Érase una vez una época en la que las gafas de los políticos generaban más eco mediático que lo que decían. Pasó hace unos meses con la montura ochentera de Pedro Sánchez y la historia se ha vuelto a repetir esta semana (porque aquella época es ahora) con ls gafas de sol que Emmanuel Macron llevó durante su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos.
Mientras el presidente francés arremetía contra las amenazas arancelarias de Estados Unidos, sus gafas de aviador de líneas elegantes y cristales reflectantes acabaron eclipsando toda la atención a sus palabras políticas y acaparando los titulares. Tal vez, en gran parte, porque las llevaba en interior debido a una hemorragia subconjuntival (o lo que es lo mismo: una rotura benigna de un vaso sanguíneo en el ojo).
El modelo en cuestión no es un accesorio cualquiera, sino una pieza de la Maison Henry Jullien, una casa francesa con más de 100 años de historia en el diseño y fabricación de monturas de lujo. Fundada en 1921 en la región del Jura (conocida como la cuna de la industria óptica francesa), la firma ha sabido hacer de cada par de gafas una oda a la artesanía y al estilo refinado, con procesos que combinan tradición y materiales de alta gama en cada diseño.
Gtres
Las gafas exactas que llevó Macron son el modelo Pacific S 01, que forma parte de la colección Doublé Or, caracterizada por ofrecer robustez, elegancia y una presencia única. Se trata de una pieza del año 2017 que fusiona estética clásica y contemporánea y que está disponible en tres colores (gris, azul y marrón). Su aparición en un contexto tan institucional ha desatado búsquedas masivas hasta dejar inoperativa la web de la firma en ocasiones. Eso sí, no están al alcance de todos los bolsillos porque se pueden adquirir por un precio que ronda los 659 €.
Tratándose de unas gafas de corte aviador, las comparaciones con el universo Top Gun no se han hecho esperar y los memes en redes han terminado de viralizarlas. De todos modos, la elección de este accesorio, lejos de ser casual, habla de algo que los expertos en moda y comunicación política llevan tiempo observando: en la era visual, un objeto puede llegar a decir tanto o más que un discurso e redefinir la percepción de un líder.
Aunque lo que cuenta la historia de las gafas de aviador no es muy tranquilizador en una época de ánimos tan caldeados como la actual. Básicamente porque su origen se remonta a los años 30 del siglo XX, cuando los aviones empezaron a poder volar tan alto que la Fuerza Aérea estadounidense necesitó unas gafas para evitar los destellos solares y otro tipo de problemas visuales en sus pilotos. Así nació uno de los modelos de gafas más icónicos de Ray-Ban, y una opción mucho más económica para copiarle en la actualidad el look a Macron.
Maison Henry Jullien
No obstante, no sería hasta unos años más tarde cuando se popularizarían fuera del ejército. Fue durante la Segunda Guerra Mundial, gracias al General Douglas MacArthur, que solía lucirlas con mucho swag en las fotos de guerra. A menudo fumando también de una gran pipa.
En el caso de Macron parecen haber causado la misma sensación de Poderío, aunque el efecto ha sido doble. Mientras Macron denunciaba ante la élite global lo que calificó de “una amenaza a las reglas internacionales”, consiguió con unas gafas y una puesta en escena ¿involuntaria? que todo el mundo lo mirara. Pero también posicionarse como un político europeo con presencia y actitud.
Aunque lo más curioso de todo es que lo haya hecho usando unas gafas de marca francesa pero que se apropian de un diseño icónico estadounidense. ¿Estará, además, intentando mandarle un mensaje a alguien en concreto?
Foto de portada | Gtres y Anefo
En Trendencias | La historia de las Air Jordan 2, las zapatillas de Nike más infravaloradas de la saga
Ver 0 comentarios