Si hay un cantante incombustible que une a generaciones muy diferentes, ese es Raphael. A sus 83 años, el artista español sigue al pie del cañón con una gira que le está llevando por toda España. De hecho, cuesta encontrar otro artista de su generación con esa continuidad, y que siga despertando pasiones entre su legión de fans.
Sobre todo después de lo que pasó el año pasado, con un linfoma cerebral que lo apartó de los escenarios durante meses. Volvió, y lo hizo con la misma exigencia de siempre. Algo de eso tiene que ver con cómo cuida su día a día, algo que él mismo explicó hace tiempo en una entrevista con Patricia Pérez en su canal de YouTube.
El desayuno, esencial en sus rutinas
En esa conversación, Raphael contaba cómo organiza sus mañanas cuando está de gira, y quedaba claro que se trata de una rutina bastante fija, poco dada a la improvisación. Según explicaba, el cantante se levanta pronto, "a las 8.00 de la mañana, esté donde esté", sin necesidad de despertador.
@raphaelartista y @lesnitsoccident
Y dedica los primeros minutos del día a poner en orden lo que tiene por delante. El desayuno ocupa un lugar central en esa rutina. "Desayuno un yogur, o una porción de leche desnatada con cereales y una tostada con aceite de oliva", decía el cantante en la entrevista. De hecho, reconoce que "sin aceite, soy hombre muerto". A veces, los cereales los echa sobre la tostada con aceite, y queda como un pastel o un canapé.
También fue claro respecto a lo que evita nada más levantarse. "No tomo café, tomo té inglés", explicaba, dejando fuera de su rutina matinal uno de los hábitos más extendidos entre quienes empiezan el día con energía. A media mañana, si el ritmo de la jornada se lo permite, suele completar el desayuno con algo de fruta o frutos secos, pensado para llegar mejor a la comida sin bajones de energía.
El horario, incluso fuera de España, se mantiene
Raphael reconocía en la misma entrevista que, cuando está fuera de España, intenta no alejarse demasiado de esta pauta. La comida, de hecho, tiene un horario bastante marcado: suele almorzar pronto, antes del descanso, porque después necesita recuperar energía para lo que viene.
La cena es la comida que más varía, y depende sobre todo de si esa noche toca escenario. En los días de concierto, según contaba, recurre a platos que le aporten energía y que, al mismo tiempo, pueda digerir sin problemas antes de salir a cantar.
Fotografías @rafhaelartista
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