Decidir terminar con una relación es complicado. Y confuso. Es una situación incómoda y como seres humanos, huimos de la incomodidad. Es un mecanismo de defensa natural para evitar el dolor emocional y la incertidumbre. La psicóloga Gema Sánchez Cuevas explica que “buscando la comodidad limitamos nuestro mundo, evitando así situaciones propicias para nuestro desarrollo y crecimiento personal”. Y también podemos hacer daño a otros por el camino.
En sus redes sociales, la también psicóloga Iris Carreira nos habla del slow fade, “una forma de evitar el conflicto y la responsabilidad emocional de decir 'no quiero continuar’”. A nadie le gusta pasar por una situación que sabe que será incómoda, como lo es romper una relación, y eso provoca que podamos tener comportamientos tóxicos de huida. Según la experta “el slow fade es un patrón de desvinculación afectiva en el que una persona se retira de la relación de forma gradual, reduciendo el contacto, la implicación emocional y la disponibilidad, sin comunicar explícitamente una ruptura”. Y es terrible para la otra persona.
Es importante hacer un matiz y es que una cosa es que te hagan slow fade y otra distinta que tu pareja necesite espacio o tenga menos tiempo. La psicoterapeuta Norely Sorrell asegura que “alguien que necesita espacio para avanzar con calma, te lo dice, te da tranquilidad y sigue presente aunque sea a su ritmo”. En cambio, el slow fade “se siente como un silencio castigador”, explica la experta, que asegura que notarás no solo menos mensajes, sino también “menos iniciativa, menos ganas y tú llenando los vacíos con excusas cuando en realidad la conexión se va acabando”.
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Sorrell asegura que “si te genera ansiedad constante, si te preguntas todos los días si le importas y si el silencio pesa más que la presencia, no es espacio, es desconexión”, y estás viviendo un slow fade en tu relación.
Cómo identificar el slow fade
Al igual que ocurre con el ghosting, desaparecer sin dejar rastro ni dar explicaciones, el slow fade se produce porque es más cómodo no enfrentarse a situaciones dolorosas como tener que decir ‘no quiero seguir viéndote’. Pero demuestra no solo una falta de responsabilidad afectiva, sino también una falta de empatía. Cuando se produce, como explica Carreira, empiezan a reducirse las llamadas, los mensajes y los encuentros por parte de una de las personas de la relación, las respuestas se vuelven tardías y superficiales y se produce una disminución de la iniciativa y el interés. Nos vemos envueltos en una ambigüedad emocional en la que parece que seguimos juntos pero no del todo.
Si el ghosting es doloroso, el slow fade parece incluso que lo es más, porque esa desaparición gradual provoca un desajuste emocional devastador en quien lo sufre. “Su efecto principal es que no permite un cierre claro, dejando a la otra persona en un estado de confusión, espera e incertidumbre, lo que dificulta el duelo y la elaboración emocional de la pérdida”, explica Carreira. Y es que sin un cierre claro de la relación, el hecho de procesar la ruptura se vuelve aún más complicado, porque ni siquiera sabes si estás viviendo una ruptura o no.
@iriscarreirapsicologia El slow fade es un patrón de desvinculación afectiva en el que una persona se retira de la relación de forma gradual, reduciendo el contacto, la implicación emocional y la disponibilidad, sin comunicar explícitamente una ruptura. ✨Implica: 💔 Menos mensajes, llamadas o encuentros. 💔 Respuestas tardías o superficiales. 💔 Disminución de la iniciativa y del interés. 💔 Ambigüedad relacional (“todo parece seguir, pero no del todo”). Su efecto principal es que no permite un cierre claro, dejando a la otra persona en un estado de confusión, espera e incertidumbre, lo que dificulta el duelo y la elaboración emocional de la pérdida. En términos clínicos, puede entenderse como: ➡️una forma de evitar el conflicto y la responsabilidad emocional de decir “no quiero continuar”, trasladando el peso del final a la otra persona. Si estás en esta situación, rellena el formulario de mi perfil 🌸 #slowfade #relaciones #fyp #parati
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Explica la psicóloga Tamara de la Rosa, que el slow fade “es un comportamiento de alejamiento, distancia y falta de interés de una manera sutil creando en ti un efecto de incertidumbre porque realmente no entiendes nada”. Se va desvaneciendo poco a poco, pero cuando preguntas si ocurre algo, todo va bien. No hay una comunicación explícita y se produce un lento desvanecimiento del vínculo (traducido del inglés, slow fade es desvanecimiento lento) que provoca alguien que ya ha tomado la decisión de romper, pero que no quiere pasar por ese momento incómodo. Y mientras ocurre, tu ansiedad se dispara y te aseguro por experiencia propia que duele como si miles de alfileres se te clavaran en el corazón.
Hay expertos que aseguran que es una manipulación en toda regla, escondida bajo el paraguas de no querer hacer daño. “Se sienten bien consigo mismos por intentar ser amables y, además, no tienen que lidiar con la incomodidad emocional de una conversación difícil ni con las emociones heridas de la otra persona”, explican en Psychology Today, y añaden que “lo que realmente ocurre es que están manipulando a la otra persona, provocando que esta se cuestione a sí misma y su propia versión de la realidad”. Cuando te hacen slow fade no entiendes lo que ocurre, porque de repente todo cambia pero a la vez no hay cambios y llegas a pensar que estás exagerando, que eres una dramática o que te estás inventando las cosas y que no pasa nada, como ocurriría con el gaslighting.
Carreira explica que en términos clínicos, el slow fade “puede entenderse como una forma de evitar el conflicto y la responsabilidad emocional de decir “no quiero continuar”, trasladando el peso del final a la otra persona”. Sabes que quieres romper pero en lugar de decírselo a tu pareja, te vas alejando para que sea la otra persona la que termine por romper, y por el camino provocas un desajuste emocional que puede llegar a tener consecuencias para nuestra salud mental, provocando sobre todo ansiedad.
Te diría que la solución a esto es un “amiga date cuenta”, porque si estás con alguien incapaz de enfrentarse a una situación incómoda solo para no pasarlo más y a costa de que tú te vuelvas loca, ahí no es.
Fotos | TikTok @iriscarreirapsicologia y @norely_psicoterapeuta, Brooke Cagle en Unsplash, Henri Pham en Unsplash
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