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Qué hacemos las mujeres cuando nos quedamos 'de rodríguez'

Qué hacemos las mujeres cuando nos quedamos 'de rodríguez'
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La popular expresión 'estar de rodríguez' (sí, con minúscula) surgió a mediados de los años 60 de la mano del cineasta Pedro Lazaga y su película 'El cálido verano del Sr. Rodríguez' (1965).

En la cinta, su protagonista, Pepe Rodríguez, es un oficinista que se dispone a pasar el verano trabajando en la ciudad mientras su mujer e hijos se marchan de vacaciones a la playa.

De ahí el término, que se extendió durante los años posteriores hasta la actualidad, para referirse a los hombres y mujeres que se quedaban solos durante unos días en casa y ocupaban su tiempo en salir y desmadrarse.


El cálido verano del Sr Rodríguez

Una realidad que nosotras también agradecemos, y mucho, teniendo en cuenta que todas soñamos con un poquito de tranquilidad y tiempo para nosotras mismas. ¿Pero, qué hacemos realmente las mujeres cuando estamos de rodríguez?

Me viene a la cabeza esa escena en la que Robert, un fotógrafo de National Geographic encarnado en la piel de Clint Eastwood, llama a la puerta de la casa de Francesca Johnson (Meryl Streep), una madre de familia tradicional a quien sus hijos y marido abandonan durante una semana, en busca de ayuda. Cuatro días. Sólo cuatro hicieron falta para enamorarse y que sus vidas diesen un giro fundamental. Pero amigas, por suerte o por desgracia, esto no son 'Los puentes de Madison' (y tampoco queremos complicarnos más la vida).

Puentes

Nos encanta el planteamiento de la empresaria Emilia Alfaro (30 años), con dos hijos pequeños, de 2 años y medio y 1 año respectivamente: "Es necesario desconectar un poco de tus hijos y estar unas horas sola, relajada. Mi cabeza ha interiorizado los gritos y los lloros de los niños, ya ni me crean estrés".

Momentos para ti

"El otro día me tuve que desplazarme por trabajo a 90 kilómetros de mi casa. Dejé a mis dos hijos y fui sola en el coche. No tardé ni una hora, pero fue un momentazo. Me dio un subidón... Iba sola, sin lloros, sin gritos, con la música a todo volumen, cantando… y la vuelta igual. Si me hubiesen pedido conducir mil kilómetros lo habría hecho porque estuve súper a gusto", nos cuenta.

"Salir a cenar y no hablar de bebés me da energía para aguantar tres meses seguidos"

Una cena con amigas y buen vino

Aunque no ha llegado nunca a 'estar de rodríguez' porque su trabajo le permite estar donde quiera, tiene claro qué será lo primero que haga en cuanto surja la oportunidad: "Si me quedase 'de rodríguez' organizaría una cena muy currada con amigas. Pondría una mesa súper bonita con vino… ¡que rule el vino! Sin pensar que mañana tengo que levantarme a las 8 de la mañana para estar al pie del cañón y súper fresca".

Rodriguez

Prohibido hablar de bebés (al menos durante unas horas)

"Salir a cenar con mis amigas me da la vida. Sobre todo, salir a cenar y no hablar de bebés. Me da energía para aguantar tres meses seguidos", asegura Emilia Alfaro, fundadora de Miboheme.

Un fin de semana 'anónimo' en Ibiza

Pepa (52) nos confiesa que uno de los mejores viajes de su vida lo vivió estando 'de rodríguez'. En ese momento, sus hijos tenían 14 y 16 años: "Éramos vecinos de mi hermana y su marido y solíamos irnos a veranear a casa de mis padres. Ese año, recuerdo que las dos tuvimos que quedarnos en Madrid una semana y ellos se adelantaron para ir a la playa con los niños. El plan era apuntarnos al plan el viernes, pero fingimos que teníamos mucho trabajo el fin de semana y nos cogimos unos vuelos a Ibiza para las dos. Nos hicimos pasar por dos amigas solteras, nos cambiamos los nombres, salimos de fiesta y nos hicimos amigas de un grupo de chicos que estaban de despedida de soltero... Nos invitaron a su barco y estuvimos todo el fin de semana con ellos. No pasó nada pero por supuesto esas dos noches nos las llevamos a la tumba".

Organización ante todo

"Pues yo lo tengo muy claro... Si me quedara sola haría limpieza, reorganización de la casa y tiraría todos los trastos y ropa que no utilizan. Me encanta hacer de manitas reparando muebles golpeados o cosas que no funcionan y no me dejan tirar cuando están. Por la noche aprovecho para tirarme en el sillón con una copa de algún Rioja y me pongo todas las películas que no veo cuando están porque sé que no les gustarían...", nos cuenta Yolanda, anestesióloga de 43 años, con dos niños de 8 y 10 años.

Julia

Descubrir tu ciudad (y a ti misma)

"Me lo paso pipa. Cuando logro quedarme sola, sin los tres pequeños y sin mi marido, aprovecho para ir de tiendas, visito museos, sitios secretos de Madrid... También opto por hacerme la manicura, pasar por la peluquería y tomarme un café conmigo misma", explica Inés de la Fuente, madre de tres niños de menos de 12 años.

Nos confiesa que sus planes favoritos son las rutas de tiendas de muebles y que intenta para montar un plan de este estilo cada dos meses.

Simulacro de libertad total

"Lo que queremos cuando nos quedamos solas es hacer aquello que nos haga simular de nuevo que no dependemos de nadie y viceversa. Un simulacro de libertad total, de hacer lo que te apetece, cuando te apetece, sin tener que llegar a un acuerdo constante. Sin horarios. Sin improvisaciones. Echarte un siestón y comer (cualquier tipo de guarrada) a la hora que te de la gana... y por supuesto ver todas las películas de comedia que me apetezcan", explica Leticia (35) con una hija de dos años y medio.

Bridget

El arte de no hacer nada

"El mayor placer de estar sin tus hijos es no hacer nada, sin preocuparse y sin tener a alguien que, cada X minutos, te implora "mamá" para que le soluciones algo", confiesa Ana Hernández, abogada y madre de dos hijos de 10 y 8 años.

"Quiero mucho a mis hijos, pero soy mucho más que 'la mamá de'"

Mucho más que "la mamá de"

"¿Hay sensación igual a la de tirarse en el sofá sin nada que hacer y aburrirse como un mono, como cuando eras tú la hija y no la madre? Quizá la de quedar con las amigas para cenar, contarnos nuestras cosas y reír. Si tienes suerte, incluso escapando un fin de semana", explica Ana.

Y añade: "Quiero mucho a mis hijos, pero soy mucho más que "la mamá de". Por eso, creo que es bueno dedicarnos tiempo alejados de ellos. Aunque sea por unas horas. Si no lo has probado, estás tardando. Si ya lo has hecho, sabes de lo que te estoy hablando. ¿Cuándo quedamos?".

Fotos | Gtres

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