Puede que te estés cepillando mal los dientes y no te hayas dado cuenta. Podrás pensar que esto no va contigo, porque siempre recurres al cepillo y al dentífrico tras cada comida, pero la ciencia insiste en que hay matices y hacerlo mal podría depender de lo que hayamos comido o nuestra técnica de cepillado.
Solemos creer que nos cepillamos los dientes simplemente para eliminar la comida que se queda en la boca, pero no solo es eso, debemos de tener en cuenta que los dientes desarrollan una densa biocapa, más conocida como la placa dental, que no es fácil de eliminar solo con un simple enjuagado. Esa es la razón por la que recurrimos al cepillado, y así retirar, en la medida de lo posible, la placa dental, tanto de los dientes como las encías.
Según explican los expertos, la técnica que utilizamos para cepillarnos los dientes sería crucial. Hay que lavarlos con suavidad para no dañar el esmalte. A esto le sumamos la importancia de limpiar la lengua, para eliminar también las bacterias que se acumulan en la misma.
Eso sí, hay un dato que desconocíamos por completo y es que cepillarnos los dientes justo después de las comidas no sería una buena opción, sobre todo cuando hemos consumido una gran cantidad de bebidas ácidas como pueden ser los refrescos, el café o incluso el alcohol, así como dulces, pero también si acabamos de vomitar. Así lo explica el enfermero pediátrico Luis Cabezas Vallejo en un vídeo que ha compartido con sus seguidores en redes.
El experto apunta a que cuando el pH de la boca es ácido, el esmalte se debilita, por lo que, si nos cepillarnos los dientes en ese momento podríamos llegar a causar daños en los mismos, aunque se traten de daños que no se aprecian a simple vista.
Su recomendación como regla general es esperar siempre al menos media hora después de las comidas para que el pH de nuestra boca se equilibre, proteja nuestro esmalte y de esta forma se dañe lo menos posible durante el cepillado.
Foto | Cottonbro studio en Pexels, Greta Hoffman en Pexels
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