Danilo Manari, es médico deportivo y cardiólogo. Puede que no te suene nada, pero cuatro Balones de Oro han pasado por su consulta: Cristiano Ronaldo, Fabio Cannavaro, Karim Benzema y Luka Modric. Sabiendo esto, muchos han acudido a pedirle consejo para tratar de alcanzar el estado físico de los deportistas, pero Manari lo tiene clarísimo, como afirmaba en una entrevista. “Imitarles es imposible”.
No es solo que la genética, el talento y el entrenamiento de años influya en nuestro estado físico, es que el cuerpo de un Balón de Oro no tiene nada que ver con el de la mayoría de nosotros, pero sí hay ciertos hábitos de los jugadores del Real Madrid que podemos adaptar a nuestro estilo de vida y que están avalados por la ciencia. Y todo empieza con cómo comemos.
Según Manari, “la alimentación debe ser muy variada, dando prioridad a la rotación de las fuentes proteicas a lo largo de la semana, reduciendo el consumo de carne, sobre todo la roja, y con una proporción considerable de verduras y fruta”. La dieta mediterránea sería un gran ejemplo y es una dieta cardiosaludable que nos ayuda a prevenir enfermedades. En ella no solo debe haber proteínas y verduras, también “hay que garantizar la cantidad adecuada de carbohidratos, en función del entrenamiento”, explica el experto.
En cuanto a la cantidad de veces que debemos comer, cinco es la respuesta, repartidas en tres comidas principales (desayuno, comida y cena) y dos tentempiés. Repartir las comidas de esta forma puede ayudar a distribuir mejor la energía diaria, estabilizar el metabolismo, la sensación de hambre y el control de factores de riesgo como la obesidad o el colesterol. “Es mejor un desayuno abundante, sentándose a la mesa en lugar de de pie en la barra de un bar”, asegura Manari, y la ciencia le respalda. Desayunar menos del 5% de las calorías diarias se asocia con mayor riesgo de lesiones ateroscleróticas. En cambio un desayuno que aporte entre el 20% y el 30% de la energía total del día, equilibrado en proteínas, fibra y grasas saludables, se vincula con mejor perfil lipídico y un menor peso.
“La famosa cena ligera debe serlo no tanto por la cantidad, sino por la calidad desde el punto de vista de la digestión de los alimentos”, afirma el cardiólogo. Es decir, es conveniente evitar alimentos “que supongan un gran esfuerzo para el aparato digestivo cerca del sueño”. Con cena ligera, Manari se refiere no a cantidad sino a que sea de fácil digestión.
Si queremos redondear el día en cuanto alimentación se refiere, este estudio asegura que cenar tarde altera el gasto energético, ralentiza la quema de calorías y favorece la acumulación de grasa corporal, por lo que además de cena ligera, lo conveniente es que sea cena temprana. Y como persona que ha incorporado el hábito de cenar pronto a su vida, te aseguro que vas a notarlo en el descanso y hasta en tu productividad al día siguiente. Además, adelantar la cena se asocia a un menor riesgo cardiovascular. Por eso muchos especialistas recomiendan no cenar tarde y elegir platos que sean fáciles de digerir para cuidar nuestro sueño, y con él nuestro bienestar físico, como asegura Manari. Es algo que los deportistas de élite tienen integrado en su día a día y que nosotros podemos hacer también sin esfuerzo.
Fotos | Centro Di Medicina, Instagram @cristiano
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