Una experta de Yale desvela el pequeño gesto que te hará más simpático automáticamente

Un sencillo hábito que puedes aplicar con todo mundo para desarrollar una personalidad más agradable

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Joel Calata

Editor

En un mundo en el que parecer simpático puede abrir muchas puertas, hay un hábito pequeñísimo, tan sencillo que quizá lo pases por alto, que podría inclinar la balanza a tu favor. Y lo mejor es que no requiere horas de meditación ni grandes cambios de vida.

El hallazgo viene de la mano de Emma Seppälä, investigadora y docente de la Yale School of Management, quien explica que lo que verdaderamente nos hace atractivos ante los demás no es magia ni carisma de fábrica, sino un gesto habitual: mostrar interés autentico por los otros. En un artículo para Fast Company se señala que "momentos positivos de gratitud y cuidado hacia otras personas" funcionan como imán social.

Según Seppälä, dedicar unos minutos del día a pensar en los demás mandando un mensaje de agradecimiento, preguntando por cómo está alguien, o simplemente escuchando con atención puede disparar tu nivel de "me caigo bien" sin esfuerzo, y todo gracias a un mecanismo humano y básico: las emociones positivas se contagian, y cuando activas una actitud amable, generas un entorno de conexión.

Lo interesante del asunto es que este hábito da igual si se aplica al compañero de trabajo, al vecino del ascensor o a quien te atiende en la carnicería: según la experta, la clave está en la regularidad: convertir ese gesto aislado en ritual es un "micro-acto" que repites hasta que se vuelve natural. Así, no sólo haces sentir bien al otro, sino que tú también percibes mejoras en tu estado de ánimo y en tus relaciones.

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En la práctica, montar este hábito puede ser muy simple: puedes dedicar dos minutos a pensar en alguien a quien has visto poco, enviarle un "¿cómo estás?" sincero, o al terminar el día recordar algo que uno de tus conocidos hizo por ti y solo decirle "gracias de verdad".

Ese pequeño gesto de atención, repetido día tras día, puede ser la diferencia entre pasar desapercibido o ser alguien con quien los demás disfrutan estar y colaborar. Y todo, sin necesidad de grandes estratagemas: solo un poco de foco en los demás para convertirte en una persona más simpática.

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