El nuevo largo de la falda ¿te atreves con él?

El nuevo largo de la falda ¿te atreves con él?
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Lo mismo que el pantalón; que tiende a ser más tobillero que nunca, bien porque le hacemos ese famoso dobladillo que se a puesto tan de moda y que durante mucho tiempo hemos aborrecido, o bien porque de por sí, se acortan las distancias (acordaros de los pantalones tobilleros de Balmain para este invierno); la falda, que tiene siete vidas, se acorta muchísimo, o se alarga sin llegar a bajar hasta los pies.

Su nueva largada por exceso es una medida algo extraña, acostumbradas a que la rodilla fuera el tope, se hace un tanto incómodo y porqué no, mojigato, que ahora las faldas con vuelo e incluso las de tubo, hayan ganado un palmo de tela.

Por defecto, la cosa merma también unos veinte centímetros, de justo por encima de la rodilla pasa la frontera de lo púdico y lo políticamente correcto y se hace excesivamente corta para hacerle frente al frío.

Pero uno a todo se acostumbra, y con un buen par de medias, las bajas temperaturas no serán ningún problema para esta tendencia que rinde homenaje los alocados ochentas, aunque queda claro que es una opció solamente apta para piernas infinitas.

Los vuelos por debajo de la rodilla sustituyen a las siluetas de los años cincuenta que habíamos venido llevando hasta ahora, muy ladylike, y echan la vista atrás una década para rememorar a las estrellas de cine de los años cuarenta, o rendirle homenaje al look Balmoral de la Reina de Inglaterra, como pasa con la práctica totalidad de la colección de invierno de Dolce & Gabbana.

La largada y la amplitudes que presentaron en su momento se nos hacían casi impracticables, pero la calle si algo tiene es capacidad de adaptación, y en un estilo o en otro, la cosa parece haber cuajado.

Esta chica por ejemplo opta por el look boho grunge propuesto por Dris Van Noten.

Giovanna Battaglia, en la foto de arriba del todo, parece contagiarse sin embargo del espíritu amazona chic con toques country propuesto por Ralph Lauren.

Anque las posibilidades son infinitas.

Lo romántcio y el sabor añejo son dos de mis opciones preferidas, tal y como los interpreta esta chica; en versión Hampton hippie, informal, con camiseta de algodón y pañuelo étnico o en versión Quinta Avenida, monocolor, y con cárdigan ajustado a la cintura.

El look rockero, también tiene cabida tal y como recrearon en su día Viktor & Rolf.

Yo la verdad, respeto la tendencia, pero creo me quedo con lo corto hasta que el tiempo lo diga.

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