Con la ola de calor golpeando fuerte, somos muchos los que buscamos planes con los que intentar olvidarlo. Puede ser visitar un museo y disfrutar de su aire acondicionado, acudir a uno de los mejores refugios climáticos o mi favorito: encontrar algo que hacer al aire libre sin que el calor nos asfixie. En este caso tenemos la ruta perfecta para conseguirlo, muy fácil, perfecta para hacer en familia y con una sorpresa para empezarla y terminarla.
Apenas a una hora de Madrid se esconde una de las rutas más especiales y refrescantes de toda la comunidad, con un destino espectacular, la Cascada del Purgatorio, uno de los rincones más bonitos del Valle de El Paular en Rascafría, y un comienzo y final absolutamente memorable. Aunque la mejor época para hacerlo es la primavera, cuando el caudal de los ríos es mayor, lo cierto es que la recompensa en este caso es perfecta en porque terminaremos en la zona recreativa Las Presillas. Esta zona de Rascafría es una parte del río Lozoya con tres pozas en las que está permitido el baño (solo está permitido el baño ahí) y unas vistas del Pico Peñalara que quitan el sentido.
La ruta de Las Presillas a la Cascada del Purgatorio
Se trata de una ruta circular sencilla, perfecta para hacer en familia porque son apenas 12 km entre ida y vuelta y con solo un desnivel de 200 metros. Lo mejor es que tanto al llegar como al volver disfrutaremos de un merecido chapuzón con el que sacudirnos el calor porque la ruta comienza y termina en Las Presillas. Si vamos en coche es ahí donde encontraremos un aparcamiento de pago por nueve euros todo el día, aunque también podemos ir en autobús hasta Rascafría (la Línea 194 sale de Plaza Castilla y te lleva hasta allí).
El sendero de ida coincide con la pista forestal que avanza paralela al arroyo del Aguilón hasta los saltos de agua, y que no solo es relajante, también es preciosa. Rodeada de pinos, sauces, serbales y avellanos, la cascada del Purgatorio es absolutamente espectacular. Esta maravilla natural tiene dos grandes saltos de agua que beben del río Aguilón y podemos mojarnos los piececillos para refrescarnos. Hay quien se baña si hay mucha agua, aunque está prohibido bañarse en la mayoría de ríos y embalses de la Comunidad de Madrid, excepto en zonas designadas y controladas para ello.
La vuelta, la haremos por una senda de mayor altitud que recorre la ladera de la montaña y nos permite disfrutar de unas espectaculares vistas panorámicas del Monasterio de El Paular y del macizo de Peñalara, pero puedes volver por donde viniste si esta opción te resulta demasiado exigente.
Recuerda llevar agua (no bebas de las zonas del río, por favor), ropa cómoda, un calzado adecuado y protección solar, y si comes por allí, por ejemplo en la cascada, recoge tu basura y déjalo todo tan limpio como lo estaba (o más), para que esta zona natural siga siendo espectacular por muchos años que pasen. Y cuidado con el agua de Las Presillas porque está fría, muy fría.
Si te gusta la zona, una de las rutas de senderismo más conocidas y espectaculares es la que empieza en el Puente del Perdón del siglo XVIII, que cruza las aguas del río Lozoya en el Monasterio de El Paular. Esta ruta, también muy fácil, es perfecta para ir con niños y perros por su sencillez. El sendero, rodeado por un frondoso bosque, bordea al Arroyo del Aguilón y termina en el Mirador de la Cascada del Purgatorio. Si te animas, ya tienes plan para otro día.
Fotos | Ayuntamiento de Rascafría, Comunidad de Madrid, Carlos Delgado, Tuscasasrurales en Flickr, BY-YOUR-⌘ en Flickr, MsLids
En Trendencias | Ghosting: en qué consiste y qué tipo de persona lo suele realizar
En Trendencias | Las 35 escapadas románticas por España para hacer en pareja en las que quizá no habías pensado
Ver 0 comentarios