximo la excitación y el orgasmo será más potente.

¿Un orgasmo estimulando solo los pezones? Sí, existe

Los pezones son una de las muchas zonas erógenas del cuerpo, y tienen asombrosas posibilidades. Podemos estimularlos con las manos, rozándolos contra la ropa, pellizcándolos y hasta con un hielo.

Charles Deluvio Kxa2gssekqu Unsplash

Hay mujeres de hecho que consiguen alcanzar el clímax solo con la estimulación de los pezones, ya que es una zona con una alta concentración de terminaciones nerviosas y pueden producir mucho placer. Y si el orgasmo no llega no pasa nada porque no necesitas alcanzar el clímax para disfrutar al máximo. En el sexo lo más importante debería ser el camino y no el destino final, ese ansiado orgasmo.

Frente al espejo

Si practicas sexo con otra persona delante de un espejo (y te resulta realmente excitante), prueba a masturbarte frente a uno y a observar cómo reacciona tu cuerpo a los estímulos que vas regalándole. Un extra de excitación y una forma de conocerte aún más a fondo.

Fotos | Heng Films, DANNY G, Jakayla Toney, Charles Deluvio en Unsplash

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