Las plantas pueden ser en tu casa elementos de decoración tan importantes como una colcha ideal o unas cortinas bonitas, incluso pueden llegar a tener el peso de una lámpara con mucha personalidad. Para ello tienes que elegir con criterio, en base a la energía que quieras proyectar en un espacio. Desde calma, confort hasta armonía y serenidad. Aquí te dejamos nuestra selección de favoritas para que elijas en base a los beneficios que quieres añadir a tu hogar.
Eucalipto
Según la aromaterapia occidental, el eucalipto se vincula a la limpieza energética de los espacios y a la renovación del ambiente. Es como tener tu propio palo santo dentro de una maceta. Su olor es súper reconocible y podría ayudar a crear una sensación de mayor claridad mental y conseguir que nuestra respiración esté un poco más despejada.
No pasamos por alto su componente estético y es que en las casas queda de cine porque da mucha frescura visual. Eso sí, necesita luz abundante y que la riegues de forma moderada ya que es una especie que se adapta a climas secos y soleados.
Orquídea
En la cultura asiática, simboliza el equilibrio y el crecimiento personal, incluso ha llegado a ser un símbolo de fertilidad. A nosotras su nos encanta ese aspecto tan elegante de sus flores que no pueden ser más bonitas. Lo mejor de todo es que a la hora de cuidarlas no hace falta ser una manitas en cuestiones de jardinería porque tiene una floración prolongada y se adaptan muy bien a interiores siempre que tengan luz indirecta, riegos moderados y una buena ventilación.
Lavanda
Esta planta se ha utilizado durante siglos por su fragancia tan reconocible, asociada a la relajación y la sensación de calma, ayudándonos a reducir la tensión. Quizás por eso es nuestra favorita para colocar en las habitaciones, porque da una sensación de ambiente más tranquilo que es ideal para cuando nos vamos a dormir. Para cuidarla, has de tener en cuenta su origen mediterráneo, es decir: requiere mucha luz solar directa, suelos bien drenados y riegos escasos.
Bambú
En la tradición china esta planta es un símbolo de buena fortuna y crecimiento, de hecho muchos lo conocen como el bambú de la suerte. Confesamos que su estética minimalista es quizás la parte que más nos llama a nosotras, pero es que encima su mantenimiento resulta de lo más sencillo porque puede crecer tanto en agua como en sustrato, por lo que si no quieres colocarla en una maceta con tierra, un jarrón con agua donde eche raíces es más que suficiente. Lo crucial es colocar el bambú en una zona de la casa que de luz indirecta y evitar la exposición solar intensa.
Suculenta
Además de ser un acierto para principiantes en el mundo del cuidado de las plantas, según la tradición asiática sus hojas carnosas con formas redondeadas se asocian con la acumulación de energía positiva y así como la prosperidad y la estabilidad económica. Aquí no somos especialmente místicas, pero puestas a elegir una planta para el salón, pues mejor si proyecta esta energía.
Desde el punto de vista botánico, su gran capacidad de almacenamiento de agua la convierte en una planta bastante resistente a la sequía. Puede aguantar un verano en Madrid, de hecho, es ideal para interiores luminosos donde es clave que reciba luz indirecta.
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