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Siete señales de que estás preparada para irte a vivir con tu novio

Siete señales de que estás preparada para irte a vivir con tu novio
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Las relaciones de pareja suelen pasar por diferentes fases y momentos que resultan diferenciadores y que implican lo que comúnmente se conoce como "dar un paso" o "avanzar en la relación. Tomar la decisión de irse a vivir juntos, en pareja, suele ser uno de estos pasos de los que la gente tradicionalmente habla.

Como cualquier decisión importante, suele requerir cierta meditación previa, pensar bien si es lo que queremos, si es lo que nuestra pareja quiere y si, realmente, nos conviene como pareja. Existen algunas cosas que podemos plantearnos y algunas señales que nos indicarán si estamos o no preparados para vivir juntos.

Has pensando en tus motivos para mudarte

A veces tomamos decisiones porque es lo que toca, es lo que tiene más sentido o porque la inercia nos lleva a ello. En un caso como este, que va a implicar un cambio importante en tu vida, es importante que te plantees y reflexiones de manera consciente sobre tus motivos reales y racionales.

Puedes plantearte si esto es lo que quieres y esperas en tu vida, realmente, o si lo haces porque toca. Además, es el momento de pensar en si queremos vivir con esa persona por necesidad - de cariño, de afecto, de dependencia -o porque sabiendo que podemos vivir sin esa persona pero queremos hacerlo con ella.

Existe respeto de la privacidad del otro por parte de ambos

Al vivir juntos vais a compartir muchas cosas, pero esto no quiere decir que no necesitéis seguir manteniendo cierta privacidad. Asegurarte de que puedes respetar su necesidad de privacidad y de que tu pareja respeta la tuya es una buena señal.

Te aporta seguridad y confianza

A veces nos enamoramos de alguien porque estar con esa persona nos genera excitación y nerviosismo. En algunos casos, esta emoción parte de la inseguridad y de las dudas. Y aunque resulta excitante, no siempre son las emociones más saludables. Cuando te mudas con otra persona pasas no solo a compartir espacio, sino también obligaciones, tareas y gastos económicos. Antes de irnos a vivir con otra persona lo ideal sería que tuviéramos, como mínimo, la confianza de que no nos fallará en estos aspectos.

Habéis hablado del reparto de tareas y obligaciones

Cuando nos vamos a vivir con otra persona cada uno somos, como dice mi madre, "de su madre y de su padre". Es decir, cada uno habréis crecido en una familia diferente, con sus costumbres y formas. Tal vez a ti te han educado en una casa en la que se limpiaba todos los días, mientras que tu pareja ha crecido en una en la que se hacía una limpieza profunda un día a la semana.

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Puede que uno de los dos haya vivido de manera independiente anteriormente mientras que el otro no, etc. Por ello, es importante hablar de cómo vais a repartir las tareas, cada cuánto se limpia, qué cosas son indispensables para cada uno. Si la compra se hace una vez a la semana o mensual o si haréis menús.

No buscas un cambio en tu relación o tu pareja

En ocasiones, cuando hay problemas dentro de la pareja tendemos a intentar hacer cambios drásticos como casarnos, tener hijos o irnos a vivir juntos intentando propiciar también un cambio en nuestra relación. El problema de esto es que cuando eso no ocurre se genera una gran frustración. Para dar un paso tan importante lo adecuado sería que lo hiciéramos con los problemas trabajados y decidiendo si aceptamos a nuestra pareja por quien es.

Conocéis vuestras necesidades de espacio

Igual que ocurre con la privacidad, es importante que conozcamos nuestras necesidades de espacio y las de nuestra pareja. Si necesitamos espacio para trabajar, si a veces nos gusta pasar unas horas a solas o, por el contrario, nos gusta pasar todo el tiempo acompañados es algo en lo que necesitamos pensar, así como consultárselo a nuestra pareja.

Habéis hablado de vuestra situación financiera y acordado los límites y reparto de gastos

La emoción de iros a vivir juntos se basa en el amor que hay entre vosotros y las ganas de compartir vuestras vidas como pareja. Y en este escenario a veces no cabe pensar en el dinero. Sin embargo, si vamos a vivir con alguien es un aspecto que debemos tener en cuenta. Asegurarnos de que ninguno de los dos tenga deudas que pueda afectar al otro, plantearnos si vamos a compartir gastos o tener una cuenta para la casa y otras separadas para cada uno. Haber hablado sobre todo esto es una buena señal.

Imágenes | Friends, Giphy

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