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Qué puedes hacer si sientes que el pene de tu pareja es demasiado grande
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Qué puedes hacer si sientes que el pene de tu pareja es demasiado grande

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Tener un pene grande puede ser el sueño de muchos, pero también puede la pesadilla de muchas. Y es que, a pesar de que el manido mito de que “cuanto más grande, mejor” siga pululando por nuestras mentes, hay veces en las que no, el tamaño no es una ventaja.

Cuánto mide un pene “normal”

(Cuando decimos "normal" nos referimos a la media estadística, al tamaño medio del pene según los estudios.)

¿15 centímetros? ¿16? Estas suelen ser las respuestas que escucho cuando les pregunto a mis pacientes cuál creen que es el tamaño medio del pene. Y no, no son esas medidas.

Una macro revisión realizada sobre 17 estudios (con un total de 15500 hombres) revelaba que la media es menor de lo que muchos piensan. Concretamente:

  • En reposo: 9,16 centímetros.
  • En erección: 13,12 centímetros.

Las medidas obtenidas en los extremos, es decir, los penes más grandes y los más pequeños con los que se encontraron fueron de 21,2 centímetros y 4,8 centímetros respectivamente.

Pareja en la cama abrazados

Pero, ¿qué es “demasiado grande”?

Además de lo evidente, de un pene cuyo tamaño esté bastante por encima de esa media que comentábamos, considerar un pene muy grande a veces tiene un poco de percepción subjetiva.

Por ejemplo algunas mujeres pueden considerar que sus parejas tienen penes enormes porque sienten molestias a la hora de tener relaciones sexuales.

Y si bien es cierto que esto puede ser así, es decir, que efectivamente el pene sea contundente, también podemos estar ante un caso de dispareunia: por ejemplo si durante un encuentro no hubo una buena excitación puede que la penetración causara molestias, lo que nos puede llevar a que en las siguientes ocasiones anticipemos que eso puede volver a suceder (achacándolo al tamaño del pene).

La anticipación de dolor hace que se contraigan los músculos de la vagina lo que puede provocar dolor durante la penetración. Se abre así un círculo vicioso que se retroalimenta y que no, no tiene como causa el tamaño del pene.

Lo cierto es que la vagina, cuando hay excitación, se dilata, es decir, se vuelve más flexible y se puede adaptar a diferentes tamaños.

Pareja en la cama

Si tu pareja tiene un pene grande...

Si la mismísima Samantha Jones, de Sexo en Nueva York, se rindió ante un especimen XXL, ¿es que todo está perdido? No, tranquila, no hace falta que huyas: hay unas cuantas cosas que puedes -que podéis- hacer para que la cosa vaya... como la seda.

  • Relax. Esto parece una obviedad, pero en el caso de encuentros con miembros de la talla XXL es especialmente importante. Si estás tensa, o no relajada del todo, tus músculos también lo estarán, y por tanto será más difícil. El sexo no es ninguna competición ni una prueba puntuable para las Olimpiadas. Así que tranquilidad, la cosa va de disfrutar... y si no, pues mejor lo dejamos.
  • Excitación: hay que dedicarle el tiempo necesario (el que cada una necesite) a los -mal llamados- preliminares, a tocarse, a lamerse, a frotarse... a lo que sea que te guste y que te haga alcanzar un nivel de exitación alto. ¿Por qué? Para empezar porque la excitación ya es placer, porque además cuanto más excitada más probabilidades de tener un orgasmo potente y porque con la excitación la vagina se dilata, los músculos se vuelven más flexibles (menos rígidos) y esto, evidentemente, facilita la penetración.
  • Lubricación: la falta de lubricación puede hacer que la penetración sea muy molesta e incluso hacer verdadero daño. Una buena lubricación facilitará las cosas (y además sentirás más placer en general). Recuerda siempre usar lubricantes con base al agua, específicos para penetración, para evitar infecciones y rotura de preservativo (los aceites, por ejemplo, pueden causar estas cositas, y mejor que no, ¿verdad).
  • Ojito con las posturas: para evitar que la penetración sea demasiado profunda y te cause molestias, lo mejor es optar por posturas en las que tú tengas control sobre ello. Tú encima, como una amazona, o en la postura del misionero, colocando en la zona baja de tu espalda un cojín o almohada, son posturas que permiten que controles la profundidad de la penetración. Sin embargo en la conocida como "postura del perrito" es más fácil que te haga daño porque la penetración es más profunda.
  • Todo no, gracias. Si el pene es "muy" largo puede producir molestias así que una opción por la que optan algunos es colocar una especie de “tope” en el pene para evitar que “entre entero”, como una venda enrollada (cuidado con que no apriete demasiado el pene). Además en algunas tiendas especializadas venden anillos para el pene que pueden usarse como marcador, como línea “de la que no hay que pasar”.
  • Preservativo... de su talla. Si el pene es muy grande un preservativo estándar puede resultarle molesto, pero además existe el riesgo de que se rompa: al apretar no se coloca bien y queda aire que puede acabar en ruptura. En el mercado hay preservativos de diversas tallas, ¡buscad la que mejor le quede!

Sea como fuere ten siempre presente que el sexo no es solo penetración, hay mil cosas -maravillosas- que podemos hacer y que nos dan mucho gustito, así que no nos obsesionemos con el tamaño del pene: os lo podéis pasar genial en la cama... sea de la talla que sea.

Imágenes | Unsplash.com

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