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Hay gente que tiene sexo mientra duerme: te contamos todo sobre la sexsommia o sonambulismo sexual

Hay gente que tiene sexo mientra duerme: te contamos todo sobre la sexsommia o sonambulismo sexual
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Imagina que una mañana te despiertas y tu pareja, acostada a tu lado, te dice que por la noche le has abordado para mantener relaciones sexuales. Tú te sorprendes porque no te acuerdas de nada, has dormido del tirón. Tu acompañante insiste en que no lo ha soñado, aunque sí comenta que parecías inconsciente. Esto, que puede sonar extraño, ocurre y tiene un nombre: sexsomnia o sonambulismo sexual.

También conocido por su término inglés sleep sex, la sexsomnia es un trastorno del sueño por el cual la persona que lo padece practica relaciones eróticas mientras está dormido. Se trata de una variante del sonambulismo, pero en lugar de pasear hacia la nevera, la persona dormida mantiene relaciones sexuales.

No hay datos claros sobre cuántas personas sufren sexsomnia, sí se sabe que es un trastorno que se da más en hombres que en mujeres, que es poco frecuente y probablemente infradiagnosticado por el pudor que puede provocar hablar de ello.

Qué pasa durante un episodio de sexsomnia

Pueden darse diferentes circunstancias: la persona inicia el contacto y al poco se despierta en situación, llega a hacer alguna práctica más concreta, la pareja le dice que pare y el sonámbulo obedece, no se despierta en todo el rato… También puede que la relación erótica sea consigo mismo, es decir, se masturbe.

Pareja en la cama

Un aspecto curioso de este trastorno es que la persona que lo sufre puede actuar de manera diferente a la habitual. Por ejemplo, adoptando una conducta más agresiva, hablando de forma más soez o haciendo cosas que normalmente no hace. Pero esto son solo casos concretos, no hay que imaginarse una especie de Dr. Jeckyll y Mr Hide, ya que lo habitual es que la persona siga siendo la misma.

Durante un episodio de sonambulismo sexual en que la persona dormida interactúa con otra, el asunto se torna más complejo. Las situaciones durante la sexsomnia pueden ser muy diversas, así que la complejidad dependerá de lo que pase y de la reacción de las personas implicadas. Será muy diferente si el afectado se despierta o no, si aunque siga dormido finaliza la interacción al pedírselo o no, si el acompañante entra al juego o no. La relación puede cortarse o, si apetece, continuar lo que el promotor ha empezado. Hay quién afirma que la vida sexual en la pareja les ha mejorado gracias a estos episodios inesperados y sorprendentes.

La mayoría de los casos de sexsomnia no son problemáticos y se quedan en un simple acercamiento que o bien no va a más o bien finaliza cuando la persona dormida se despierta. Pero sí se han conocido algunos episodios graves como el de un ciudadano británico que en 2011 fue acusado de violación y absuelto al demostrarse durante el juicio que lo había hecho dormido, sin tener consciencia alguna de lo que hacía.

Además de la gravedad de episodios como este (que por suerte son excepcionales), el sonambulismo sexual puede tener efectos negativos también en la persona que lo padece. Tras un episodio, al despertarse y ser consciente de lo que ha pasado, puede sentirse especialmente culpable y avergonzada. Esto, unido al miedo o estrés respecto a la propia sexualidad, puede afectar a su vida erótica y, en consecuencia, a la relación de pareja.

Cuáles son las causas del sonambulismo sexual

Cama mujer dormida

Hay pocos estudios sobre el tema, pero las causas apuntan a una combinación entre factores biológicos y psicológicos. Pueden estar implicados algunos causantes de desórdenes del sueño como el alcohol y/o abuso de drogas, el cansancio o el estrés. El sleepsex también se relaciona con tener poca actividad erótica, baja libido, vergüenza ante el sexo o con realizar actividad sexual antes de dormir.

Se podría pensar que hay una relación entre los sueños y la sexsomnia, es decir, determinados sueños de contenido erótico promueven la conducta. Pero esto no es así. Si bien durante el sueño pueden aparecer respuestas fisiológicas sexuales (como erección o lubricación vaginal) no puede haber sonambulismo. La explicación es clara: las representaciones oníricas y el sonambulismo se producen en fases diferentes mientras dormimos. Soñamos en la fase REM, fase más profunda donde el cuerpo está muy relajado (casi paralizado) y durante esa fase no podría haber una actividad física como el sexo. La sexomnia (al igual que el sonambulismo) se produce en fase no-REM.

Hay personas que experimentan sonambulismo sexual durante una época de su vida y no en otra. Esto puede ser porque desaparezcan situaciones de estrés o factores precipitantes a los que esté sometida.

Cómo tratar este trastorno del sueño

Hay que tener en cuenta que en la mayoría de casos no supone un grave problema ya que generalmente, cuando la persona que está despierta no quiere sexo, basta con parar al sonámbulo. En los casos en que esto no sea suficiente y nos estemos exponiendo a un problema más importante, entonces es recomendable buscar consejo en profesionales especializados en desórdenes del sueño. El sleepsex se trata como otros sonambulismos: evitando los factores causantes, con psicoterapia o con tratamiento farmacológico, entre otros.

Otra solución simple y efectiva, aunque temporal, es dormir en camas separadas o incluso en habitaciones diferentes. En cualquier caso, siempre será positivo hablar del tema en la pareja de forma sincera, con comprensión y empatía para evitar aumentar los posibles sentimientos de culpa del afectado.

La sexsomnia es un trastorno poco habitual que muestra como, mientras dormimos, nuestro cuerpo y nuestra mente siguen funcionando. También en el plano sexual.

Imágenes | Unsplash y Pixabay

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