La última vez que vi a Madonna en concierto fue en Lisboa en febrero de 2020, dentro de su gira íntima Madame X Tour. Y lo recordaré siempre, porque fue el último viaje que hice antes de que nos encerrarán a causa de la pandemia, y porque la cantante iba a celebrar varios conciertos en el Coliseu dos Recreios, y tuvo que cancelar dos de sus ocho conciertos a causa de dolores y problemas de salud derivados de una lesión de rodilla.
Por suerte, el concierto para el que teníamos entradas se celebró con normalidad, y Madonna pudo demostrar que pese a sus problemas de salud, estaba en plena forma. Pero estando allí, con Madonna a unos pocos metros sobre el escenario, escuché a mi alrededor algunos comentarios sobre que se le notaba que estaba mal de la rodilla. Y mi pensamiento fue que, pasados los 60, la cantante hacía giros y movimientos que probablemente el 95% del público de la sala no hubiéramos podido hacer ni a los 20 años. Esa agilidad y esa capacidad de recuperación tiene una explicación muy clara: el entrenamiento riguroso al que la cantante se somete desde hace décadas.
Así ha adaptado Madonna sus rutinas deportivas a su edad
Ahora, con 68 años recién cumplidos, Madonna ha hablado sin filtros sobre el precio físico de esa exigencia y sobre cómo ha tenido que reinventar su manera de entrenar. Lo ha hecho en una extensa entrevista concedida a Interview Magazine de la mano de Mel Ottenberg con motivo de la portada de su número de verano de 2026, en la que repasa su carrera, su nuevo disco y también sobre el estado de su cuerpo.
Durante la entrevista, la cantante afirma que hace ejercicio con regularidad, aunque ha tenido que adaptar el ejercicio a su estado físico actual. Sin rodeos, Madonna señala que "Tengo mal la rodilla. No me queda cartílago, de tanto bailar con tacones, correr sobre asfalto y hacer yoga Ashtanga durante años. Hasta hace un año, saltaba en trampolines, hacía cardio bailando y sometía mis articulaciones a lo que un médico llamaría sobrecarga. Ya no puedo hacer eso".
Y para poder seguir manteniendo su vida activa, ahora hace "bicicleta Pelotón, Versa Climber y entrenamiento en circuito de alta intensidad. También monto en bici al aire libre. Y bailo."
Más allá de la rutina deportiva, Madonna da otra clave dentro de la entrevista para mantenerse activa y combatir en el envejecimiento. Y lo hace hablando de por qué cambia de ciudad cada pocos años: Me gusta mi casa aquí, "Nunca me quedo en ningún sitio más de tres años. Me canso. Después de la COVID, me fui a Nueva York. Ahora estoy en Londres. Me gusta estar siempre en movimiento. Tengo que averiguar qué escuelas elegir. Tengo que decidir qué voy a hacer con mi tiempo. ¿Con quién voy a trabajar? ¿Quién es mi comunidad? El estar constantemente fuera de mi zona de confort y no caer en la comodidad me mantiene viva".
En la entrevista también habla sobre el descanso y sobre los problemas de sueño que sufre. Su manera de lidiar con el insomnio pasa por rituales bastante alejados de la disciplina del entrenamiento: "Rezo. Medito. Veo una película italiana porque me hace sentir cómoda y me recuerda a mi infancia. Remojo mis pies en el bidé. Me siento en el inodoro. Pongo agua tibia y sales de magnesio en el bidé y simplemente..."
También habló, entre risas, de las canas que empiezan a asomar bajo el tinte y que se han puesto de moda entre muchas actrices de Hollywood. La cantante reconocía que tenía algunas canas. Pero aún así, lo que más le sorprendía era "conservar tanto pelo, sobre después de todo lo que lo he decolorado a lo largo de los años."
Fotografías | Instagram de Madonna
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