La cocina que se hacía en casa de nuestras abuelas tenía algo de lo que ahora carecemos. El guiso se hacía despacito y a fuego lento y cocinar se convertía en la mejor muestra de amor porque se le dedicaba uno de los bienes más preciados que tenemos, el tiempo. Nos faltan horas en el día y la sola idea de tener que dedicar algo más de media hora a meternos a la cocina, nos genera rechazo. Pero queremos el sabor de antes, el de nuestras abuelas. Tranqui porque hay algo maravilloso que ha venido a salvarnos la vida: los botes de legumbres cocidos.
Esta conserva, un auténtico fondo de despensa para la cocina, es uno de los alimentos procesados que no perjudican la salud. Aunque las legumbres secas son más sanas, las de bote pueden ayudarte a aumentar su consumo porque se reducen el tiempo de cocinado y conservan sus propiedades. Son una fuente excelente de fibra y proteínas vegetales de calidad, lo que hace que sea muy saciante, tienen efecto antiinflamatorio y ayudan a perder peso.
La receta no puede ser más fácil, unos garbanzos con calamares listos en veinte minutos. Solo necesitamos para dos personas un calamar limpio, una cebolla, un tomate, un diente de ajo y un bote de garbanzos cocidos. También nos hace falta agua o caldo de pescado si tienes hecho. En mi caso tengo caldo congelado siempre, pero si no me acuerdo de sacarlo tiro de pastillas de caldo concentrado. No son lo mejor del mundo pero me salvan de un apuro. Eso sí, puedes echarle agua, no es imprescindible que eches caldo. Te confieso que la mayoría de veces lo hago solo con agua y está buenísimo.
Comenzamos estos garbanzos con calamares haciendo un sofrito con la cebolla muy picada y el ajo, que pondremos en una sartén con un poco de aceite. Cuando hayan pasado unos minutos y la cebolla empiece a transparentar, añadimos el tomate. En mi caso lo preparo de dos formas, o bien rallado o pelado y picado fino, depende del tiempo y ganas que tenga. Mientras el sofrito se prepara, vamos a limpiar el calamar y cortarlo en trozos de bocado o anillas y dejando los tentáculos enteros. Puedes comprar calamar troceado y tenerlo siempre en el congelador para un apuro, solo tendrías que descongelarlo antes.
Cuando el sofrito está listo, añadimos el calamar troceado y dejamos que se cocine todo junto durante 5 ó 6 minutos. Mientras, vamos a lavar muy bien los garbanzos y a escurrirlos. Cuando hayan pasado esos cinco minutos, metemos los garbanzos y cubrimos con el caldo de pescado o con agua. Dejaremos que cueza unos diez minutos y añadimos sal al gusto.
Te prometo que si el sofrito está bien hecho y el calamar es de calidad, el plato es un platazo que te podrían poner en un restaurante. Está buenísimo y encima es ideal para llevarte a la oficina o a clase. Fácil, rico, proteico y muy saciante. ¿Quién da más?
Fotos | Directo al paladar
En Trendencias | La mejor receta de mayonesa casera y siete originales variantes para dar más sabor al picoteo del finde
En Trendencias | 21 recetas de pasta italiana con las que no aburrirte nunca
Ver 0 comentarios