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Así fue la perfecta historia de amistad entre Audrey Hepburn y Hubert de Givenchy (con la que nació un perfume que se reedita hoy)

Así fue la perfecta historia de amistad entre Audrey Hepburn y Hubert de Givenchy (con la que nació un perfume que se reedita hoy)
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Hay algo que me sorprende siempre: ¿Por qué sentimos tanta nostalgia de Audrey Hepburn sin haberla conocido nunca? ¿Por qué echamos de menos su presencia y nos gustaría ir al escaparate de Tiffanys de la Quinta Avenida con tal de verla una vez más? Si nunca estuvimos allí... Por eso el perfume L'Interdit, que reedita Givenchy, es posiblemente el lanzamiento con más suerte del mundo. Tiene tras de sí una historia mágica. Su primera edición fue un regalo de Hubert de Givenchy a su musa y amiga Audrey Hepburn. Un perfume exclusivo para ella que creó Hubert en agradecimiento y por amistad. Hoy vuelve a las tiendas, distinta y acorde con los tiempos, pero con el espíritu de entonces: ser distinto, unir lo femenino y lo andrógino. Pero adentrémonos en la historia de esta pareja irrepetible...

Vestidorojofunnyface

Nos reunimos con Eloy Martínez de la Pera, con motivo del nuevo lanzamiento de L'Interdit. Es un lujo escuchar esta la narración de estas dos vidas juntas de la voz del comisario de su exposición en Madrid y amigo de personal de Givenchy. Nos pone en situación: Hubert, tras una infancia rodeado de tapices, muebles exquisitos, arte y cosas bellas, en la que visitó la Exposición Universal de París de 1937, decide ser diseñador de moda. Estudia Bellas Artes y acaba trabajando en los grandes ateliers de París. Se convierte en inseparable de Elsa Schiaparelli; diseñadora y amante del arte, que le introdujo en el ambiente más chic del momento e hizo que Hubert fuera reconocido por todos los ambientes de cultura (ella fue musa de Man Ray y amiga de Dalí). Hasta que llega el día en que Christian Dior le ofrece que trabaje para él. En ese momento seguro de su valía, cómo nos cuenta Martínez de la Pera, crea su propia firma.

En 1952 desfila por primera vez y rompe moldes. Se convierte en el diseñador del momento. El más deseado y soñado. Merece la pena entrar en los detalles tal y cómo los narra Eloy Martínez de la Pera. Para empezar, contrató a Bettina Grazziani, una top model de la época (cuándo todavía no se las llamaba así), como relaciones Públicas y agente de prensa. Ella consiguió que todas sus amigas modelos desfilaran para él en su primer desfile. Existen imágenes de la modelo tirada en el suelo, pintando personalmente las sillas del desfile... Era un ambiente de jóvenes llenos de ilusión, ganas de trabajo y apuesta por algo en lo que todos creían. El desfile es un éxito. Hubert conquista al mundo por su frescura y su cambio de paradigma. De aquel desfile, dos apuntes nos cuenta Eloy: "En lugar de vestidos presenta dos piezas, de forma que camisa y falda se podían combinar de distinta manera. Es icónica ya la blusa Bettina que todos tenemos en nuestra retina. Y el uso del algodón por primera vez en las prensas de vestir. Hasta entonces, sólo era utilizado para las étoiles (prendas de prueba para hacer patrones)".

Blusabettina

Mientras, Audrey comenzaba su gran historia como actriz. Ella soñaba con ser bailarina, pero tras la guerra, y la mala alimentación, su musculatura no se lo permitía. Por eso, comenzó a hacer papeles de teatro, hasta que llegó a Broadway para protagonizar Gigi. Allí la descubrió Willy Wilder y la convirtió en la protagonista de Vacaciones en Roma (pensada para Elisabeth Taylor). Cuentan las crónicas de la época que la imagen de Audrey no iba a aparecer en el cartel de la película, por ser tan desconocida, pero su acompañante Gregory Peck, la vio actuar por primera vez y dijo que tenía que ir, según nos cuenta Martinez de la Pera. Y sí: con su primera película de Hollywood, Audrey ganó el Oscar.

Para la siguiente película, Sabrina, Audrey quería lucir vestidos estremecedores y distintos, y quiso que la vistiera Hubert.

