Laura Cabral, instructora de pilates: "Para adelgazar, el pilates más efectivo es el dinámico: en máquinas o suelo y añadiendo alguna pesa que aumente el trabajo de fuerza"

La diferencia fundamental entre el pilates clásico y el dinámico está en el ritmo y en los accesorios

Pilates dinámico
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
nacho-vinau

Nacho Viñau

Editor

El pilates se ha convertido en una de las disciplinas preferidas por las personas de más de 60 años, ya que permite trabajar el cuerpo sin castigar las articulaciones, ayudando a recuperar fuerza y movilidad. Entre los beneficios del pilates, también hay que destaca que mejora la flexibilidad, algo que suele limitarse con la edad, y hace que gestos cotidianos como agacharse o levantarse sean más sencillos y seguros.

 Además, al trabajar el equilibrio y la coordinación, contribuye a reducir el riesgo de caídas, uno de los grandes problemas en edades avanzadas, y deja una sensación general de mayor control y estabilidad del cuerpo.  Pero hay algo más que explica su popularidad creciente entre personas de más de 60: es adaptable. Se practica en el suelo, en una silla, en máquinas, con accesorios o sin ellos. Y además, también ayuda a adelgazar. Aún así, si queremos perder peso y tonificar el cuerpo, no se puede realizar cualquier tipo de pilates. 

El pilates dinámico: más exigente y efectivo para adelgazar

Laura Cabral, instructora y maestra en Corpora Pilates, ha explicado en su página web que "Para adelgazar, el pilates más efectivo es el dinámico: sean máquinas o suelo, añadiendo alguna pesa que aumente el trabajo de cardio más fuerza". Una declaración que conviene subrayar, porque rompe con la idea de que el pilates es solo una disciplina suave y contemplativa. Puede serlo. Pero no tiene por qué.

Pilates dinámico

El pilates dinámico es una evolución del método clásico que Joseph Pilates desarrolló a principios del siglo XX. La diferencia fundamental está en el ritmo y en los accesorios. En una clase dinámica, los ejercicios se encadenan sin apenas descanso, el cuerpo trabaja en continuo y se incorporan elementos que no forman parte del pilates tradicional: mancuernas, bandas elásticas, pelotas bosu y pesas ligeras. Ese extra de resistencia es lo que convierte la sesión en un entrenamiento simultáneo de fuerza y cardio, manteniendo en todo momento el control corporal y la conciencia postural que caracterizan al método.

El resultado práctico es significativo. Una sesión de pilates dinámico de entre 45 y 60 minutos puede quemar entre 200 y 300 calorías, y más si la intensidad se aproxima al límite del practicante. Pero el beneficio metabólico no termina al salir del estudio: al trabajar la musculatura desde dentro, el metabolismo sigue activo horas después de haber terminado el entrenamiento.

Por qué funciona especialmente bien a partir de los 60

A esta edad, el principal enemigo del peso no es la falta de voluntad sino la pérdida de masa muscular. La sarcopenia, esa reducción progresiva de músculo asociada al envejecimiento, ralentiza el metabolismo y dificulta la quema de grasa incluso en personas activas. El pilates dinámico ataca ese problema directamente: al combinar fuerza con cardio, no solo gasta energía durante la sesión sino que construye músculo activo que acelera el metabolismo en reposo.

Cabral señala además que "lo primero que nota una persona es que puede moverse con mayor amplitud de movimiento y empieza a tonificar los músculos profundos y posturales". Eso se traduce en cambios visibles antes de lo que se espera: hombros más abiertos, abdomen más firme, caderas con más control. La silueta cambia. Y con ella, cómo se mueve el cuerpo en el día a día.

Hay otro factor que a menudo se subestima: la postura. "La mala postura encoge y la buena alarga", resume la instructora. A partir de los 60, trabajar la musculatura postural no es solo una cuestión estética: es lo que permite seguir moviéndose con autonomía, sin dolor de espalda y con una figura que proyecta energía. El pilates, tanto en máquinas como en suelo, trabaja exactamente esa zona desde el primer día.

Además, el pilates también mejora la circulación sanguínea y linfática, lo que se traduce en una reducción de la retención de líquidos y esa sensación de hinchazón y pesadez corporal. "Trabaja la musculatura postural y facilita tanto la circulación sanguínea como la linfática, disminuyendo la retención y aportando sensación de ligereza", señala Cabral. Algo especialmente relevante para personas en menopausia o quienes pasan muchas horas sentados.

También hay un factor que influye más de lo que parece: el estrés. "El pilates tiene una conexión mente-cuerpo que no tienen otros entrenamientos", asegura la instructora. El estrés crónico aumenta la ingesta emocional y dificulta la pérdida de peso. Prácticas donde la respiración y la concentración son protagonistas, como el pilates, ayudan a regular el sistema nervioso y a mejorar el estado de ánimo, lo que acaba afectando también a la relación con la comida y con el propio cuerpo.

Cuántas sesiones hacen falta para notar resultados

"Dos sesiones semanales son el mínimo para avanzar, pero lo ideal son tres", recomienda Cabral. La constancia es el factor que más pesa. No en vano, la instructora recupera una de las frases más célebres de Joseph Pilates: "En 10 sesiones notarás la diferencia, en otras diez la notarán los demás y en otras diez tu cuerpo habrá cambiado".

Para quienes están en menopausia o llevan tiempo sin hacer ejercicio, Cabral recomienda complementar las sesiones con caminatas rápidas o bicicleta. No como sustitución, sino como apoyo. Porque la combinación de fuerza, movilidad y algo de cardio sostenido en el tiempo es, en su experiencia, lo que produce los cambios más duraderos en el cuerpo a partir de los 60.

Fotografías | Corpora Pilates, Freepik, peoplecreations

En Trendencias | Pilates de abuela: cinco ejercicios de bajo impacto para trabajar la fuerza y la movilidad perfectos para mayores de 60

En Xataka | EEUU alejó sus portaaviones de Asia para protegerlos: China acaba de publicar un manual para cazarlos desde 3.000 km

En 3D Juegos | La psicología dice que los adultos que crecieron con Vegeta como personaje favorito de Dragon Ball ahora son mejores que los que eligieron a Goku

 


Inicio