Volver a la rutina implica, de alguna manera, volver a ese estilo de vida saludable que tanto bien nos hace. Y las legumbres ocupan un espacio privilegiado en esa vida. Consumir habitualmente legumbres se relaciona con un menor riesgo de enfermedades cardíacas y con unos mejores resultados de salud globales. Reduce el riesgo de diabetes y de colesterol y como son ricas en potasio, magnesio y fibra, tienen un impacto positivo en el control de la presión arterial. Además de la fibra, nos aportan proteínas, carbohidratos, y diferentes minerales y vitaminas sin aportar grasas y con un índice glucémico bajo. Por eso nos gusta tanto. Bueno, y porque están buenísimas y son perfectas para llevar en el tupper.
Un ejemplo de ello es esta receta de garbanzos con pollo y calabaza que compartía Karlos Arguiñano en sus redes sociales que no solo son el tupper perfecto sino que además son facilísimas de hacer.
Lo primero que hay que hacer es poner los garbanzos a remojo en agua caliente y con un poco de sal el día anterior. Lo hacemos para que se ablanden e hidraten, pero también para reducir sus antinutrientes. Al día siguiente empezamos con el guiso, salando y dorando el pollo en la olla en la que haremos los garbanzos después, a fuego fuerte para sellarlos. Podemos usar jamoncitos de pollo como Arguiñano, pero también pollo troceado o contramuslos.
Mientras el pollo coge color, vamos a ir picando las verduras -el pimiento y la cebolla- en dados pequeños. Los ajos los pelamos y picamos también. Cuando el pollo esté dorado lo sacamos y reservamos y en ese mismo aceite vamos a rehogar las verduras. Mientras se pocha, vamos con la calabaza, que troceamos también, y con la patata que pelearemos y chascaremos para dar espesor al caldo.
Cuando las verduras estén rehogadas, añadimos la calabaza y la patata y echamos agua hasta cubrirlo (puedes añadir un caldo de pollo si tienes pero no es imprescindible). Cuando empiece a hervir, desespumamos y quitamos el exceso de grasa, como haríamos con un cocido madrileño, y añadimos los garbanzos sin el agua de su remojo que tiraremos. Salamos y dejamos cocer. Si lo hacemos en una olla exprés, dejamos que lo haga durante al menos 20 minutos, empezando a contar el tiempo cuando salga el vapor, y si no tenemos olla exprés, dejaremos que cueza durante una hora o hasta que el garbanzo esté tierno.
Podrías reducir al mínimo el tiempo de cocinado usando garbanzos en conserva en lugar de legumbre seca. Solo tienes que dejar que se guise el pollo con las verduras durante 15 minutos y añadir después los garbanzos para que se cocinen juntos durante 10 minutos. Una vez cocinado todo rectificamos de sal y servimos. Fácil, rico y perfecto para comer de un día para otro.
Fotos | Directo al Paladar, Atresmedia
En Trendencias | 23 recetas de tartas y postres saludables para incluir en tu dieta sin miedo
En Trendencias | 13 recetas muy fáciles con las que hacer en casa las quesadillas y wraps virales de TikTok
Ver 0 comentarios