Cuando la menopausia llama a la puerta la terapia hormonal sustitutiva (THS) puede ser una gran aliada. Desde hace años, este ha sido un tema bastante controvertido puesto que debido al estudio WHI, realizado en el año 2002, se dudaba de su eficacia y de los supuestos efectos secundarios que provocaba a las mujeres. Hoy en día, la evidencia ha demostrado que la THS puede ser una gran apoyo durante esta etapa, eso sí, siempre que sea bajo indicación y supervisión médica.
Índice de Contenidos (15)
- Qué es la terapia hormonal sustitutiva
- En qué mujeres está indicada la terapia hormonal sustitutiva
- Tipos de tratamiento de terapia hormonal sustitutiva
- Cómo se administra la terapia hormonal sustitutiva
- Por vía oral
- Por vía subcutánea
- Por vía transdérmica
- Por vía vaginal
- Vía inhalada o tópica en aerosol
- Efectos secundarios de la terapia hormonal sustitutiva
- Terapia de reemplazo hormonal y riesgo de cáncer
- Preguntas frecuentes
- ¿Por qué la THS tiene tan mala fama?
- ¿Es cierto que la terapia hormonal sustitutiva engorda?
- ¿Puedo recibir terapia hormonal en la menopausia después de un cáncer de mama?
Qué es la terapia hormonal sustitutiva
Uno de los temas más comentados y controvertidos cuando hablamos de menopausia es la THS, también conocida como terapia hormonal de reemplazo. Es un fármaco sustitutivo que repone las hormonas que comienzan a caer durante esta época, y puede ayudar a aliviar síntomas asociados a la menopausia y, en muchos casos, a recuperar la calidad de vida y bienestar.
"Preferimos el nombre de 'terapia hormonal de la menopausia' (THM)", dice Mercedes Herrero, ginecóloga y sexóloga, colaboradora de Intimina. "Consiste en administrar las hormonas que producen los ovarios, estrógenos y progesterona, cuando ellos dejan de hacerlo, con la llegada de la menopausia. Bien por cese natural, operaciones, o por otros motivos", nos explica.
Y es que, este descenso hormonal es el responsable de muchos cambios físicos y emocionales que pueden aparecer en esta fase de la vida. Los más comunes son los sofocos, los sudores nocturnos, cambios de humor, problemas para dormir, sequedad vaginal o pérdida de densidad ósea, entre otros.
Según nos cuenta la doctora Bárbara Fernández del Bas, ginecóloga especialista en medicina regenerativa, sexología y terapia hormonal en la menopausia, y directora médica de Womanhood Clinic, la terapia hormonal sustitutiva basada en estrógenos o derivados "está indicada para el manejo de síntomas menopáusicos, no como tratamiento "preventivo" universal de enfermedades crónicas" y es que, según la evidencia disponible, nos cuenta la ginecóloga, "los beneficios suelen superar a los riesgos en la mayoría de mujeres sintomáticas que están por debajo de los 60 años o dentro de los 10 años desde el inicio de la menopausia".
En qué mujeres está indicada la terapia hormonal sustitutiva
Uno de los efectos secundarios más "famosos" de la menopausia son los sofocos pero, según destaca la doctora Marta Sánchez Dehesa, Directora Médica HM Fertility Center IMI Toledo, "cuando llega la menopausia la bajada de hormonas afecta también al sueño, al estado de ánimo, a la vagina, a los huesos, al corazón y, en general, a cómo se siente la mujer en su día a día", revela. Pero algo que quiere dejar claro la doctora Sánchez-Dehesa es que la THS "no pretende "rejuvenecer" ni alargar la etapa fértil, sino aliviar los síntomas y proteger la salud cuando esa falta hormonal tiene consecuencias claras que, a día de hoy, la población aún desconoce. En la práctica, lo que hacemos es adaptar el tratamiento a cada mujer".
Por lo que, podríamos decir que no hay una sola THS para todas, sino que esta es personalizable, y como cualquier tratamiento médico debe valorarse la forma individual de administración, teniendo en cuenta varios factores como son: la historia clínica, la edad, el tiempo de uso… ya que en algunos casos puede conllevar riesgos.
La doctora Herrero, nos comenta que "hay que distinguir dos situaciones", a rasgos generales:
- Por un lado, si aparece la menopausia anticipada (antes de los 51 años que es lo estipulado en España): "Estaría indicada en todas las mujeres. Excepto si padecen alguna enfermedad que lo contraindique".
- Por otro, si la menopausia llega a una edad habitual: de media hacia los 52 años, "estaría indicada en aquellas mujeres con alteraciones provocadas por la menopausia. Cada mujer debería ser valorada para sopesar necesidad, riesgos y beneficios del tratamiento".
