Cumplir años implica aprender a convivir con una versión de nosotros mismos que cambia con el tiempo. El cuerpo ya no responde igual, la energía puede ser distinta y algunas cosas que antes nos preocupaban dejan de tener importancia. Además, para muchas mujeres, la llegada de la menopausia coincide con una etapa de reflexión sobre la edad, la identidad y la forma en la que quieren vivir los años que tienen por delante.
María Pujalte, actriz a la que hemos visto en series tan populares como Los misterios de Laura, Siete vidas o Periodistas, ha hablado sobre esta etapa vital en una entrevista con La Vanguardia. A sus 59 años, la intérprete gallega no oculta que el paso del tiempo le importa, pero tampoco está dispuesta a fingir que envejecer no supone cambios. Su reflexión sobre la menopausia pone el foco en una cuestión que a menudo queda relegada a un segundo plano: lo que significa para las mujeres atravesar esta transición sin tener que responder a las expectativas de los demás.
El envejecimiento, un proceso dual con dos caras
Para María Pujalte, hacerse mayor no es un proceso que se pueda despachar con un mensaje optimista o con la promesa de que todo seguirá igual. En su conversación con el periódico catalán, reconoce que hay aspectos que se viven como pérdidas, especialmente cuando la energía deja de ser la misma que años atrás. Sin embargo, también aparecen una experiencia y una perspectiva que permiten mirar de otra manera muchas situaciones.
"Es una evolución en la que muchas cosas las vives como pérdidas porque ya no tienes la energía de antes, pero a la vez esa inconsciencia ha adquirido una experiencia y hay tonterías por las que ya no voy a pasar", explica la actriz.
Su reflexión se detiene especialmente en las mujeres, para quienes cumplir años puede venir acompañado de cambios físicos, emocionales y sociales. Pujalte considera que la menopausia merece una conversación más profunda que la que suele recibir. Para la actriz, "La menopausia tiene muchísimas más implicaciones que las cuatro bobadas superficiales que nos dicen".
La actriz insiste en que se trata de una etapa que requiere atención y paciencia, en lugar de tratar de pasar página cuanto antes o de restarle importancia a lo que cada mujer pueda experimentar. "Creo que el asunto es mucho más profundo e implica estar, cuidarte, tener paciencia, saber que es así y que no pasa nada", afirma.
"No voy a inventarme que tengo treinta años cuando no los tengo"
Pujalte también cuestiona la presión que reciben las mujeres para mantenerse siempre jóvenes, tanto en su aspecto físico como en su manera de vivir. En una sociedad en la que abundan los mensajes sobre cómo debemos cuidarnos, sentirnos o presentarnos ante los demás, la actriz reivindica la posibilidad de encontrar un ritmo propio.
"Yo soy una persona que me cuido mucho, físicamente y mentalmente, y hay un punto de 'dejadme tranquila, que yo tengo otro ritmo ya'", cuenta en la entrevista. En ese sentido, la actriz critica tanto la imagen tradicional de una mujer que, al llegar a la menopausia, desaparece del espacio público como la presión actual para demostrar que conserva exactamente la misma vitalidad y apariencia que a los 25 años.
"Tanto horror me genera lo de antes, que era que al llegar a la menopausia desapareces y dejas de lanzar mensajes de 'soy sexualmente activa', como lo actual, que es simular que todo sigue igual que cuando tenía veinticinco", explica para reivindicar que se puede vivir esta etapa sin ajustarse a un modelo impuesto, convirtiéndose en una oportunidad para decidir qué aspectos de la vida queremos cuidar y cuáles ya no estamos dispuestos a sacrificar por las expectativas ajenas.
Alimentación, ejercicio y cuidado mental: así afronta esta etapa
La actriz tiene claro que cuidarse es importante, pero su visión va más allá de la apariencia. En la entrevista explica que presta atención a su alimentación, a sus hábitos cotidianos y a la actividad física, a la que concede un papel fundamental. También reserva espacio para examinar su propia conducta y reflexionar sobre cómo se relaciona con los demás.
"Me cuido con mi alimentación, con mis hábitos de vida, con el ejercicio, que me parece algo fundamental… y también teniendo un diálogo conmigo misma para ser consciente de cómo soy", explica.
Ese diálogo interior tiene para ella una dimensión ética. No se trata únicamente de preguntarse cómo se encuentra o qué necesita, sino también de reconocer sus errores y revisar su comportamiento. "Para mí, realizar ese examen de conciencia es una práctica diaria: el ser consciente de las cosas que hago mal, de mis defectos y de si respeto al prójimo", añade.
María Pujalte quiere envejecer a su propio ritmo
El paso del tiempo también lleva a la actriz a imaginar cómo será su vida cuando deje de trabajar. Lejos de describir una jubilación llena de planes o actividades, Pujalte se imagina "tranquila y en contacto con la naturaleza, pues ahí encuentro mucha más vida que no es humana", explica. Y desarrolla esa idea al comparar ambos entornos: "En las ciudades la vida es únicamente humana y quizá eso me satura un poco", mientras que "La naturaleza es mucho más expresiva. Está ahí y puedes hacer el ejercicio de pararte, mirarla y acompañarla", concluye.
Fotografías | RTVE
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