Hace diez años apenas se firmaban un centenar de operaciones de vivienda inversa al año en España. De hecho, casi nadie sabía en qué consistía. En cambio, el año pasado la cifra rozó las mil, según los datos que maneja Almagro Capital, una de las gestoras que se dedica a comprar este tipo de inmuebles. El crecimiento, de más del 700%, ha puesto sobre la mesa un debate que hasta hace poco quedaba reservado a la hipoteca inversa: qué hacer con la casa cuando llega la jubilación y las pensiones no dan para mantener el nivel de vida de siempre.
Felipe de los Ríos, socio de Almagro Capital, ha explicado el funcionamiento de este producto en el programa 'La Linterna' de COPE, junto a Ángel Expósito y la economista Pilar de la Granja. Y lo primero que aclara es qué es exactamente la vivienda inversa: "una alternativa que tiene la gente pensionista para acceder a todo el ahorro que tienen depositado en su vivienda particular". La idea, según explica, es "utilizar ese ahorro que han acumulado durante toda su vida para poder disfrutar de la jubilación", en un contexto donde el encarecimiento de la vida y unas pensiones limitadas aprietan cada vez más a este colectivo.
No es solo una cuestión de necesidad económica
Lo lógico sería pensar que quien vende su casa para seguir viviendo en ella de alquiler lo hace porque no le queda otra. Pero De los Ríos desmonta esa idea. Según cuenta, cuando hay una necesidad real, "lo mejor que puede hacer es vender su casa e irse a otra". El motivo real de fondo, dice, tiene más que ver con la planificación que con el apuro.
"La gente accede a esto con intención de planificar, tener seguridad, y lo que buscan es, sobre todo, tranquilidad", afirma el experto. Y hay un componente fiscal que ayuda a decidirse: se trata de un "ejercicio de planificación muy interesante" que, según sus palabras, "fiscalmente está muy bonificado".
Con esta fórmula, la propiedad de la vivienda pasa a manos de la empresa compradora desde el mismo día de la firma. A cambio, el vendedor conserva el derecho a vivir allí de forma vitalicia, sin que eso suponga ningún tipo de problema, tal y como precisa De los Ríos.
Los hijos, los primeros en empujar a vender
Uno de los aspectos que más llama la atención de esta operación es quién suele estar detrás de la decisión. Con la vivienda inversa, los hijos dejan de heredar la casa. Y sin embargo, según De los Ríos, "son los hijos los principales precursores de esta operación".
El experto describe una situación que se repite con frecuencia: padres que quieren dejar la vivienda en herencia y unos hijos, muchas veces entre los 55 y los 60 años, que les insisten para que vendan. "Papá y mamá, yo ya tengo la vida solucionada, vende tu casa, estate tranquilo, no te agobies porque, uno, yo no necesito heredar, y dos, yo quiero que tú estés cómodo", resume De los Ríos que suelen decirles. Este cambio de mentalidad respecto a la herencia, también aparece en otros estudios recientes sobre mayores de 55 años, que constatan que cada vez menos personas consideran prioritario dejar la vivienda a sus descendientes.
Vivienda inversa e hipoteca inversa, la diferencia que importa
Para los que no somos expertos en la materia, es fácil confundir la vivienda inversa con la hipoteca inversa, pero De los Ríos marca una línea clara entre ambas, sobre todo en lo que respecta a la herencia y al dinero que se recibe. "La hipoteca inversa es una opción que está pensada para los que sí o sí quieren que sus hijos hereden la vivienda", detalla.
La contrapartida es económica: "el dinero que vas a recibir es mucho menor que el que recibes con la vivienda inversa". Con la hipoteca inversa, al fallecer el titular, "los hijos van a heredar la vivienda y van a heredar la deuda". Y ahí está el problema que menos se cuenta, según advierte De los Ríos: si el propietario vive muchos años, esa deuda se va acumulando por el interés compuesto, hasta el punto de que, con frecuencia, "los herederos acaban vendiendo la casa para pagar la deuda".
Con la vivienda inversa el planteamiento cambia por completo. "Con la vivienda inversa reciben mucho más dinero desde el primer día, tienes beneficios fiscales que no tienes con la hipoteca inversa y ya sabes de antemano que tus hijos no van a heredar la casa", explica. Al eliminar esa incertidumbre sobre la herencia, el importe que se percibe es notablemente superior, algo que en la práctica facilita mucho la planificación financiera de cara a la jubilación.
Madrid y Barcelona, a la cabeza del interés
Por el momento, este tipo de operaciones se concentra sobre todo en las grandes ciudades. "Madrid y Barcelona son las que tienen la voz cantante en cuanto a gente que conozca estos productos", apunta De los Ríos.
Su empresa también compra activamente en otras capitales, como Valencia, Bilbao, San Sebastián, Sevilla, Málaga o Baleares, aunque el experto reconoce que en esas zonas "hay mucho desconocimiento" y buena parte de la población todavía no distingue bien entre vivienda inversa e hipoteca inversa. Algo que, visto el ritmo de crecimiento de los últimos años, probablemente no tarde en cambiar.
Fotografías | LinkedIn,Drazen Zigic, Magnific
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