Mientras que, por su parte, la doctora Fernández del Bas, nos aclara que "en la práctica clínica, antes de iniciar terapia hormonal de reemplazo se realiza una estratificación de riesgo (cáncer de mama, trombosis, ictus, cardiopatía isquémica, hepatopatía, etc.) y se decide la pauta en un marco de decisión compartida. Como criterio general, la THS sistémica se evita cuando existen contraindicaciones mayores (por ejemplo, antecedente de cáncer de mama, tromboembolismo venoso previo, ictus/AIT, cardiopatía isquémica establecida, enfermedad hepática activa o sangrado uterino no explicado)". Y detalla las indicaciones que mejor "respaldo científico" tienen:
- Síntomas vasomotores moderados–severos (sofocos y sudoración nocturna), especialmente cuando afectan el sueño, el rendimiento y la calidad de vida.
- Síndrome genitourinario de la menopausia (sequedad vaginal, irritación, dispareunia, síntomas urinarios). En casos predominantemente locales, suelen priorizarse tratamientos locales; si además existen síntomas sistémicos relevantes, puede plantearse terapia sistémica.
- Menopausia precoz, insuficiencia ovárica primaria, ooforectomía: donde la terapia se considera una reposición más "fisiológica" y con frecuencia se mantiene hasta la edad media de menopausia natural, salvo contraindicaciones.
"Para mí la Terapia Hormonal de la Menopausia ha sido, literal, un antes y un después”, nos cuenta Lucía Yurriaga, fundadora de Womanhood, y paciente de THM. "Yo soy de las que puede decir sin rubor que la THM me ha cambiado la vida: duermo mejor, pienso más claro, no vivo secuestrada por los sofocos y he recuperado una energía y una alegría que pensaba que "ya no tocaban a mi edad". No es magia ni es un elixir eterno de juventud, es ciencia bien usada… y en mi caso ha sido un salvavidas para mi calidad de vida".
Tipos de tratamiento de terapia hormonal sustitutiva
"Disponemos de varios medicamentos, avalados por las agencias del medicamento: española, europea y la americana FDA", nos cuenta la doctora Herrero. Pero eso sí, todos los expertos coinciden en que la clave está en el acompañamiento médico y la información, puesto que la terapia hormonal sustitutiva ha tenido una gran evolución gracias a recientes investigaciones y, bien indicada, puede ser una gran aliada para vivir la menopausia con un mayor equilibrio, salud y calidad de vida.
La doctora Herrero, continúa contándonos que la terapia hormonal sustitutiva puede aplicarse bien por "estrógenos: con el estradiol, la molécula idéntica a la que produce el ovario (también existen varios preparados sintéticos que actúan sobre el receptor de estrógenos), y por progesterona: tanto en su forma natural, como otras moléculas que actúan sobre el receptor de progesterona".
Cómo se administra la terapia hormonal sustitutiva
Existen varias vías de administración y cada una de ellas tiene sus ventajas. Cómo decíamos lo importante es que cada tratamiento siempre se indique de una forma personalizada a cada mujer porque este puede variar según "los síntomas y antecedentes médicos", nos dice la doctora Sánchez Dehesa.
A lo que la doctora Herrero añade: "Si queremos buscar un efecto en todo el cuerpo, lo que llamamos terapia sistémica, podemos administrarlos por diferentes vías. Los estrógenos: por vía oral o transdermica, a través de la piel. La progesterona y derivados, se pueden administrar por vía oral o transvaginal. Y, también podemos usar estrógenos tópicos: en cremas, óvulos, anillos o pastillas, que se administran en las mucosas de vulva y vagina. De esta forma, mejoran estos tejidos, casi sin absorción sistémica hacia el resto del cuerpo".
Por vía oral
Es la forma más conocida. Se trata de pastillas diarias que pueden contener estrógenos solos o estar combinados con progesterona. Es la opción más cómoda, aunque no siempre es la más recomendable, como decimos, siempre debe adaptarse a la mujer.
Por vía subcutánea
Por chip o pellet hormonal, que "consiste en la colocación de pequeños implantes bajo la piel que liberan hormonas de forma continua durante varios meses. Aunque no están disponibles en nuestro país. Aportan comodidad al no requerir administración diaria, pero no permite ajustar fácilmente la dosis una vez colocado, por lo que su indicación debe ser muy bien valorada y personalizada", puntualiza la doctora Sánchez Dehesa.
Por vía transdérmica
Es decir, las hormonas se absorben mediante parches, geles o sprays. Esta vía es cada vez más popular porque mantiene los niveles hormonales más estables y suele tener menos efectos secundarios si se compara con la vía oral.
