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Resistirá la larga amistad entre Chelsea Clinton e Ivanka Trump su lucha por hacerse con el título de First Daughter of America
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Resistirá la larga amistad entre Chelsea Clinton e Ivanka Trump su lucha por hacerse con el título de First Daughter of America

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El próximo 8 de noviembre se celebrarán las elecciones presidenciales norteamericanas. Pero éstas no sólo enfrentarán a Donald Trump y a Hillary Clinton - que rivalizan por convertirse en el presidente número 45 de los Estados Unidos de América -, sino que también Chelsea Clinton e Ivanka Trump lucharán por el título de First Daughter of America.

Lo realmente curioso es que Chelsea e Ivanka son buenas amigas desde hace años. Hubo un tiempo en que las dos familias se frecuentaban mucho. Tanto es así que en el segundo matrimonio de Donald con Marla Maples en diciembre de 1993, los Clinton estaban sentados en primera fila durante la ceremonia, ya que Trump era el principal contribuyente del Partido Democrático.

Jared Ivanka Kushner

Podríamos decir que tanto Chelsea como Ivanka son lo más parecido a nuestras infantas que tienen los americanos. Ambas crecieron en la Casa Blanca y en la Torre Trump, y disfrutaron de la mejor educación posible en las universidades de Stanford, Columbia, Georgetown y Pensilvania licenciándose la primera en Historia y la segunda en Económicas aunque, en la actualidad, ambas trabajan para sus familias en la Clinton Foundation y en la Trump Organization respectivamente.

Casualmente, o no, ambas se convirtieron al judaísmo por amor (sí, sí, como Charlotte York en Sexo en Nueva York) para poderse casar con dos riquísimos representantes de la élite financiera hebraica - el banquero Marc Mezvinsky y Jared Kushner, propietario del New York Observer.

Boda Chelsea

Pero eso no es todo, pues también eligieron a Vera Wang para que les diseñase sus trajes de novia, y se atrevieron a escribir libros dirigidos a jóvenes mujeres. Chelsea, 36 años, es más seria y reservada. Ivanka, dos años más joven que Chelsea, es más extrovertida y está acostumbrada a salir y a relacionarse en público. Pero, ambas empatizan mucho por haber gozado de increíbles privilegios y haber estado sometidas desde que nacieron a una presión mediática y pública tremendas.

Hace un par de días os contábamos que Donald Trump se había visto obligado a darle un buen tirón de orejas a su hija por contribuir de alguna forma a sostener la causa de Hillary Clinton. La pregunta del millón ahora es: ¿Resistirá la amistad de Chelsea e Ivanka la guerra electoral entre sus dos progenitores?

Fotos | Gtres
En Trendencias | Donald Trump se ve obligado a darle un buen tirón de orejas a su hija por no fijarse dónde compra

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