Son las cuatro de la madrugada en la península de Nicoya, en Costa Rica. Allí, los habitantes más longevos del planeta ya están despiertos y encendiendo sus hornos de leña. Es el primer paso para preparar el desayuno con el que llevan empezando el día toda su vida y que, según el investigador y experto en longevidad Dan Buettner, podría considerarse el “más sano del mundo”.
Buettner, que es uno de los principales referente internacionales en el ámbito de la longevidad, lleva más de dos décadas recorriendo las llamadas zonas azules. Esto no es otra cosa que aquellas áreas geográficas en del mundo donde la gente viva más y mejor. Entre ellas se encuentran zonas como Cerdeña (Italia), Ikaria (Grecia), Okinawa (Japón), Loma Linda (EE.UU.) y, por supuesto, Nicoya, la joya en esperanza de vida de Centroamérica.
De este modo, el experto ha podido comprobar de primera mano que los vecinos de todos estos lugares tienen algunas características en común, como: realizar actividad física moderada, unas relaciones comunitarias fuertes y una alimentación basada en productos locales, mínimamente procesados y muy alejados de los ultraprocesados que suelen protagonizar los desayunos occidentales.
El desayuno tradicional nicoyano: ingredientes y beneficios
En Nicoya, el desayuno tradicional gira en torno a las tortillas de nixtamal, que es una masa de maíz que, antes de ser molido, ha sido remojado y parcialmente cocido con ceniza de madera o cal. Una técnica ancestral heredada de la época prehispánica. Estas tortillas se acompañan de un hervido mezcla de frijoles picantes, cebolla, pimientos, arroz y hierbas frescas y se sirven con un café local, que ha sido tostado y molido en la propia comunidad.
Se trata de un desayuno que tiene todo lo necesario para arrancar el día con energía y equilibro metabólico. Buettner pudo probar el plato durante el rodaje de su serie documental 'Vivir 100 años', de Netflix, y describió el sabor como algo que "recuerda ligeramente a la nuez”.
A diferencia del clásico desayuno con tostadas, bollería o cereales azucarados que solemos hacer en España, el de Nicoya se basa en carbohidratos complejos de bajo índice glucémico. Esto significa que la energía se libera de forma gradual, evitando picos de azúcar en sangre y provocando una mejor sensación de saciedad.
Además, incluye proteínas vegetales de alta calidad, gracias a la combinación de arroz y legumbres. Además de minerales esenciales como magnesio, potasio, calcio y hierro. También aporta vitaminas del grupo B, que son clave para el metabolismo energético, y antioxidantes naturales como la vitamina C y E, que combaten el envejecimiento celular y neutralizan el daño causado por los radicales libres.
Pese a sus beneficios nutricionales, este desayuno sigue siendo prácticamente desconocido fuera de Costa Rica. No obstante, si no te ves poniéndote a preparar el desayuno todas las mañanas en un horno de barro, lo importante es que, como recuerda Buettner: “En todas las Zonas Azules, hasta un 80% de las calorías diarias provienen de carbohidratos saludables”. Lejos de los mitos actuales, estas dietas demuestran que no se trata de eliminar grupos de alimentos, sino de escoger bien sus fuentes.
Foto de portada | World Economic Forum
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