El ejercicio físico es necesario para nuestra salud a todos los niveles. Además de que nos ayuda a prevenir enfermedades metabólicas y cardiovasculares, y nos permite fortalecer músculos y huesos, es clave para la salud cerebral y el bienestar emocional. Necesitamos entre 150 y 300 minutos de ejercicio aeróbico moderado a la semanan según la World Health Organization (WHO), y al menos dos días de entrenamiento de fuerza. Hay quien realiza mucho más, pero eso pone en riesgo algo: nuestros niveles de hierro.
La doctora Isabel Viña Bas, médico especializada en salud hormonal, endocrinología y nutrición, y directora médico-científica de IVB Wellness Lab, explicaba en sus redes sociales que “las personas que realizan una gran cantidad de ejercicio físico, especialmente ejercicio cardiovascular de larga duración, tienen mucho más riesgo de tener una falta de hierro”.
Hierro y ejercicio físico
Cuando hay menos hierro en la sangre los músculos reciben menos oxígeno, aumenta la sensación de fatiga y la capacidad de esfuerzo disminuye. Es decir, esa falta de hierro, como explica Viña, “dificulta el adecuado rendimiento por una disminución de la oxigenación muscular”. Algunos deportistas tienen falta de hierro, pero no presentan un cuadro de anemia, sufriendo lo que se conoce como anemia del deportista. Este tipo de patología aparece, sobre todo, si practican deportes cardiovasculares de larga duración como atletismo, natación o ciclismo, o deportes de resistencia.
De manera normal, el cuerpo humano pierde hierro de forma habitual a través del sudor o las heces. No es algo preocupante, porque el cuerpo recicla de forma muy eficiente el hierro de los glóbulos rojos viejos y solo necesitamos absorber una pequeña cantidad diaria a través de la dieta (entre 1 y 2 mg) para reponer estas pérdidas metabólicas normales. El problema, según la doctora, es que “las personas que realizan una gran cantidad de ejercicio físico cardiovascular incrementan las pérdidas gastrointestinales de hierro porque hay una mayor cantidad de microtraumas en las células intestinales y se incrementa mucho la pérdida de hierro por el sudor”.
@isabelvinabas Hierro bajo y ejercicio físico en el vídeo de hoy os explico por qué el ejercicio físico de alta intensidad y larga duración, puede contribuir a disminuir nuestras reservas de hierro, empezando por una disminución de la ferritina, transferrina, hierro y en última instancia, anemia. Que no solo puede llevar a diversos síntomas como fragilidad de las uñas, palpitaciones, caída del cabello, sino cansancio, fatiga y disminución del rendimiento deportivo, que es precisamente algo que queremos mejorar cuando hacemos ejercicio físico 🥰
♬ sonido original - Isabel Vina
A esto se suma que el ejercicio dificulta que absorbas hierro después de entrenar de forma temporal. Por eso, según Viña, “las personas que hacen mucho deporte y se notan más fatiga deben asegurar el consumo de hierro”. Lo primero es asegurarnos de que incluimos hierro en la alimentación. Tomar carne, frutos secos, remolacha, marisco o legumbres es clave, ya que son alimentos con mucho hierro. Si podemos, siempre es mejor añadir algo de vitamina C con esos alimentos, ya que esta ayuda a mejorar la absorción del hierro en el intestino como ya explicaba la farmacéutica María de los Ángeles García García, conocida como Boticaria García.
Si con la alimentación no es suficiente, hay incluir un buen complemento de hierro, especialmente hierro bisglicinado, que mejora su absorción”, recomienda Viña. Y mejor aún si va “con otros micronutrientes como la vitamina C, el cobre, la vitamina B2, la vitamina B6, para no solo ayudar a la absorción sino a la incorporación del hierro en las hemoproteínas”. Aunque eso sí, siempre es mejor acudir al médico si notas que podrías tener anemia para que sea un profesional quien adecúe el tratamiento a lo que realmente necesitas y así evitar los peligros de la suplementación innecesaria.
Fotos | Jorge Alberto Vega Barrera en Unsplash, Instagram @isabelvina
En Motorpasion | El asfalto negro puede absorber hasta el 95 % del calor del sol. Los Ángeles lleva años probando una solución: calles de color gris
Ver 0 comentarios