67 millones de tazas diarias. Esa es la cantidad de café que se consume en España según datos de la Asociación Española del Café. Esta bebida forma parte de nuestro día a día y se ha convertido en un hábito matutino para muchas personas, entre las que me incluyo. La buena noticia es que la ciencia sugiere que quienes toman café podrían vivir más años y tener menos infartos como bien explica el cardiólogo y divulgador José Abellán en su canal de YouTube.
El café es una infusión de las semillas de los frutos de la planta del café, tostados y molidos. No es solo cafeína, es una bebida con una composición compleja que como explica Abella, “aporta diversos compuestos bioactivos para nuestro cuerpo”, más allá de la cafeína, un alcaloide vegetal con efectos estimulantes. “Tiene ácidos clorogénicos, que son un grupo de compuestos antioxidantes que presentan diversos efectos en tu salud. Diterpenos como el cafestol y el kahweol que se encuentran en cantidades más altas en el café sin filtrar y que pueden influir en los niveles de colesterol, y también trigoleína, ácidos fenólicos y melanoidinas, que son compuestos con propiedades antioxidantes. Y por último, minerales como el magnesio y el potasio”, asegura.
Cuando tomamos café, la cafeína se absorbe y “es capaz de alcanzar y hacer efecto en prácticamente todos tus órganos y tejidos”, asegura el cardiólogo. Esto se traduce en que aumenta la actividad neuronal, libera neurotransmisores como la dopamina y noradrenalina y eso “te da una mayor sensación de alerta, mayor atención, mayor capacidad de concentración, así como una sensación de energía renovada” según el experto. Pero también actúa en tu sistema digestivo estimulando la motilidad gastrointestinal, y a nivel renal la cafeína tiene propiedades diuréticas. “Tu corazón y tus vasos sanguíneos también son sensibles a la cafeína”, asegura Abellán. En el sistema vascular se potencia ligeramente la acción del sistema nervioso simpático y su consumo produce un incremento temporal en la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
“Aunque el café te activa, acelera el corazón, sube la frecuencia cardíaca y hay quien refiere incluso palpitaciones cuando lo toma, los estudios más recientes apuntan a que quienes lo toman con regularidad viven más y tienen menos enfermedad cardiovascular”, aseguraba. “No hay evidencia de que consumir café de manera crónica aumente las tasas de hipertensión arterial de manera directa y tampoco se ha podido asociar con un mayor riesgo de fibrilación auricular ni otro tipo de arritmias”, explica. Es más, hay estudios que dicen que los consumidores de una a cinco tazas de café al día presentaban entre un 5 y un 11% menos riesgo de enfermedad cardiovascular y menos riesgo de accidente cerebrovascular.
En cuanto a cómo tomarlo, el experto ya nos contaba que abusar de las grasas saturadas como la que contiene la leche entera aumenta el riesgo de enfermedad del corazón, así como el azúcar. Es mejor que si te gusta el café con leche añadas solo un chorrito o uses leche semidesnatada o desnatada, o bebidas vegetales sin azúcar añadido. “En cuanto a la dosis, unos 400-450 mg de cafeína al día, unas 4 tazas de café largo, parece un umbral seguro”, asegura. Y si quieres rizar el rizo, un último dato: la evidencia científica sugiere que el café filtrado es el mejor para reducir el riesgo cardiovascular según el cardiólogo.
Con todas estas ventajas queda más que claro que el café puede formar parte de un estilo de vida saludable, aunque el experto advierte de algo: por muchos que sean los beneficios de tomar café a diario “si con el café sientes palpitaciones, no lo consumas”. al final cada persona tiene sus propias necesidades y puede que el café no sea para ti en absoluto.
Fotos | YouTube José Abellán, Heather Barnes en Unsplash
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