La salud articular está vinculada al envejecimiento y esto es debido a que según pasan los años nuestro cuerpo produce una menor cantidad de colágeno y las articulaciones se vuelven más rígidas y menos flexibles. A su vez, esto lleva a una pérdida tanto de la movilidad como de la salud articular, en general, aunque también puede estar vinculada a enfermedades autoinmunes.
El selenio es un mineral muy importante para nuestro organismo. Y es que, un déficit de este puede contribuir a un mayor riesgo de enfermedades articulares inflamatorias y a un deterioro de la función inmunológica como es el caso, por ejemplo, de la artritis reumatoide, tal y como explican desde la Fundación Articular. Y otra de sus grandes funciones es la de ayudar a producir proteínas antioxidantes a nuestro cuerpo para prevenir el envejecimiento y del daño celular, o lo que es lo mismo del estrés oxidativo.
Los beneficios del selenio que quizás desconocías
El estrés oxidativo está relacionado con un desequilibrio entre los radicales libres (prooxidantes) y los antioxidantes lo que daña estructuras celulares como el ADN y las membranas, y está directamente vinculado con diversas enfermedades como el cáncer o problemas cardiovasculares y enfermedades inflamatorias.
Si nos fijamos en este metaanálisis, compuesto por una revisión de 76 estudios, se observó que la ingesta de selenio está asociada con un "menor riesgo de varios cánceres del sistema digestivo (incluidos los cánceres gastrointestinales, hepáticos y pancreáticos), menor riesgo de mortalidad por todas las causas, depresión...", entre otras.
A sus beneficios, según explican en la web del NIH (National Institutes of Health), también hay que añadir su importancia para el síndrome de ovario poliquístico y la reproducción, concretamente, "para la salud del semen ya que en algunas investigaciones se ha comprobado que una alimentación saludable puede mejorar la calidad del semen. No obstante, no está claro si los suplementos de selenio mejoran la salud del semen”.
Asimismo, son varias las publicaciones que coinciden en hablar de los beneficios del selenio para la función tiroidea, puesto que “los niveles de selenio son más altos en esta glándula que en cualquier otro órgano del cuerpo". Y, además, "en algunas investigaciones se ha encontrado que las mujeres con niveles bajos de selenio tienen un mayor riesgo de padecer trastornos de la glándula tiroidea, mientras que en otros estudios se ha observado que los suplementos de selenio no ofrecen grandes beneficios para estos trastornos”, según el NIH.
Eso sí, los expertos también advierten que son necesarios más estudios para poder sacar resultados más concluyentes sobre su función en la tiroides.
Qué alimentos contienen selenio
Pero, ¿cómo adquiere nuestro organismo este mineral? Mediante los alimentos. El consumo recomendado de selenio es de “55 y 70 microgramos dependiendo de la edad”, según comparten en la Clínica Universidad de Navarra (CUN), y la mejor forma de adquirirlo es a través de “los requerimientos de vitaminas esenciales de una dieta equilibrada que contenga una variedad de alimentos”, dicen en esta publicación de salud.
Los alimentos vegetales como las verduras son las fuentes alimenticias más comunes de selenio y la cantidad del mineral en las mismas dependerá de la cantidad de selenio que tuviera el suelo donde crecieron. El pescado, los mariscos, las carnes rojas, los huevos, el pollo, el hígado, el ajo, los cereales, las nueces de Brasil… son buenas fuentes de selenio y las bebidas como el té negro o el café también lo contienen, según la CUN.
Por tanto, aumentar los niveles de antioxidantes en el cuerpo mediante los alimentos que contienen selenio puede proporcionar propiedades antiinflamatorias que nos ayudarán a combatir dolores articulares y prevenir otras enfermedades como diabetes, cáncer, cardiovasculares... entre otras nombradas anteriormente.
Cuidado con pasarse con los suplementos de selenio
La ciencia sigue estudiando el selenio para entender cómo este mineral incide en la salud y entre otras conclusiones que se han sacado de su consumo está la de que una ingesta excesiva puede ser perjudicial.
"Con base en los hallazgos de este estudio y debido a los efectos adversos y las ventajas limitadas de la ingesta de selenio, no se recomienda recibir suplementos adicionales para la población general, y la suplementación con selenio no debe continuarse en pacientes cuyo estado de deficiencia de selenio haya sido corregido”.
Por lo que a no ser que tu médico te indique su suplementación de forma específica, el selenio no es un mineral que debas tomar por tu cuenta como suplemento.
Por otro lado, según uno de los estudios de este metaanálisis de dosis–respuesta de estudios experimentales en humanos, se observó una "consecuencia adversa de la administración de selenio sobre los lípidos sanguíneos (disminución de HDL y aumento de triglicéridos) en niveles alrededor o por encima del límite máximo de ingesta actual”. Asimismo, también su consumo excesivo se asocia a “problemas graves del estómago y del sistema nervioso, dificultad para respirar, temblores, mareos, sofocos, espasmos musculares, insuficiencia renal o cardíaca e infarto”, según el NIH.
Además, también se han hallado en algunos estudios del mismo metaanálisis que el consumo de suplementos de selenio no reduciría el riesgo de enfermedad cardíaca en aquellas personas que obtienen suficiente selenio de su alimentación. Sin embargo, “tomar suplementos combinados que contengan selenio y antioxidantes, como betacaroteno, vitamina C o vitamina E podría reducir el riesgo de morir de una enfermedad cardíaca”.
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