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Consejos para comprar alimentos con cabeza, cuidando la alimentación de nuestros hijos y dejando Nutriscore a un lado

Consejos para comprar alimentos con cabeza, cuidando la alimentación de nuestros hijos y dejando Nutriscore a un lado
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Comprender el etiquetado de los alimentos que compramos para nuestros hijos puede ser complejo. Para acabar con las dudas y facilitarnos las cosas, la UE ha implantado un nuevo modelo de etiquetado para distinguir los alimentos saludables de los insalubres. Eso sí, según apuntan los expertos de Vitónica "genera una mayor confusión, en algunos casos, que el etiquetado antiguo".

Mucho se ha comentado acerca del nuevo semáforo nutricional, llamado Nutriscore, pero para solucionar las dudas más recurrentes en relación con la alimentación de los peques de la casa más vale saber cómo es el funcionamiento de este sistema de una forma sencilla para poder aplicarlo en nuestro día a día sin errores.

Primero, ¿qué es Nutriscore?

Paso a paso, lo primero es conocer qué es Nutriscore en profundidad. Nos encontramos con un sistema de etiquetado en forma de semáforo. De este modo, está divido en cinco colores (no en tres): un color verde oscuro (que recibe la letra “A”), un verde algo más claro (con la letra "B"), un tono amarillo (con la "C"), un ámbar (con la "D") y, por último, el rojo (con la "E").

Nutriscore es un sistema de etiquetado en forma de semáforo que va desde un color verde oscuro, valorado con la letra “A”, hasta un color rojo, valorado con la letra “E”. Por en medio queda la valoración “B” que sigue estando en un color verde, algo más claro. La “C” que se encuentra en amarillo a mitad de camino entre lo saludable y lo no saludable. Y por último la “D” que tiene un color naranja, simulando el color ámbar de un semáforo.

El fin del diseño tan visual de este modelo es que el interés nutricional del etiquetado sea fácilmente reconocible. En el fondo, sigue la misma dinámica que un semáforo, así que el verde (o la "A") son alimentos aprobados, nota que va descendiendo hasta llegar al rojo (o a la "E).

En Vitónica leemos que, "la analogía con Nutriscore nos ofrece también esas tres situaciones: a) podemos pasar ese alimento a nuestra cesta de la compra (colores verdes y letras “A” y “B”); b) un color amarillo o naranja con las letras “C” o “D” nos pone en alerta para que tengamos cuidado; c) un color rojo con letra “E” nos dice que lo dejemos quieto en el estante si no queremos aumentar nuestras posibilidades de un accidente futuro, en forma de enfermedad".

Segundo, ¿cómo funciona este sistema?

Una vez que ya conocemos en qué consiste el semáforo nutricional, pasamos a descubrir su funcionamiento de cerca. Nutriscote otorga un color y una letra a los alimentos teniendo en cuenta su composición.

¿Qué quiere decir esto exactamente? Los alimentos en verde se caracterizan por poseer un alto contenido en proteínas, vitaminas y minerales, y su porcentaje de verdura y fruta (nutrientes esenciales para el correcto desarrollo de la salud de nuestros hijos e hijas). Por otro lado, los que rozan el rojo contienen un alto contenido en grasas saturadas, azúcar, sal y son hipercalóricos (que deberían quedar alejados de la dieta de nuestros pequeños y pequeñas).

He aquí donde la fiabilidad de Nutriscore no asegura el éxito, dado que aunque suena muy bien, cuando ponemos en práctica este semáforo nutricional queda mucho por mejorar, como comentan los expertos de Vitónica.

Tercero, ¿qué debemos tener en cuenta para aplicar Nutriscore de forma correcta?

Los alimentos de un solo ingrediente pueden causar confusión, aquí empleamos la lógica

Uno de los mayores errores del semáforo nutricional es incluir los alimentos de un solo ingrediente (como los huevos o la leche), ya que estos son muy difíciles de calificar y de comparar. Uno de los casos más sonados ha sido el del aceite de oliva, ya que Nutriscore lo calificaba como "alimento rojo", el menos saludable de todos (ya que es alto en grasa y muy calórico). Por este tremendo error, hace un par de semanas el ministro de Consumo comunicó que el aceite de oliva queda fuera de la clasificación de Nutriscore.

