Sócrates no dejó en su legado ni un solo escrito. Todo lo que sabemos de sus enseñanzas llega a través de discípulos como Platón, que registraron lo que aprendieron de él en forma de diálogos. Por eso podemos asegurar que la frase "el verdadero amigo debe ser como el dinero: antes de necesitarlo, es necesario saber su valor" que aparece como socrática, es en realidad una sentencia apócrifa. Pero encaja tan bien lo que Sócrates pensaba, que merece la pena analizarla durante un par de minutos.
Aún no existía el capitalismo que conocemos ahora, pero esa idea de comparar amigos y dinero ya daba en el clavo con algo que nos ocurre en las relaciones en el siglo XXI: a veces solo nos damos cuenta del valor que tienen después de perderlas. Pero para el filósofo griego, es necesario un conocimiento previo para valorar bien cualquier cosa, y ese conocimiento solo se consigue con tiempo y atención.
Platón dedicó un diálogo entero a explorar qué es la amistad y cómo se forma. El Lysis. Ahí sostiene que la sabiduría es la condición previa de toda amistad verdadera, que "solo quien ha desarrollado su propio juicio puede reconocer a quienes de verdad valen y ser reconocido por ellos". Esa capacidad, como toda forma de conocimiento en Sócrates, exige un trabajo previo.
La verdadera amistad, el secreto para ser más felices
En el Lysis, Sócrates también afirma que prefiere tener un amigo verdadero a todo el oro del rey persa Darío. Usa el dinero como medida del valor y admite que, bajo sus ojos, la amistad supera ese valor. No se equivocaba. Existe una relación directa entre amistad y esperanza de vida y la amistad representa casi el 60% de la felicidad en las personas. Por otro lado, el aislamiento social se relaciona con mayores riesgos de trastorno depresivo mayor, trastorno de ansiedad generalizada e incluso deterioro cognitivo.
Uno de los estudios longitudinales más extensos de la historia, el Estudio del Desarrollo Adulto de Harvard, llegó a la conclusión de que la calidad de nuestras relaciones es el predictor más consistente de felicidad y longevidad a lo largo de toda la vida. Por encima del dinero. 2.500 años más tarde la ciencia demostró que Sócrates y su comparación tenían razón, y las conexiones sociales tienen un impacto en la salud psicológica, cognitiva y física.
Es importante aquí pensar en que Sócrates no se refiere a la cantidad de relaciones, sino a la profundidad del vínculo y la reciprocidad de estas, es decir, lo que das y lo que recibes en esa relación. Lo malo es que, según un estudio, solo existen sentimientos mutuos en la amistad en el 53% de los casos. En el resto no existe la reciprocidad que necesita una amistad verdadera.
Este otro estudio longitudinal encontró que las personas con vínculos sociales robustos tenían un 50% más de probabilidades de sobrevivir a condiciones adversas que aquellas con relaciones débiles. Como verás, la variable relevante no es el número de amigos, sino la solidez de los vínculos y eso se construye antes, en el día a día, con las cosas más sencillas.
El problema es que vivimos en una época en la que es muy fácil acumular vínculos aparentes con las redes sociales, por ejemplo. Yo tengo más de mil seguidores en Instagram y de todos ellos, menos del 1% son personas con las que tengo un vínculo fuerte. La disponibilidad digital no equivale a consistencia real, pero confundimos ambas y nos impide cultivar los vínculos que de verdad necesitamos.
Platón asegura que Sócrates llegó a la conclusión de que la amistad basada únicamente en la utilidad o el placer momentáneo "no resiste el primer momento en que esas condiciones desaparecen". No basta con tener a alguien cerca. Esa persona debe poder sostener el vínculo cuando las cosas se pongan feas. Por eso es tan importante que sepamos el valor de esa amistad antes de que lleguen las vacas flacas, y cuidar ese vínculo antes de perderlo, porque de nada sirve saber el valor de algo cuando ya no forma parte de nuestras vidas.
Nota: algunos de los enlaces de este artículo son afiliados y pueden reportar un beneficio a Trendencias.
Fotos | Wikimedia Commons, Anastasiia Rozumna en Unsplash
En Trendencias | Martha Nussbaum, filósofa: "Las emociones no son impulsos ciegos, sino juicios inteligentes sobre el valor de las cosas"
Ver 0 comentarios