Antonio Martínez, abogado: “Al hacer testamento es un acierto dejar bienes concretos a cada hijo y dejar la vivienda solo a uno”

El socio fundador del bufete Martínez Lafuente Abogados advierte que compartir propiedades entre varios hermanos suele acabar mal

Antonio Martínez, abogado
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
nacho-vinau

Nacho Viñau

Editor

Planificar el reparto de biene y hacer testamento no es solo cuestión de repartir por partes iguales. De hecho, dividir todo entre los hijos a partes iguales puede ser el principio de un verdadero quebradero de cabeza familiar. Antonio Martínez, socio fundador del bufete Martínez Lafuente Abogados, lo tiene claro: "Al hacer testamento es un acierto dejar bienes concretos a cada hijo y dejar la vivienda solo a uno". Y es que, aunque parezca la solución más justa, dejar la casa familiar a todos los herederos suele ser el origen de problemas que ninguna familia quiere vivir.

El abogado, en declaraciones a Infobae, explica que lo primero que debe hacer cualquier testador es saber qué patrimonio tiene y cómo distribuirlo de manera equitativa. Pero equitativo no significa que todo tenga que compartirse. De hecho, compartir propiedades acaba siendo "una fuente de problemas entre la familia, salvo que haya una relación muy estrecha entre los hermanos".

El gran error: dejar copropietarios de todo

Cuando varios hermanos heredan una vivienda en común, se crea lo que legalmente se conoce como comunidad de bienes o condominio. Todos los copropietarios tienen los mismos derechos sobre la propiedad, pero ninguno puede disponer libremente de ella sin contar con los demás. Y aquí empiezan los problemas: uno quiere vender, otro prefiere alquilar, un tercero desea vivir en la casa... Las decisiones sobre vender, alquilar, reformar o incluso usar la vivienda deben tomarse de forma conjunta.

Herencias

Martínez explica durante la entrevista en este medio que los herederos, ante determinadas situaciones, "pierden el norte y muchas veces discuten y se pelean hasta por una vajilla o unos tenedores". Por eso insiste en que los testadores deben planificar bien su testamento, aunque admite que "lo normal es que dejen todo para el final", lo que les lleva a repartir por partes iguales sin pensar en las consecuencias.

La solución, según este experto, es clara: "atribuir bienes concretos a cada heredero para evitar discusiones y que no se peleen a causa de que deben compartir propiedades que no quieren compartir". Es decir es mejor dar con nombre y apellidos un bien determinado, o las acciones, o el dinero ahorrado, a cada hijo, en lugar de dejarlo todo a todos, y que luego se las arreglen.

La vivienda: el bien que más problemas genera

Uno de los bienes que más conflictos desata cuando se deja a varios hijos es precisamente la vivienda familiar. Martínez advierte sobre un fenómeno cada vez más frecuente: el "heredero okupa" al que hay que desahuciar. Se trata de situaciones en las que uno de los hermanos está viviendo en la casa o decide quedarse a vivir en ella porque no tiene otra alternativa, mientras que el resto de herederos quieren vender o hacer otro uso del inmueble.

"Siempre acaba mal porque el que está en la casa no se quiere ir y los hermanos quieren que se vaya. Es una situación siempre conflictiva", subraya el abogado. Por eso, en la entrevista recomienda "dejar la casa a uno de los hijos", siempre que se pueda, y el resto de los bienes a los demás de forma equitativa.

Cuando ya ha surgido el conflicto y hay un heredero que se niega a salir de la vivienda, Martínez propone como mejor estrategia la negociación: "Que el okupa compre la casa a los hermanos. Es la manera que hay de resolver ese conflicto". Si el heredero que ocupa la vivienda se enroca y no quiere ni marcharse ni comprarla, "no queda ya más remedio que echarlo, porque jurídicamente se trata de una ocupación", añade.

Testamento

¿Y si ya es tarde y no hay acuerdo?

Si los conflictos ya han estallado y la negociación no funciona, Martínez señala que lo primero que deben hacer los herederos es "procurar llegar a un acuerdo y repartirse los bienes". Pero cuando esto no es posible, existen otras alternativas, aunque ninguna es ideal.

Una opción es vender la parte de la casa que tiene cada hijo a un fondo de inversión o a una empresa especializada en comprar este tipo de propiedades. Sin embargo, el abogado advierte que "no es la más recomendable porque con ella siempre se pierde dinero".

También puede llevarse a cabo una extinción judicial del condominio, es decir, una venta en la vía judicial. El problema es que "la valoración del inmueble siempre va a ser muy inferior al valor de mercado". Pero Martínez reconoce que, en ocasiones, es "la opción de urgencia que se puede tener en estos casos si el heredero okupa se enroca en la casa y no se quiere ir".

Cómo evitar el drama familiar

Para no llegar a estas situaciones límite, los expertos coinciden en la importancia de la planificación. En este sentido, las opciones más inteligentes al planificar el testamento son:

  • Dejar la casa a un solo hijo y compensar al resto con otros bienes o dinero.
  • Vender la vivienda en vida y repartir el dinero entre los herederos.
  • Establecer claramente en el testamento que se venda la casa tras el fallecimiento y se reparta su valor.
  • Crear una sociedad que sea propietaria de la vivienda y otorgar participaciones a los herederos, facilitando la toma de decisiones.

Fotografías | Martínez Lafuente Abogados, Freepik, Freepik, DC Studio 

En Trendencias | Un notario, sobre si es mejor heredar un piso o que te lo den en vida: “La donación tiene un impuesto que pagaría el hijo”

En Trendencias | Por qué es mejor no heredar la casa de tus padres, según una asesora financiera: “Es una manera de ahorrar impuestos y a la vez crear riqueza generacional”






Inicio