Viajó a París. Allí Hubert la recibió, creyendo que la que iba a verle, "Madam Hepburn" le habían anunciado, era Katherine, y no Audrey. Todavía muy desconocida en Europa. Al principio, y como suele pasar en estas historias tan perfectas, Hubert estaba ocupado y no se veía con tiempo de hacerle vestidos a esa "desconocida". Ella, encantadora, le convenció para que la dejara probarse lo que tenía allí de su colección anterior... Hubert accedió y finalmente Audrey lució tres vestidos de Givenchy para la película y uno de ellos es de los más inolvidables de la historia del cine.

Sabrinafotograma

Luego llegaría Funny Face. Película por la que Hubert Givenchy ganaría el Oscar. Siempre fueron amigos. "Cómo hermanos", diría Audrey. Según nos cuenta en su "máster class" Martínez de la Pera, él le hacía incluso las camisetas de algodón que llevaba a África como embajadora de Unicef. Ella siempre le adoró y en sus últimos días, muy enferma de cáncer, una semana antes de fallecer, la llamó para estar con él y le dio un abrigo para que le abrazara cuándo la echara de menos. Según cuentan eso debió suceder muchas veces, porque los dos habían encontrado en el otro algo único y una amistad para siempre.

Audreygivenchy

Uno de los vestidos más revolucionarios e imitados de Funny Face fue el vestido de novia. Una locura que cambió la moda una vez más: era completamente mágico, pero corto. De hecho, la propia Audrey se casaría de corto.

Unacaraconangelvestidonovia

Aunque perdura otro en nuestra retina cómo pocos vestidos en la historia. El vestido blanco largo con capelina rosa. Una maravilla que deja sin habla aún hoy.

Audreygivenchyfunnyface

No podemos seguir este artículo sin mencionar, por supuesto Desayuno con Diamantes. En cuyas imágenes queda por siempre latente la simbiosis de los conjuntos de Givenchy y el estilo de Audrey Hepburn. No sabríamos con cuál quedarnos, aunque sea el vestido negro, el más representativo de la película.

Desayuno Con Diamantes

Pero volvamos al perfume. Cuándo en 1957 Hubert ganó el Oscar, quiso hacerle un regalo único a Audrey. Entonces, encargó dos perfumes. Uno para comercializar y uno especial, distinto, alejado de lo esperado por todos, sólo para ella. Se lo regaló y durante un tiempo lo usó sólo ella. Pero la voz corrió y todo el mundo quería usar ese perfume. Según se cuenta, Humbert le pidió permiso a Audrey que respondió "Te lo Prohibo". Pero no sólo se lo permitió, si no que fue imagen del perfume, convirtiéndose en la primera actriz que representaba a un perfume según Martínez de la Pera. Así nació L'Interdit, "la prohibición". El perfume que ahora reedita la casa Givenchy con notas actuales. Posiblemente lo que se llevaba entonces, aun siendo muy limpio, ahora no podríamos llevarlo, incluso porque algunas plantas están prohibidas según nos cuenta Martínez de la Pera. Nos explica también que Hubert de Givenchy supo de este proyecto antes de fallecer en marzo del año 2018 y que le hizo mucha ilusión. Incluso permitió poner su firma en la caja que envuelve al perfume puesto que el frasco es muy, muy parecido al mismo que se editó por primera vez. Es un aroma de flores blancas: azahar, jazmín y nardo, que contrastan con el vetiver y el pachulí, aunando lo femenino y lo distinto, lo andrógino y misterioso.

La cara B de tener esta gran historia, de este precioso origen, es la dificultad para traernos hoy una imagen mágica y moderna que nos conquiste. Y no lo han hecho nada mal. Hoy es Rooney Mara la actriz imagen del perfume, que ciertamente se trae cierto parecido físico con Audrey. Por sus facciones, su figura...

Audrey Montaje

Pero también por su rebeldía y su falta de convencionalismos. Aunque sabemos que nadie puede ser cómo Audrey y la echemos de menos hasta los que nunca la conocimos, siempre podemos soñar con que usamos un perfume que tiene un pedacito de sus historia.

Rooneymara

Fotos | Givenchy

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