Por vía vaginal
Está indicada cuando los síntomas afectan a la zona íntima como sequedad, molestias o dolor en las relaciones sexuales. Se puede presentar en cremas óvulos, comprimidos o anillos vaginales.
Vía inhalada o tópica en aerosol
Es "menos frecuente", dice la doctora Sánchez Dehesa, y "permite una absorción rápida a través de la piel, con dosis bajas y controladas. Se utiliza en casos concretos y bajo supervisión médica, como alternativa cuando otras vías no son adecuadas".
Efectos secundarios de la terapia hormonal sustitutiva
Los efectos secundarios suelen ser leves y transitorios, nos explica la doctora Fátima Martínez Hernández, ginecóloga y obstetra del grupo Magyc en Hospital Ruber Internacional, "desapareciendo frecuentemente tras los primeros meses de tratamiento", detalla. Los más comunes son incluyen, según nos cuenta la ginecóloga:
- Sensibilidad mamaria: "sensación de hinchazón o tensión en el pecho.
- Sangrado irregular: "especialmente común en los primeros meses de las terapias combinadas continuas".
- Retención de líquidos y cefaleas: "en algunos casos, ajustando la dosis o la vía de administración (optando por la transdérmica) suelen remitir".
- Cambios de humor: "aunque la terapia hormonal de reemplazo suele mejorar el ánimo, algunas pacientes pueden experimentar irritabilidad inicial".
"Yo defiendo con uñas y dientes el derecho de cada mujer a decidir informada. Que no te nieguen el tratamiento por prejuicios. Si después de entender opciones, riesgos, alternativas y tus prioridades, eliges THM: maravilloso. Si decides que no es para ti: es igual de válido. Mi opinión personal es clara: en mi caso ha sido una aliada brutal”, nos reitera Lucía. "Lo importante es que la decisión sea tuya, no del miedo ni de la desinformación", añade.
Terapia de reemplazo hormonal y riesgo de cáncer
"El riesgo de cáncer es parte de la mala prensa de esta terapia. NO aumenta el riesgo de cáncer", dice contundente la Amira Alkourdi Martínez, ginecóloga de la Unidad de la mujer de Kclinik y Subdirectora Médica de Hospital Materno Infantil Virgen Nieves. "Lo que tenemos que saber es que en esta terapia la prevalencia de padecer es mayor solo por edad y, por tanto, si estamos dentro de este grupo, la terapia está contraindicada ya que la mayoría son hormono-sensibles", aclara.
Basándose en el último seguimiento del estudio WHI, publicado en JAMA en 2024, la doctora Martínez detalla lo siguiente:
- En cáncer de mama: "el riesgo depende del tipo de terapia. La terapia con estrógenos solos (en mujeres con histerectomía) se asocia con un menor riesgo de incidencia y mortalidad por cáncer de mama a largo plazo. La terapia combinada (estrógenos + progesterona sintética) presenta un ligero aumento del riesgo tras un uso prolongado, pero es un riesgo considerado "bajo" (similar a otros factores de estilo de vida como el sedentarismo o el consumo de alcohol). Además, es importante recalcar que el riesgo observado en el pasado estuvo estrechamente vinculado al uso de gestágenos sintéticos combinados (acetato de medroxiprogesterona que tienen un efecto proliferativo más potente en el tejido mamario) y NO a los estrógenos en sí. Hoy en día, la combinación de estrógenos transdérmicos con progesterona natural micronizada se considera el "estándar de oro" por ofrecer los beneficios de la terapia con un perfil de riesgo mamario neutro o insignificante en la mayoría de las pacientes en contraposición al uso de gestágenos sintéticos”.
- En cáncer de endometrio: "el uso de estrógenos sin oposición de progestágenos aumenta el riesgo de pólipos, hiperplasia endometrial y carcinoma, por lo que en mujeres con útero siempre se prescribe terapia combinada con progesterona natural, la cual es protectora y no aumenta la incidencia de cáncer de endometrio".
Preguntas frecuentes
¿Por qué la THS tiene tan mala fama?
Recientemente, la percepción tradicionalmente negativa que tenía la THS ha cambiado debido a estudios científicos desmienten algunos de los efectos secundarios que se asociaban con la THS: mayores riesgos de enfermedad cardíaca, cáncer o demencia, los cuales durante años se usaron para desaconsejar su uso.
El doctor Miguel Ángel Zambrano, jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario HM Puerta del Sur y director del Observatorio de la Menopausia de la Fundación de investigación "HM Hospitales", nos cuenta la historia que hay detrás: "La mala fama viene desde un estudio hace más de 20 años, el estudio WHI. Este se realizó en Estados Unidos haciendo una investigación prospectiva y utilizando conjugados equinos como estrógeno y acetato de medroxiprogesterona como progestágeno. La edad media de las pacientes que entraron en el estudio era en torno a los 60 años y la mayoría presentaban factores que contraindican el tratamiento (hipertensión más obesidad…) El estudio se canceló por efectos secundarios", nos explica.