Aquí debemos aplicar el sentido común, los ingredientes de un solo alimento de origen natural o vegetal -como frutas, verduras o frutos secos- no son dañinos para la salud (ya que no han sido procesados).

Si buscas una alternativa dulce, debemos dejar a un lado los cereales azucarados o la bollería industrial, para apostar por un bizcocho integral jugoso con frutas o unas galletas de plátano y coco con pipas de girasol. Además, es un manjar ideal para toda la familia.

La comparación correcta debería realizarse entre dos alimentos de la misma categoría

En este apartado seguimos hablando de cereales para poner un ejemplo claro. Si nuestro fin es comprar unos cereales para el desayuno que sean nutricionalmente interesantes, debemos comparar entre la misma categoría, no con otros alimentos. De esa forma, podremos optar por unos cereales con calificación “A” y color verde, y abandonar los que obtengan una calificación “E” y color rojo.

Aunque en este punto Nutriscore no funciona al 100%, ya que no siempre el contenido en grasa y las calorías son sinónimo de mejor o peor calidad. Un caso muy comentado ha sido la leche, "Nutriscore dará mejor puntuación a la leche desnatada al disminuir las calorías y la grasa saturada. Sin embargo la leche entera es un alimento más completo y saludable que la leche desnatada, a la cuál le han añadido azúcares y han eliminado las vitaminas presentes en la grasa saturada de la leche entera", apuntan en Vitónica.

Los aditivos alimentarios y el grado de transformación del alimento no se incluye en el algoritmo

Por último, hacemos referencia a un aspecto que va íntimamente relacionado con el hecho de si son alimentos ultra procesados o no. Nutriscore no tienen en cuenta los aditivos ni la transformación que ha vivido el alimento desde su origen hasta que lo tenemos entre manos (por ejemplo, no cuenta todas las modificaciones que experimenta el pavo en sí hasta convertirse en fiambre de pavo). Otro punto a mejorar y que debemos valorar para escoger alimentos interesantes para nutrir a nuestros hijos e hijas.

https://www.instagram.com/p/B9wGE6agifW/

Consejos para apostar por alimentos interesantes sin emplear Nutriscore

Mientras esperamos que Nustriscore arregle sus errores y que el Ministerio de Consumo nos enseñe cómo funciona realmente este sistema de una forma práctica y de fácil compresión, lo mejor es emplear el sentido común.

Si el alimento va en su propia cáscara, mejor

La naturaleza trabaja por nosotras en la mayoría de casos, y la alimentación no se escapa de este fenómeno. Así, las legumbres, los cereales integrales, las verduras o las frutas son siempre una buena opción. Por ejemplo, puedes elaborar unas albóndigas veganas de brócoli, garbanzos y arroz o unas mini pizzas de garbanzos y maíz, los alimentos de estas recetas provienen de la naturaleza y no han sido modificados.

Si lo puedes cazar tú misma, también es una "A"

Aunque suene un poco extraño al leerlo, la naturaleza es sabía de nuevo y si el alimento que tienes entre manos podrías haberlo cazado, pescado o recogido del campo tu mismo, es una "A". Aquí puedes optar por un delicioso pollo al horno con limón o una merluza con patatas nuevas y tomates cherry, un plato colorido que puede atraer la mirada de los peques.

Si el alimento está compuesto por un solo ingrediente, suele ser bueno (esté o no empaquetado)

Como ya hemos comentado, los alimentos compuestos de un solo ingrediente de origen natural son un gran aliado, y si van sin empaquetar mejor, pero aquí debemos matizar. En algunos casos, como el arroz, los encontramos embolsados para que sea más sencillo su transporte. De nuevo, una "A" para este tipo de alimentos. Hablando de arroz, un almuerzo o una cena con alto valor nutricional para nuestros hijos e hijos sería una ensalada de arroz integral, melón y sésamo o un risotto de estofado de ternera, para enamorar a los paladares más exigentes debemos ponerle imaginación.

Somos conscientes de que es mucha información de golpe, y que si no estás habituada a leer los etiquetados de los alimentos puede ser un poco completo al principio. Al final, el éxito reside en aplicar la lógica y el sentido común y en apostar por alimentos poco (o nada) procesados, dejando espacio a Nutriscore para casos muy concretos, a la espera de que el sistema mejore.

Fotografías | @gracielaraquel,

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