Lydia Bosch es uno de los rostros que forman parte de la memoria televisiva de nuestro país. A lo largo de su trayectoria ha sido protagonista de algunos de los programas y series más famosos de la televisión española, y hoy, a sus 62 años, sigue muy vinculada al mundo de la interpretación.
Cuando le preguntan sobre el paso del tiempo, Lydia lo tiene claro, y asegura: "Mira, yo soy de las que ve siempre el vaso medio lleno. La vida tiene dos caras, pero yo siempre me quedo con la cara buena. Es verdad que vas cumpliendo años y ya no puedes llevar ciertos escotes porque la piel es diferente, pero no pasa nada. A cambio, ganas una sabiduría y una seguridad que antes no tenías, y también una mayor conciencia de que tienes que cuidarte. Yo, afortunadamente, llevo mucho tiempo haciéndolo", revela en esta entrevista.
Y es que la actriz, siempre se ha mostrado activa y muy consciente de la importancia de tener una vida saludable y equilibrada en todos los sentidos. "Hay que crear una serie de hábitos que no siempre son fáciles, pero a mí me compensa. Es más, cuando por trabajo u otras circunstancias tengo que cambiar mi rutina, la echo mucho de menos, porque entrenar y cuidar la alimentación va más allá de algo estético. Es salud y tenerla es el mayor tesoro”, revelaba en esta otra conversación. Entre sus marcados hábitos y rutinas Lydia ha confesado que le encanta madrugar: "Me levanto muy pronto, a las 7 de la mañana. Y hago entonces la hora de cardio".
Lo que más le gustaba hace años era salir a correr, aunque según fueron pasando los años se dio cuenta de que su entrenamiento también tenía que cambiar, evolucionar e ir adaptándose a las nuevas necesidades que le exigía su cuerpo. "De joven corría, pero ahora eso ya no me funciona igual, así que camino todos los días una hora. Además, lo hago con técnica: zancada larga, glúteo contraído, abdomen activo… siendo muy consciente de cada paso. Es una forma de trabajar el cuerpo que realmente notas resultados", explica.
Lydia Bosh y su preparación consciente para la menopausia
Pero, sobre todo, Lydia era consciente de que la menopausia acabaría llegando antes o después, y quiso adelantarse a los cambios que podía traer consigo.
En un momento en el que todavía se hablaba mucho menos de esta etapa, la actriz comenzó a entrenar y a mantenerse activa con el objetivo de estar preparada físicamente para cuando apareciera. Una actitud que, si lo pensamos a día de hoy, estaba muy adelantada en su tiempo y es que es ahora cuando las mujeres se han dado cuenta que deben informarse y empezar a cuidar su cuerpo antes de que llegue la menopausia, y no cuando sus síntomas ya se han instalado. "Antes de la menopausia quise prepararme bien y empecé a hacer más deporte", confiesa. "Entreno entre dos y tres días a la semana y mantengo una alimentación saludable, aunque sin ser rígida".
Eso sí, le gusta empezar el día con energía y alguna vez ha confesado que su alimentación está basada en la proteína, los cereales y la verdura y que en sus desayunos: "A veces tomo cinco claras con cereales y pomelo, otros días, cereales con queso fresco, frutos secos y fresitas. Otros, como chocolate, pero para no abusar del azúcar, mi entrenador me ha dado una idea para hacer mi chocolate: le pongo nueces, cacao puro, un poquito de miel y un plátano. Me lo dejo en un bote de cristal, en la nevera y me lo pongo dentro de las tortitas de avena, como si fuese un crepe", contaba en esta entrevista.
De la mano de su nutricionista, David del Arco, la actriz ha sabido comprender cómo debe ser su dieta nutricionalmente hablando. "David del Arco, me guía y me deja un día para mis caprichos, para poder comer unos espaguetis o un helado. Pero es curioso, porque cuando te acostumbras a una determinada alimentación, luego ya ni siquiera te apetece salirte demasiado de ella", revela.
Y, en cuanto a su forma de ver la vida, como ella misma dice, siempre ha sido muy positiva y aunque antes decía sentir más presión, ahora disfruta de las cosas con más calma y seguridad en sí misma, sobre todo en lo que tiene que ver con su profesión: "El paso de los años no me ha quitado ni un solo ápice de la pasión con la que vivo cada uno de los proyectos que esta profesión me regala", cuenta la actriz. Antes, dice, "el ‘qué dirán’, la inseguridad que a veces aparecía, no me permitían disfrutar de verdad. Ahora estoy en un momento muy feliz. Supongo que la madurez me ha dado ese poder: el de disfrutar plenamente, de estar con mis amigos, con mis hijos, de vivir momentos como este... Todo desde la calma", concluye.
Foto | @lydiabosch, Gtres/G3online
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