Durante mucho tiempo, el pilates ha estado asociado a una imagen muy concreta del mundo del fitness: conjuntos deportivos coordinados, clases tranquilas, música relajante y algún matcha después de entrenar, una estética que terminó convirtiéndose en sinónimo de las llamadas Pilates Princess, pero parece que las cosas están cambiando, y es que cada vez más hombres están descubriendo que este método de entrenamiento puede ser mucho más exigente de lo que imaginaban, incluso para quienes levantan cientos de kilos en el gimnasio.
Uno de ellos es Jarell Carter, influencer fitness y antiguo jugador de la NFL, acostumbrado a levantar más de 225 kilos en sentadilla y superar los 180 kilos en press de banca, que descubrió por las malas que el pilates no era precisamente una sesión de recuperación: apenas transcurridos 20 minutos de su primera clase, sus piernas comenzaron a temblar sin control, mientras sudaba y hacía todo lo posible por completar los ejercicios, lo que hizo que su primera reacción fuera bastante reveladora llegando a pensar que quien había inventado el Pilates odiaba a los hombres.
Lo que podría parecer una anécdota de unos cuantos se ha convertido en una tendencia que está transformando los estudios de entrenamiento gracias a nombres tan conocidos como Tom Brady, LeBron James y Cristiano Ronaldo que han incorporado el Pilates a sus rutinas de ejercicio con cifras que respaldan este cambio: según la aplicación de fitness ClassPass, la participación masculina en sus clases prácticamente se ha triplicado desde 2023, mientras que los gimnasios Equinox han registrado un incremento superior al 47 % desde 2023, tanto en sesiones grupales como individuales.
Además, actualmente los hombres representan aproximadamente uno de cada tres participantes de esta disciplina. ¿La razón? Porque sus beneficios van mucho más allá de conseguir un abdomen definido o mejorar la postura, ya que algunos hombres han descubierto que practicarlo les ayuda a levantar a sus nietos, mejorar su movilidad e incluso perfeccionar sus movimientos al jugar al golf. En definitiva, se sienten más ágiles, fuertes y jóvenes, sin ningún inconveniente en reconocer que el Pilates tiene mucho que ver con ello.
Session Pilates
¿Qué hace que el pilates sea tan exigente?
A diferencia de las tradicionales rutinas divididas por grupos musculares, el Pilates apuesta por un entrenamiento de bajo impacto que trabaja todo el cuerpo, poniendo especial atención en la fuerza del abdomen, la estabilidad y el control de los movimientos.
En pilates no se trata de levantar el máximo peso posible ni de terminar una sesión completamente agotado, sino de dominar cada ejercicio mediante movimientos lentos y precisos.
Existen diferentes modalidades, aunque las dos más conocidas son el Pilates de suelo, que se realiza sobre una colchoneta, y el Pilates reformer, que utiliza máquinas con plataformas deslizantes y sistemas de resistencia mediante resortes. Esta última modalidad permite trabajar la fuerza y la coordinación de una manera especialmente completa, por lo que no resulta extraño que quienes están acostumbrados a entrenar con pesas terminen descubriendo músculos que ni siquiera sabían que tenían.
El Pilates nunca fue exclusivo de las mujeres
Lo curioso es que esta disciplina nunca estuvo pensada para un público femenino: su creador, Joseph Pilates, desarrolló originalmente un método al que llamó Contrology durante la Primera Guerra Mundial. De origen alemán, había trabajado como artista de circo y boxeador, y comenzó a enseñar sus técnicas a otros internos mientras permanecía recluido en Reino Unido durante el conflicto.
VIPilates
Posteriormente se trasladó a Nueva York, donde abrió un estudio al que comenzaron a acudir bailarines, muchas de ellas mujeres, que encontraron en sus ejercicios una herramienta ideal para mejorar el control corporal y la movilidad. Con el paso de los años, la popularidad femenina creció hasta convertir el Pilates en una actividad asociada principalmente a las mujeres, una percepción que terminó reforzándose con la estética de los estudios modernos.
Para recuperar ese espíritu más inclusivo, algunas instructoras han comenzado a desarrollar propuestas específicas para hombres. Naimah Jackman, instructora certificada en Nueva York, fundó en 2024 Men's Pilates NYC, un club mensual exclusivamente masculino en el que las sesiones se realizan en una azotea de Times Square, con música trap a todo volumen para recrear el ambiente de un gimnasio tradicional.
Pero quizá lo más interesante de esta transformación es que no todos los hombres necesitan que los estudios cambien para sentirse bienvenidos. Muchos hombres disfrutan de las clases tal y como son, incluyendo uno de los momentos más relajantes de la sesión: cuando instructores cierran la sesión con aromaterapia porque, como muchos afirman, los aromas en el ambiente resultan perfectos para desconectar.
Así que, si todavía piensas que el Pilates no es para ti porque estás acostumbrado a levantar pesas, quizá ha llegado el momento de probarlo. Pero no te confíes: tus piernas podrían tener una opinión muy diferente después de los primeros 20 minutos.
Fotos de @davidhedosol | @sessionpilates | VIPilates
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