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Asos lo carga el diablo

Asos lo carga el diablo
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Será una frivolidad o no pero lo de Asos en Internet está siendo una nueva estrategia en las compras de moda online que puede peligrar el sario de muchos como no andemos con cuidado. Una estrategia de acoso y derribo. Yo me levanto cada día esperando no recibir ningún email más con ofertas para comprar más ropa que no necesito. Pues date de baja, diréis. No es tan fácil: ¿y si me pierdo por algún casual una buena ocasión de compra? Pero si no lo necesitas. Ya, pero un descuento es un descuento. Y yo soy más débil que una camiseta del Primark.

Todo esto se me pasa por la cabeza cada vez que recibo el boletín de noticias de Asos. ¿Por qué no me habré dado de baja hace tiempo? ¿Por qué sigo abriendo esos correos que casi de forma diaria anuncian más y más descuentos de forma atractiva? Es la compra impulsiva lo que me impide dar al botón de borrado sin antes cotillear un poco por la tienda y… ¡error! Puedes caer casi seguro.

El peligro del descuento en las marcas

Asos se vale del descuento como principal reclamo. En su catálogo cuenta con decenas de marcas que a mí me encantan. En hombre me encuentro con Ben Sherman, Fred Perry, French Connection, H by Hudson, Hugo Boss, Lambretta, Selected, Clae, Paul Smith… mejor paro que la lista es eterna. A estas hay que sumar la posibilidad de descubrir nuevas marcas poco accesibles en el mercado español y que acaban siendo una alegría.

Ese descuento unido a las marcas es muy peligroso si somos de gatillo fácil a la hora de sacar la VISA y pasar por caja al ver qué barato está esa marca que de normal cuesta dos o tres veces más.

La táctica de marketing directo que utiliza Asos es perfecta: mediante un recurrente email las ofertas llegan con su correspondiente código con una fecha límite que hace más tentadora la compra: ¡si lo pillo ahora me saldrá más barato que mañana! ¿Pero acaso lo ibas a adquirir mañana? Bah, esa pregunta no importa, porque al final no pasas por caja. Si luego encima descubres una web con todos los descuentos de Asos ya llega el horror de Marlon Brando.

Venga, solo una miradita

Fauno

Solo hay unos pocos sitios en los que me tengo prohibido evitar lo de “venga, solo una miradita“ y nos vamos. Uno de ellos es Zara y en otro terreno: tiendas de música con vinilos; pero esto ya es otra historia aún más traumática. Asos hace tiempo que se incorporó a esta lista de sitios prohibidos que mirar.

- ¡Pero si solo voy a mirar por encima! No lo hagas. Caerás. Si vas a mirar por encima es que te gusta demasiado la moda y esa debilidad es la que te ha llevado a estar merodeando por ahí, para un rato más tarde encontrar esa prenda de la que ya no puedes vivir sin ella. Callejón sin salida. Una vez que estás dentro no sales libre. En la tienda online de Zara la tasa de conversión de visita y venta es una de las más altas. Otro buen ejemplo de sitio que no hay que visitar.

¿Qué hay de malo en una compra más?

Asos playa

Cada uno tenemos un baremo de precios que nos podemos permitir sin alterar de forma preocupante nuestro gasto diario. El problema es cuando se acumulan varias compras pequeñas y a final de mes vemos que la situación se ha descontrolado. Sí hay algo de malo en una compra más.

La táctica está clara: un jersey de tal firma por unos 30 ó 50 euros es algo muy tentador. Lo veo y pienso: una ganga. Encima es de ese color o modelo que me falta aún en el ropero. Claro, como ya has pasado por caja con los 10 anteriores, ya solo te falta el 11. Al estilo Pokemon. Hazte con todos.

Una compra inocente más no solo puede sumarse a una lista de varias pequeñas anteriores y desestabilizar el presupuesto sino que también se suma el sitio en casa: ¿dónde lo meto? Ergo, mudanza. Ergo, más pelas en el alquiler. Mejor cierra Asos ya.

El envío gratis

Ya lo comentaba cuando hablaba en su día del cambio de compra física a online: el tiempo para mí es crucial. Me gustaría tener más para hacer otras mil cosas pero lo que es finito es finito. Y cuando estás trabajando con un ordenador la tentación de perder solo un segundo es muy grande, puesto que no necesitas de mil preparativos previos para ir a la tienda, por lo que haces vagancia a veces. Y sobre todo: ¡envío gratis a casa! Eso es algo que se incrusta en mi cerebro y ya lo veo todo de otra manera: si me lo envían gratis a casa me tienen ganado.

Lo dicho: que alguien cierre Asos online que lo carga el diablo.

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