Hace un tiempo mi secador de pelo murió. Coincidió que era verano y no me importó; en esa época del año suelo dejarme secar el pelo al aire y, como mi melena suele ser bastante agradecida si la dejo a su rollo, no consideré necesaria esa inversión. ''Esperaré al Black Friday y me pillaré uno bueno rebajado'', me prometí a mi misma.
Pues bien, aquí estamos, casi dos años (puede que más) sin secador nuevo, ni se le espera. Resulta que soy una compradora compulsiva en remisión a la que siempre le ha dado coraje -como decimos en Andalucía- gastar en algo necesario. ¿Un vestido de fiesta que no me pondré jamás? Dentrísimo, ¿calcetines nuevos? Pereza máxima.
Mi pelo en 2022
Algo así me ocurrió con el susodicho secador. Siempre que se acercaba el momento de comprarlo lo dejaba pasar; no me apetecía gastar 50, 60 o incluso 100 euros en algo que solo utilizo de vez en cuando. Total, en Sevilla hace calor casi todo el año y no corro el riesgo de resfriarme si no me seco la melena. Aún así confieso que alguna vez acabé bajo el aire acondicionado en modo calor o frente al ventilador justo antes de meterme en la cama (Beyoncé, who?).
Los meses fueron pasando y casi llegué al año. Me tocó ir a la peluquería y, para mi sorpresa, mi estilista notó al instante que no estaba aplicando calor a mi pelo. En sus palabras textuales: ''cómo se nota un pelo al que no se le aplica calor, da gusto''. Esto me proporcionó la excusa que necesitaba para pasar de comprar secador.
Mi pelo en 2024 tras un par de meses sin secador
Lo cierto es que yo misma había notado mejoría. Mi pelo es súper fino y se parte con nada, especialmente en la zona de las puntas que se quiebran y queman a la mínima. Jamás un peluquero había elogiado mi melena y menos después de meses sin cortármela. Pensaba que era cosa únicamente del champú (coincide que también me había pasado a uno sin sulfatos, ni parabenos), pero se ve que no aplicar calor me estaba beneficiando. Seguí con mi plan: ya no solo por pereza, también por ver a dónde me llevaba.
El resultado es que en todo este tiempo el pelo me ha crecido más que nunca y no porque el abandono del secador tenga un efecto que favorezca el crecimiento, es que las puntas me aguantan sanas mucho más. Ya no noto el pelo efecto paja, me resulta más fácil peinarlo y no paro de recibir alabanzas por la magia de mi melena.
Mi pelo esta mañana (sin peinar)
Pero no todo son verdades absolutas, precisamente una amiga que notó lo bien que tenía el pelo últimamente sembró la duda hace poco en mi cabeza. Según ella (su madre es peluquera y de esto pilota), dejar el pelo mojado siempre puede ser contraproducente e incluso perjudicial para el cuero cabelludo. Me asusté tanto que le pregunté a la IA si debía parar inmediatamente y comprarme un secador de una vez.
Su respuesta es que depende de cada cabello: si en mi caso es fino y se seca rápido (cosa que es verdad), los beneficios están por encima de los posibles ''riesgos'' de humedad y demás. La respuesta hay que cogerla con pinzas y lo mejor es consultar a un especialista. Cosa que haré en cuanto vaya a la peluquería, que ya me toca cortar las puntas desde hace meses...pero es que me da pereza coger cita.
Fotos | @maria_barba
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