Hay personas que parecen tener un pacto con el diablo: el paso del tiempo, sencillamente, no va con ellas. Y Charlize Theron es una de ellas. Hace unas semanas, lució espectacular con un bikini en amarillo durante unas vacaciones en Hawái junto a sus hijas durante las vacaciones de primavera. La foto, que dio la vuelta el mundo al mostrar un cuerpo que parece no acusar el paso del tiempo.
A pesar de haberse transformado y cambiado de apariencia para diversos papeles, especialmente tras aumentar 13,6 kilos para su película debut Monster cuando tenía 27 años y aumentar 22,7 kilos de grasa corporal para Tully en 2018, a los 42 años, la actriz ha conseguido mantener una figura envidiable sin importar el paso del tiempo.
Y ahí, el deporte tiene gran parte de la culpa dentro de unas rutinas diarias que dejan poco espacio para el sedentarismo. Probablemente, su pasado como bailarina, y la disciplina que conlleva su práctica, tiene mucho que ver en los hábitos que la actriz mantiene en su día a día.
El pilates como eje de todo
La disciplina que más aparece cuando Theron habla de fitness es el pilates, una disciplina cada vez más de moda por los múltiples beneficios que presenta. En la edición australiana de Harper’s Bazaar, la actriz fue directa al explicar el efecto que había tenido en ella: "El pilates me ha cambiado totalmente el cuerpo".
Una disciplina que, por cierto, cada vez más investigaciones vinculan con mejoras reales en fuerza, movilidad y calidad de vida en adultos activos. A eso le suma dos sesiones semanales de power yoga de 90 minutos, clases de spinning hasta cuatro veces por semana, y tenis cuando el tiempo lo permite.
Disciplina a la hora de hacer deporte y alimentarse
La parte quizá más interesante de su relación con el ejercicio es la sinceridad con la que habla del equilibrio entre actividad y alimentación. Nada de sistemas rígidos ni de reglas absolutas. Solo un cálculo cotidiano que explicó en esa misma entrevista con Harper's Bazaar Australia: "Siempre estoy calculando mi actividad física, no puedo comer mucho. O quizá sea un día de descanso. Pero soy honesta conmigo misma". Realmente, esta es una lógica sencilla, pero requiere cierta disciplina interna para aplicarla sin convertirla en obsesión.
En cuanto a la comida, la actriz sigue desde hace años un enfoque mayoritariamente basado en vegetales crudos y orgánicos: ensaladas, kale, jugos verdes, frutas. Nada de alcohol, nada de productos procesados, nada de pan ni pasta de forma habitual. Tal y como recoge la revista Hello, la actriz señala que "Cuando como de forma sana, duermo bien y no bebo alcohol, es cuando mejor aspecto tengo. Es cuando soy más feliz, y creo que se nota".
En este sentido, la actriz divide sus comidas en seis tomas pequeñas a lo largo del día en lugar de tres grandes, algo que, según explica, le ayuda a mantener los niveles de energía estables. Dividir la comida en seis veces al día es algo que también hace la diseñadora Carolina Herrera.
La tentación también tiene un lugar. Su snack favorito son las patatas fritas, algo que reconoció abiertamente en una entrevista con Ellen Degeneres, cuando habló del proceso de ganar 22 kilos para su papel en Tully: "Comí mucho de todo, pero mi droga favorita son las patatas fritas". La diferencia, sin duda, es saber parar a la hora de darse esos pequeños caprichos que hacen que la vida sea más alegre.
Su relación con el envejecimiento
Aún así, tal y como recogía Allure, Theron es consciente de que el proceso de envejecimiento es imparable: "Mi cara está cambiando, y me encanta que mi cara cambie y envejezca". Y de hecho, la actriz reconoce que jamás volverá a hacer una película y decir: ‘Sí, voy a engordar 18 kilos’. "No lo volveré a hacer porque es imposible bajarlos. Cuando tenía 27 años, hice Monster. Perdí 14 kilos de la noche a la mañana. Me salté tres comidas y recuperé mi peso normal. Luego, a los 43, hice Tully, y recuerdo que, un año después de intentar bajar de peso, llamé a mi médico y le dije: Creo que me estoy muriendo porque no puedo bajar de peso. Y él me dijo: Tienes más de 40. Cálmate. Tu metabolismo ya no es el mismo'.
Además, Theron también es sincera con cómo reacciona su cuerpo en los rodajes de acción. "Lo que realmente me frustra es que ahora hago películas de acción y si me hago daño, tardo mucho más en recuperarme que cuando tenía veinte años. Más que mi cara, desearía tener el cuerpo de cuando tenía veinticinco, con el que podía golpearme contra la pared sin que me doliera al día siguiente. Ahora, si no hago ejercicio durante tres días y luego vuelvo al gimnasio, no puedo caminar".
Fotografía de portada | @charlizeafrica
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