La guerra entre la mantequilla y la margarina es algo que viene de lejos y es que, aunque parecen prácticamente iguales, son muy diferentes en cuanto a sus ingredientes. Pero, si tuviéramos que contestar a la pregunta, ¿una tostada de mantequilla es igual de saludable que una con aceite de oliva virgen extra?
La nutricionista Sandra Moñino, autora de “Adiós a la inflamación” tiene muy clara la respuesta: ''Si te sientan bien los lácteos, sí. Hay personas que los lácteos le sientan mal, entonces es como si me dices '¿comer queso es bueno?'. Pues sí, es bueno si te sienta bien. Si no toleras los lácteos de vaca, la mantequilla no es lo mejor que puedes tomar. Tómala de cabra o de oveja y si no la encuentra toma Ghee, que es la mantequilla clarificada'', explica en uno de sus podcast que comparte con María Pérez.
Pero, para poder entenderlo mejor, pongámonos en antecedentes. La mantequilla es un producto natural hecho a base de grasa de leche (de vaca, cabra o u oveja idealmente) que en su día fue demonizado por ser culpable de subir el colesterol y aumentar el riesgo cardiovascular debido a su alto contenido en grasas saturadas.
Por su parte, la margarina llegó como una alternativa moderna que se vendió como más ligera y una aliada para la salud del corazón. Pero, los aceites vegetales con los que se elaboró durante años conllevaban procesos industriales los cuáles generaban grasas trans y, por tanto, perjudiciales para la salud. La historia cambia de nuevo cuando comienzan a publicarse estudios diciendo que consumir mantequilla con moderación no es tan malo como se pensaba.
Resulta que la mantequilla no era la villana del cuento
Como decíamos, a raíz de la publicación de distintos estudios que dicen que consumir mantequilla moderadamente no es tan malo, su reputación cambia. Por ejemplo, una revisión de estudios que se menciona en esta publicación de salud, encontró que consumir cantidades moderadas de mantequilla se asocia con un ligero menor riesgo de diabetes tipo 2 y no se vincula estrechamente con un mayor riesgo de infarto o accidente cardiovascular.
Y es que, según explica Sandra: "Otro tipo de grasa que me gusta es la mantequilla, que mucha gente dirá: 'Madre mía, ¡ha dicho la mantequilla!'", dice divertida. Eso sí hay que saber elegirla y que esta, siempre sea “una mantequilla saludable que tenga buenos ingredientes y si proviene de la cabra o de la oveja, muchísimo mejor”, dice la nutricionista. Y, ¿qué ingredientes debe llevar? Pues en su respuesta lo tiene claro: “Mantequilla de vaca, de oveja o de cabra. Solo mantequilla”.
¿En qué se diferencia de la margarina y por qué esta no es tan saludable? Cómo decíamos en los ingredientes que la componen ya que “la margarina está procesada con aceites de girasol, de palma, de colza o de nabina”, dice la experta, consideradas grasas “malas”.
Otra de las opciones de las que habla la experta es Ghee, también conocido como mantequilla clarificada. Esta se obtiene al calentar mantequilla lentamente hasta que el agua se evapora y los sólidos de la leche (proteínas y azúcares) se separan. Estos sólidos se retiran, y lo que queda es la grasa dorada y aromática libre de lactosa y caseína (solo trazas mínimas), que es una versión más pura de la mantequilla y que, también consumida con moderación, puede ser otra alternativa más.
Eso sí, no olvides que elijas lo que elijas, la clave está en leer etiquetas, elegir calidad y consumir con moderación.
Fotos | Sorin Gheorghita de Unsplash, Freepik, @nutricionat_ , @conjengibreylimonpodcast y nutricionate.com
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