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La fiesta de Marc Jacobs tras su desfile en la Semana de la Moda de Nueva York

La fiesta de Marc Jacobs tras su desfile en la Semana de la Moda de Nueva York
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Si algo tiene este señor al que todos al unísono califican como visionario, es poder de convocatoria y círculo de amigos. Su maestría consta de cincuenta por ciento de talento, y cincuenta por ciento de espéctaculo (aunque los porcentajes son variables en función del aprecio que uno le tenga al susodicho). Y es que más que un diseñador al uso hace uso de su estatus como diseñador para hacer lo que más le gusta en el mundo: llamar la atención.

Tras su comentadísimo desfile de ayer, que pintaba a una mujer a medio camino entre Mary Poppins y My fair lady paseando por las calles de París y posando para un cuadro de Monet, Jacobs reunió a lo más granado de la high society, a las celebrities más aclamadas, y a los freaks más inverosímiles de Manhattan en el hotel Greenwich para festejar, juntos pero no revueltos, otro de sus chirriantes logros.

Un circo de lo más variopinto.

Jennifer Lopez y Victoria Beckham tan solo estuvieron apoyándolo en el front-row del desfile, muy guapas ambas y acaparando toda y más atención.

Rachel Zoe, de Marc Jacobs resort, fue una de las que no quiso perderse la cita en la que había dos categorías de guests: los que estaban invitados a la cena, y los que no, haciendo un símil popular, pasaba como en algunas bodas en las que hay también varias clases de invitación y se distingue entre los que van solamente a la ceremonia, los que van a al ceremonia y al banquete y los que están solamente invitados a lo que se conoce como copas. Pues lo mismo.

Jessica Simpson por ejemplo, a la que aquí vemos amarrada a una deliciosa Anne Hathaway para salir en la foto, solamente estaba gentilmente convidada a la segunda parte del evento...Es lo que tiene el cruel y jerarquizado mundo de la moda, que es como la vida misma.

No le pasó lo mismo a Kirsten Dunst, musa y amiga que fue una de las más fotografiadas.

Dos ex top models de los noventa, esa época que tanto le gusta al genio, Helena Christensen y Stephanie Seymour fueron otras de las privilegiadas.

Kelly Osbourne, esa niña gótica mod que cada día me recuerda más a Agyness Deyn en versión reducida, no faltó tampoco.

Como no faltó otra de las musas y amigas, Winona Ryder, de negro riguroso.

La cantante Roisin Murphy, puso la nota discordante y rompió el escueto protocolo.

Kim Raver, co-protgonista de Lipstick Jungle, estaba guapísima con un vestido de encaje azul petróleo.

Becki Newton, de blanco, no se pierde una esta semana.

Y junto a Padma Lakshmi, una belleza de origen indio, fueron de las más piropeadas.

Eso sí, yo de quedarme, me quedo con estas dos fantásticas señoras, ¿para cuando ellas encima de la pasarela señor Jacobs?

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