Desde entonces se viene tomando como referente y fuente del miedo a la THS, pero, tal y como aclara el doctor: "Ese estudio, hoy no se podría realizar por la inclusión de pacientes en las que el tratamiento estaría contraindicado y porque esos fármacos sustitutivos ya no se utilizan por la aparición de hormonas idénticas a las que la mujer produce, no confundir este término con las “hormonas bioidénticas" que se está utilizando para hormonas sintéticas que no tienen que ver con el estradiol y la progesterona".
Como anécdora, el doctor nos cuenta que la investigadora principal del estudio escribió una carta abierta en una importante revista científica pidiendo perdón por el daño que había producido la publicación de ese estudio.
Actualmente, en concreto en noviembre de 2025, la FDA (la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU) anunciaba la retirada de advertencias del "black box warning" (cuadro negro) de muchos tratamientos hormonales en la menopausia, aludiendo que estas afirmaciones estaban basadas en la ciencia anticuada o malinterpretada y dando paso a evidencias más recientes que sugieren que los beneficios y riesgos dependen del tipo de hormona, la dosis, la edad al iniciar el tratamiento, entre otros factores. Es decir, que un tratamiento individualizado puede ser positivo.
¿Es cierto que la terapia hormonal sustitutiva engorda?
Muchas mujeres se ven más reticentes a realizar este tipo de tratamientos por el "miedo a engordar" y es que uno de los mitos más extendidos de la menopausia es que "las hormonales engordan". ¿Es esto cierto? "No. No es cierto. La tendencia natural de hombres y mujeres con la edad es que su metabolismo se enlentezca y eso favorezca que si no se cambian hábitos la tendencia será a engordar. Las hormonas si no están bien equilibradas pueden producir una discreta retención de líquido”, explica el doctor Zambrano.
A partir de los 45 y 50 años el metabolismo el cuerpo femenino atraviesa una transformación natural y se vuelve más lento, se pierde masa muscular, la grasa tiende a acumularse en el abdomen... pero esto ocurre sin la intervención de ningún tratamiento. "Aunque la preocupación por esto es muy frecuente, una meta-análisis de 28 ensayos (más de 28.000 mujeres) no encontró evidencia de que el estrógeno solo o la terapia combinada tengan un efecto significativo sobre peso o índice de masa corporal”, añade la doctora Fernández del Bas, y advierte que "la estrategia eficaz sigue siendo integral: ejercicio de fuerza, actividad física, sueño, nutrición y, cuando esté indicada, terapia hormonal de reemplazo para el control sintomático".s
¿Puedo recibir terapia hormonal en la menopausia después de un cáncer de mama?
Otra de las preguntas más comunes respecto al tratamiento hormonal en la menopausia, es si se puede llevar a cabo después de haber pasado un cáncer de mama. Según nos dice el doctor Zambrano: "A día de hoy es una contraindicación absoluta para la terapia hormonal de la menopausia", pero especifica que "se empieza a discutir si sobre los cánceres de mama sin receptores de estrógeno y progesterona podría ser seguro. Las terapias locales con estrógenos en vagina empiezan a ser aceptadas, pero no las sistémicas. Será difícil que cambie esta contraindicación para todas porque será complicado que ninguna industria farmacéutica quiera realizar los ensayos clínicos pertinentes para poder incluir a estas pacientes con cáncer de mama con receptores hormonales negativos necesarios para poder incluir la indicación en ficha técnica", opina el doctor.
Por su parte, la doctora Fernández del Bas, aporta que sí puede existir un escenario diferente: "El síndrome genitourinario severo y refractario. En supervivientes de cáncer de mama, puede considerarse el uso de terapias locales de baja absorción sistémica, como estrógenos vaginales a baja dosis, dentro de un marco de decisión compartida y, preferiblemente, coordinado con el equipo de Oncología", pero coincide con el doctor y dice que "en general, la THS sistémica (estrógeno con o sin gestágeno) no se recomienda tras cáncer de mama, dada la preocupación por recurrencia basada en ensayos y datos clínicos”, detalla
Entonces, para estas mujeres, ¿qué tipos de tratamientos se suelen indicar? "En estos casos, priorizamos tratamientos no hormonales (como el extracto de polen, la cimicifuga racemosa y lubricantes o hidratantes locales para la atrofia vaginal) y cambios en el estilo de vida para manejar los síntomas", nos cuenta la doctora Martínez.
Fotos | Freepik Pexels Gary Barnes, Cotton studio, Ashanjaya, Liza Summer, Mikhail Nilov
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