La gente con más inteligencia emocional nunca dice esto para demostrar empatía. Hace sentir más soledad a quien lo escucha

La verdadera empatía pasa por algo que se nos olvida: escuchar

Aprender A Escuchar Y Mostrar Empatia
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Anabel Palomares

Editor

Pensamos que la empatía es ponernos en los zapatos de la otra persona y entenderla, y si nos cuenta algo y hemos pasado por la misma situación, no podemos evitar decir que lo entendemos y que hemos pasado por eso. Respondemos contando una experiencia similar, pensando que así, la otra persona se sentirá menos sola, pero no es suficiente. Ayudar a alguien que lo necesita requiere mucho más que una frase hecha. Aunque tus intenciones sean las mejores, usar “he pasado por eso” centra la atención en ti. La verdadera empatía no consiste en contar nuestra historia, sino en escuchar. Hay algunas cosas que podemos hacer para mejorar.

La escucha consciente nos permite profundizar

Subestimamos el poder que tiene mostrar toda nuestra atención a una persona, pero la llamada escucha consciente es tremendamente poderosa. Según la psicóloga Inmaculada Domínguez Rodríguez, la escucha profunda o consciente es “un acto de generosidad”, porque cedemos a nuestro interlocutor tiempo y espacio. Consiste en prestar toda la atención posible, eliminando distracciones como puede ser el teléfono, y demostrar a la otra persona que le prestas atención con tu lenguaje corporal, por ejemplo mirándole a los ojos o asintiendo en silencio.

Si hacemos caso a la llamada la regla de Mehrabian, conocida como la regla 7-38-55, el impacto de un mensaje se divide en tres componentes: las palabras (7%), el tono de voz (38%), y el lenguaje corporal (55%). Robin Dunbar, profesor de la Universidad de Oxford, dirigió un estudio en el que se estimó que el 80% de la información sobre las relaciones sociales está contenida en señales no verbales, lo que coincide con lo que Albert Mehrabian afirmaba ya en los años 70. Escuchar de una forma profunda es prestar atención a todo lo que nos dice la otra persona, ya sea con palabras o no.

La escucha activa nos permite conectar

Las técnicas de escucha activa tienen sus orígenes en los trabajos del psicólogo Carl Rogerse y es la práctica de escuchar para comprender lo que alguien está diciendo. Te concentras solo en lo que dice la otra persona y para confirmar que comprendes lo que la otra persona dijo, parafraseas lo que escuchaste, haces preguntas o reafirmas las emociones que te expresa con un “entiendo que te sientes frustrado”. Está demostrado que las personas que reciben respuestas de escucha activa, como el parafraseo, se sienten más comprendidas que aquellas que reciben solo consejos o respuestas superficiales.

Prueba a decir “Cuéntame más” y escucha en silencio

Nos cuesta estar callados. Alguien a quien queremos empieza contarnos algo malo y parece que nace una necesidad casi irrefrenable de querer consolarle, de aconsejarle o de contestarle, pero según las psicólogas de Somos Estupendas, “la presencia y la escucha es mucho más eficaz y simple de lo que pensamos. A veces se trata solo de estar y dejar que se desahogue”. Y eso solo se consigue en silencio, escuchando.

Según Matt Abrahams, profesor en la Escuela de Negocios de Stanford y experto en comunicación efectiva, cuando decimos “cuéntame más”, damos todo el poder a quien habla, porque es quien decidirá qué es lo que quiere contar y lo que le importa. Para nosotros, es dejar de hablar para escuchar lo que la otra persona tiene que decir, lo nos permite conectar de una forma más empática.

Fotos | Carol (2015)

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