Cuando fallece una persona que en los últimos años de su vida convivió con una enfermedad que afectó a sus facultades mentales, abrir el testamento puede desatar un conflicto familiar serio. Sobre todo si alguno de los herederos se siente perjudicado por lo que pone en ese documento. La tentación de pensar que ese testamento es impugnable, o directamente nulo, es comprensible. Pero la ley funciona de otra manera.
Laura Lobo, abogada especializada en familia y herencias que ya ha explicado en otras ocasiones cuestiones como los motivos por los que hay que hacer testamento aunque tengas propiedades, ha abordado en su cuenta de Instagram si de puede anular un testamento si quien firmó padecía demencia.
El error de partida
"Es muy habitual que cuando una persona que ha padecido demencia o alzhéimer u otra clase de enfermedad que afecte a sus facultades mentales, y se abre el testamento, alguno de los herederos que se ven perjudicados por lo que se pone en él, se plantee la posibilidad de anular ese testamento", explica Cobo.
Hasta ahí, nada sorprendente. Lo que sí resulta llamativo es el argumento que esgrimen muchos de esos herederos para intentarlo: "Mucha gente considera que por el hecho de haber sido diagnosticado de una enfermedad así, o que incluso aunque se hayan adoptado medidas de apoyo a personas con discapacidad, impide que esa persona pueda hacer testamento, y que por lo tanto el testamento es anulable". Pero ¿es eso así? La propia Cobo lo responde sin ambigüedades: "Pues la realidad es que no, esto no es así".
El diagnóstico no es suficiente
Este es el punto central de la explicación de la abogada, y el que más malentendidos genera. Tener un diagnóstico de demencia o alzhéimer, por sí solo, no invalida el testamento. "El hecho de que una persona sea diagnosticada de demencia o alzhéimer u otra clase de enfermedad de calibre, o incluso que se le hayan adoptado medidas de apoyo a personas con discapacidad, no impide que esa persona no pueda hacer testamento, y que por lo tanto, el testamento sea plenamente válido y eficaz".
La clave está en otro lugar: en el momento concreto en el que se firma el testamento y en quién valora esa capacidad. Porque eso, según Cobo, no lo decide ningún heredero ni ningún juez en primera instancia. "A quien le corresponde hacer un juicio de capacidad y valorar si efectivamente una persona concreta puede hacer testamento en un momento concreto, con independencia de su diagnóstico, es el notario".
El notario, al recibir a la persona y escucharla, evalúa si está en condiciones de entender lo que está haciendo y de expresar su voluntad de forma coherente. Y a partir de ahí se abre o se cierra la puerta. "Si el notario considera que una persona tiene capacidad para hacer testamento, firmará, y ese testamento será plenamente válido".
Si quieres impugnarlo, tendrás que probarlo
Una cosa es querer anular el testamento y otra muy distinta es poder hacerlo. Porque aunque la ley contempla la posibilidad de impugnarlo, el listón probatorio es alto. "En el caso de que alguno de los herederos o interesados considere que no estaba en facultades suficientes para hacer testamento, será necesario impugnarlo, pero deberán probar no que tenía un diagnóstico, porque eso es relativamente fácil, sino que realmente no tenía las facultades suficientes como para hacer testamento".
Ahí está la diferencia. El diagnóstico está documentado y es fácil de acreditar. Pero probar que en ese momento concreto, ante el notario, la persona no sabía lo que estaba firmando es otra historia. Cobo lo resume con precisión: "El simple hecho de un diagnóstico no imposibilita a una persona hacer testamento, ni anula directamente ese testamento".
Qué hacer si el testador tiene un diagnóstico
Más allá de la parte contenciosa, la abogada lanza una recomendación práctica para quienes se encuentran en esta situación antes de que llegue el conflicto. "Si se plantea hacer testamento una persona que tenga un diagnóstico, es muy aconsejable que se asesore muy bien para blindar ese testamento e impedir que en el futuro pueda haber problemas". Anticiparse siempre es más barato y menos doloroso que litigar. Y en materia de herencias, eso es algo que los especialistas repiten una y otra vez.
Fotografías | Laura Lobo, Freepik, Freepik
En Trendencias | Laura Lobo, abogada: "Si haces testamento, distribuye los bienes entre los hijos para evitar problemas en el futuro"
En Trendencias | David Jiménez, abogado experto en herencias: "Siempre que puedas, evita los usufructos y deja todo en pleno dominio a la hora de hacer testamento"
Ver 0 comentarios