Publicidad

Los secretos de los expertos para hacer las torrijas cremosas y deliciosas

Los secretos de los expertos para hacer las torrijas cremosas y deliciosas
Sin comentarios

Aunque esta Semana Santa no hayamos podido estrenar bikini en la playa, darnos una vuelta por nuestro restaurante favorito o vivir en un paseo eterno por la ciudad, hay una cosa que no puede faltar porque es un sinónimo de estar fechas: las torrijas.

Tanto si eres una experta cocinera como si es la primera vez que vas a probar suerte con este delicioso manjar, vamos a darte cuatro trucos infalibles de expertos para que tus torrijas queden cremosas y deliciosas.

El pan para torrijas

Es vital la elección del pan, aunque puedes hacerlo tu misma en casa con algunas de estas tres recetas que nos proponen en Directo al Paladar si es que te atreves a darle al amasado.

Es importante, según nos informa el director de Directo al Paladar, Miguel Ayuso, “escoger un pan con mucha miga”. El mejor pan de torrijas tiene una corteza fina, la miga densa y es poco alveolado, y si hablamos de los panes de toda la vida la opción candeal es la mejor de todas.

Pan Para Torrijas

Es importante también que “el pan sea del día anterior” tal y como nos comenta Miguel. De esta manera absorberá mejor la leche (o cualquier líquido con el que las remojemos), lo que nos dará una mayor cremosidad y no será tan frágil a la hora de manejarlo como lo sería de tratarse de un pan tierno.

El grosor de la rebanada también favorecerá que sean más jugosas. La recomendación es que nos atrevamos a rebanadas de 1,5 o 2 centímetros.

La leche

Lo más importante es dejar enfriar la leche bien una vez esté infusionada. La receta tradicional lo hace con cáscara de limón o naranja (vital quitarle la parte blanca porque nos amargaría la receta, figurada y literalmente) y canela, pero podemos infusionarla con cítricos y jengibre fresco, con vainilla o con cualquier otro sabor que nos guste.

Leche Torrijas Infusion

El azúcar se añade en el momento en que ponemos a hervir la leche, y después se enfría bien en la nevera. De esta forma el pan no será tan complicado de manejar. 

Según indicó el pastelero Alberto García Pérez a Directo al Paladar “si usamos leche caliente, el pan lo absorberá pero las fibras se reblandecerán en exceso y lo normal será que el pan se nos rompa al sacar las torrijas del remojo para pasarlas por huevo antes de freír.”

El tiempo de remojo de la torrija

Una vez tengamos la leche fría que hemos infusionado, el paso más importante y el que por impaciencia muchas veces acortamos más de la cuenta es el tiempo de remojo. Alberto asegura que “hay que dejar que las torrijas absorban el líquido durante unas horas. Si hay prisa, como mínimo hay que dejar en remojo 15 minutos por cada lado, totalizando al menos 30 minutos.”

Leche Torrijas

Coincide Miguel, que lo considera el paso más importante y en el que más gente falla. Según nuestro experto de Directo al Paladar, el tiempo será “el máximo posible mientras sean manejables”.

La fritura

Aunque podemos hacer unas deliciosas torrijas en el horno o tirar de plancha para conseguir también un buen resultado, la receta tradicional va frita. Antes de pasar las torrijas por huevo y freírlas, es conveniente dejarlas unos minutos sobre una rejilla según Alberto. De esta forma el exceso de leche que no esté bien absorbida se quedará en la bandeja y no se mezclará con el huevo del rebozado.

Es importante que el aceite esté bien caliente antes de echar las torrijas (que habremos rebozado en huevo bien después de remojarlas), para que el huevo haga una capa que evite que la leche salga.

¿El aceite? Según Carmen de Directo al Paladar, va en gustos. Si quieres que sepa un poco más, usa aceite de oliva virgen extra, y si prefieres que no tenga sabor, aceite de girasol. Un truco: para saber si el aceite está caliente échale un trocito de cáscara de limón o naranja. Si baila y chisporrotea, está preparado.

Una vez fritas (doradas por ambos lados) las escurrimos bien y las ponemos en papel absorvente para quitar el exceso de aceite. Cuando aún están calientes las acabamos con lo que queramos: mil, canela y azúcar, almíbar…

La receta tradicional es más que sencilla. Solo tenemos que seguir estos trucos y tener paciencia. Un capricho que hará que nuestra cuarentena sea menos dura y un poquito más dulce.

Fotos | Directo al paladar

Temas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Inicio

Explora en nuestros medios