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Se cumplen 30 años de la polémica que transformó a la Madonna estrella del pop en una artista irreverente y respetada

Se cumplen 30 años de la polémica que transformó a la Madonna estrella del pop en una artista irreverente y respetada
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Hace unas horas, Madonna subía a Instagram un fragmento de su videoclip más icónico para autofelicitarse por el 30 aniversario de la polémica que dio un giro a su carrera:

"Hace 30 años publiqué Like a Prayer e hice un vídeo que causó mucha controversia porque ¡besaba a un santo negro y bailaba delante de cruces en llamas! También grabé un anuncio de Pepsi que fue retirado porque mi video se consideraba inapropiado. ¡Feliz cumpleaños para mí y la polémica!".

Corría marzo de 1989 y Madonna calentaba motores para el lanzamiento de su cuarto álbum de estudio con el primer single: Like a Prayer. En el vídeo, como bien apuntaba la cantante en su post, se rodeó de iconografía católica como las mencionadas cruces en llamas o estigmas en las manos.

La letra de la canción fue escrita desde la perspectiva de una mujer enamorada de Jesús. En numerosas ocasiones, la "Reina de pop" ha declarado que no tenía intención de ofender a los católicos, sino mostrar cómo la religión influía en su vida.

El video también tiene una evidente denuncia contra el racismo. La trama muestra a Madonna siendo testigo del asesinato de una mujer a manos de unos delincuentes. Sin embargo, por el crimen es arrestado un hombre negro que había corrido a socorrerla. Es entonces cuando Madonna acude a una iglesia, donde venera a un santo negro que se llena de vida gracias a un beso de la cantante.

El Vaticano condenó el video por su "contenido blasfemo" y llamó a la comunidad católica a boicotear a Madonna no consumiendo su música ni nada que guardará relación con la artista.

A pesar de ello, el tema se convirtió en una de las canciones más vendidas de su carrera y alcanzó el número uno en las principales listas de éxitos.

Like a Prayer marcó un antes y un después en la carrera de "la ambición rubia". Tanto el single, como el disco homónimo, fueron elogiados por la crítica. La revista Rolling Stone calificó el álbum como "Lo más cerca que la música pop puede estar del arte".

Madonna, que acababa de entrar en la treintena, quiso ponerse en su cuarto trabajo más personal y explorar sus pensamientos más profundos y su pasado. Eso incluía su educación católica. De este modo, consiguió llegar a un público más maduro y pasar de estrella del pop provocativa a una artista capaz de desafiar las normas preestablecidas.

En esta ocasión, sin duda, Madonna salió de la polémica reforzada. Y, aunque se recuerda como su mayor polémica, una más grande y escabrosa llegaría un par de años después con el "Blonde Ambition Tour".

Con los años 90 recién estrenados, la artista se embarcó en una gira en la que el escenario se convirtió en una auténtica bacanal, delante y detrás del escenario.

En la cama con Madonna, un documental que se estrenó en 1991, mostró aquellos meses de desenfreno tras los que algunos de sus bailarines cayeron en las drogas y uno de ellos murió de SIDA. Además, tres de ellos acabaron demandándola por invadir su privacidad con el documental. Ninguno volvió a actuar con ella.

Foto | Like a Prayer.

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