Compartir
Publicidad
Sin esta mujer, quizá el hombre no habría llegado a la Luna
Feminismo

Sin esta mujer, quizá el hombre no habría llegado a la Luna

Publicidad
Publicidad

La entrega de las últimas medallas de la Libertad (Medals of Freedom) de la presidencia de Barack Obama ha sido la que más noticias han generado en sus ocho años de gobierno. No sabemos si ha sido por la proximidad de su marcha o por las personalidades de algunos de los galardonados, pero, entre las lágrimas de Ellen DeGeneres y el mannequin challenge de algunos asistentes, el caso es que han corrido ríos de tinta.

En medio de tanto galardonado célebre, como la propia Ellen, Michael Jordan, Bill y Melinda Gates, Robert Redford o Diana Ross, emergió una figura desconocida para el gran público: Margaret Hamilton, una de las grandes responsables de que el hombre consiguiera llegar a la Luna.

Han pasado casi 50 años desde que Margaret empezó a trabajar en la misión del Apolo 11. De aquella llegada a la Luna que mantuvo al mundo en vilo en el verano de 1969, los nombres que han pasado a la historia son los de Neil Armstrong o Buzz Aldrin, pero quizá ellos no habrían dado el gran paso para la humanidad sin el trabajo de Hamilton.

Margaret Hamilton 2

Científica computacional, matemática e ingeniera de sistemas, desde su puesto de Directora de Ingeniería en el MIT trabajó en el diseño del software que ayudó al aterrizaje del módulo lunar y su tripulación, en una época en que software era un término desconocido y los códigos se escribían de forma rudimentaria.

Obama dijo de ella, durante la entrega de las medallas, que «simboliza la generación de mujeres no reconocidas públicamente que ayudaron a enviar a la humanidad al espacio». De científicas con escaso reconocimiento ya hemos conocido varios casos. Es el conocido como efecto Matilda.

Margaret Hamilton 3 Opt

Margaret Hamilton tiene hoy 80 años. Poca gente sabe que, aquel 20 de julio de 1969, minutos antes de tocar la luna, en el Apolo 11 saltaron las alarmas de alerta. Fue el software diseñado por ella el que permitió a la NASA comprobar que la alerta no era crítica y se podía continuar con la misión. Sin ella, quizá el hombre no habría pisado la Luna, al menos no en aquella fecha.

Margaret fue, además, una madre trabajadora en un mundo predominantemente masculino. Además de una esposa que mantenía a la familia mientras su marido estudiaba Derecho en Harvard. En 2015, reconoció que muchas veces tuvo que llevarse a su hija al laboratorio. Una madre trabajadora que, además, contribuyó de forma decisiva a que la humanidad alcanzara uno de sus grandes hitos. Un nombre que, por desgracia, hasta hace pocos días era desconocido para el gran público.

Imágenes | Wikimedia Commons y Gtresonline.

En Trendencias | Estas mujeres extraordinarias están cambiando el mundo, pero solo las conocen los muy expertos

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio