Potaje exprés: el guiso listo en menos de media hora con garbanzos de bote que repetirás cada semana

Podemos hacer la versión rápida de una receta tradicional de Semana Santa sin ser chef expertos

Receta Potaje Con Garbanzos De Bote
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Anabel Palomares

Editor

En casa de mis padres, cuando se acerca la Semana Santa, hay un plato de cuchara que se repite casi semanalmente: el potaje. Ese clásico guiso de cuaresma es diferente según la región. En Murcia, por ejemplo, se prepara con espinacas o acelgas y en Cádiz, con tagarninas. El clásico es un guiso lento y con calma, de los que hacen chup chup poco a poco y que saben mejor de un día para otro, pero tenemos tiempo para poco hoy en día, y las versiones exprés de guisos tradicionales están ganando la batalla. Esta versión de Directo al Paladar de potaje con garbanzos de bote se hace en menos de media hora, pero está buenísimo.

Para cuatro raciones necesitamos un bote de garbanzos cocidos, una cebolleta, dos huevos, cucharadita de pimentón dulce, un tomate grande, un puñado de espinacas y unos 600 ml de caldo de verduras. Como queremos que tenga cuerpo, vamos a hacer un majado con un puñado de almendras, dos dientes de ajo, perejil y dos rebanadas de pan del día anterior. Esto le aportará una textura fantástica y conseguirá que espese.

Lo primero que haremos es picar la cebolleta bien fina y rehogarla en una cacerola con un chorrito de aceite. Como queremos ahorrar tiempo te doy dos trucos: échale una pizca de sal y tapa la olla, bajando el fuego, para que se haga más rápido. Mientras se hace la cebolleta vamos a ir preparando el majado, para lo que necesitamos tostar las almendras, los dientes de ajo pelados y el pan en una sartén con un buen chorro de aceite de oliva. Es importante vigilar bien que no se quemen y se doren, y cuando lo tengamos, los retiramos a una picadora o el vaso de una batidora y añadimos unas ramas de perejil, unas ocho y sin quitarles el tallo. Picamos bien y reservamos.

Una vez dorada la cebolla vamos a añadir el pimentón con cuidado de que no se queme y casi inmediatamente después, el tomate triturado. Este es el sofrito base de nuestro guiso y podemos tenerlo preparado de antemano si seguimos los trucos de la cocinera Nuria Garrido. Cuando el tomate se haya concentrado un poco, unos cinco minutos, añadimos la picada de almendra, ajo, pan y perejil que habíamos triturado antes y le echamos los garbanzos (lavados y escurridos) junto con el caldo de verduras. Tapa de nuevo y espera a que comience a hervir y deja que cueza todo unos cinco minutos. La cocina en este punto, olerá a gloria bendita. 

Para rematar el plato vamos a añadirle huevo cocido picado y las espinacas, y rectificaremos de sal para que todo esté en su punto. Podrías añadirle también unas migas de bacalao desalado al conjunto y dejar cocer unos minutos más, pero solo con el huevo está increíble. Y lo mejor, es una receta perfecta para llevar a la oficina, porque de un día para otro está de locos. 

Fotos | Directo al Paladar

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