Compartir
Publicidad
Cómo y cuándo hablar sobre sexo con nuestros hijos en la era de Internet
Familia, maternidad y niños

Cómo y cuándo hablar sobre sexo con nuestros hijos en la era de Internet

Publicidad
Publicidad

Con la apertura del curso escolar saltaba la noticia en los medios sobre el nuevo programa de estudios galo para primaria y secundaria. En el programa está previsto que los profesores impartan clases de sexualidad a sus alumnos para tratar temas que van más allá de la reproducción humana, por ejemplo: qué es el clítoris y cómo funciona. Además contarán con este molde impreso en 3D de dicho órgano sexual femenino.

Molde Clitoris

Cuando comenté la noticia con un grupo de madres en la puerta del colegio de mis hijos, fue como soltar una bomba incendiaria. La mayoría de las mamás no dudaron en dar argumentos en contra: no consideraban necesario hablar del clítoris, orgasmos o del placer sexual a niños que ni siquiera habían alcanzando la pubertad. Algunas defendían que demasiada información podía incitar a los jóvenes a mantener relaciones sexuales a temprana edad; otras no le encontraban sentido alguno: “¿es necesario que los niños sepan todo sobre sexo?”.

Madre E Hija

Por una sexualidad positiva

Hemos pedido la opinión sobre el programa de educación sexual francés a Rosario Mora, sexóloga, psicóloga y terapeuta sexual de la Fundación Sexpol, uno de los centros de formación en Sexología y Educación Sexual más importantes de nuestro país.

Según la experta, “en cada etapa del desarrollo del aprendizaje y la psicología infantil hay demandas y necesidades que el sistema educativo tiene que satisfacer para el buen desarrollo de la infancia. La sexualidad no es una excepción: ayudar a que esta sea positiva es función de la escuela, por lo que considero que la educación afectiva y sexual es también responsabilidad del sistema educativo desde el mismo instante que niños y niñas entran en la escuela, siempre teniendo en cuenta lo adecuado y necesario a cada etapa del desarrollo”.

Sistema Educativo

La educación sexual en nuestro sistema educativo

Recuerdo que descubrí todo sobre el clítoris a los 14 años, gracias al artículo de una revista para adolescentes. Posiblemente ya sabía de su existencia y había jugado alguna vez con él; pero aquella publicación me ayudó a ponerle nombre a una parte de mi anatomía de la que no había hablado con nadie. Y mucho menos con mi profesor.

Nina Leyendo

Actualmente, la relación entre profesores y alumnos es más cercana que hace treinta años y el sexo sigue despertando mucha curiosidad entre los niños y “cada vez a edades más tempranas”, añade Rocío Megia (docente de un centro de educación primaria bilingüe) que se encuentra con las preguntas curiosas de los sus alumnos curso tras curso.

Normalmente, los alumnos formulan sus dudas sobre sexualidad a los profesores de Ciencias Naturales cuando llega el tan esperado tema de la reproducción. “La LOMCE no contempla la Educación Sexual en la escuela y el profesorado no está capacitado para impartir este tipo de clases”, asegura Rocío. “Los profesores tratamos de resolver sus dudas de la forma más natural posible pero, sin duda, un especialista de educación sexual cuenta con estrategias y metodología adecuada para adaptar la información a las necesidades del niño respecto a su edad”.

Además de la falta de preparación por parte del profesorado y de un proyecto educativo que contemple objetivos sobre sexualidad, son una minoría los centros educativos que imparten charlas de sexualidad y normalmente lo organiza la Concejalía de Sanidad del Ayuntamiento. Las materias a tratar suelen ceñirse a la prevención de embarazos no deseados y de enfermedades de transmisión sexual. La aceptación de su cuerpo, cómo descubrir su sexualidad sin miedos o el respeto a la diversidad sexual son temas que no se tocan.

Así abordan los pequeños el tema de la sexualidad

Cuando mi hijo tenía 3 años, no se cortaba un pelo a la hora de preguntarme a voz en grito cómo se hacían los niños y además parecía elegir los momentos de mayor audiencia: en la cola del banco, en la sala de espera de pediatría… Ahora con 12 años de edad se pone rojo como un tomate simplemente con ver una pareja besándose en la televisión. Me pregunto qué sería de él en una clase de Educación Sexual, rodeado de sus compañeros ante el discurso del educador.

Charlar De Sexo Con Hijos

Rosario Mora de la Fundación Sexpol confirma mi teoría de que los adolescentes en su primer de un taller de educación sexual no pueden evitar el rubor, las risillas y el comentario chistoso: “sueltan la típica pregunta de si va a haber prácticas. Todo esto con cierto nerviosismo. Quieren saber y tienen muchas preguntas. Luego se van relajando, atendiendo, participando y escribiendo sus preguntas con mucho interés. Los más pequeños, sin embargo, están a la expectativa, lo toman como otra actividad más y con esa curiosidad típica de la infancia”.

Más información en Internet y más desinformación también

Internet

Ya hablamos en el artículo ‘Mami, ¿cómo me metí en tu tripita?' que los adolescentes y jóvenes gracias a internet disponen de mayor información sobre sexualidad que generaciones anteriores. Sin embargo, esa accesibilidad informativa hace más necesaria la educación afectivo-sexual dentro la escuela. “Por internet es fácil que se difundan mitos y creencias erróneas y actitudes negativas más que educar positivamente. Favorece aprendizajes insanos, infelices, insolidarios, intolerantes de la sexualidad propia y ajena”, nos advierte Mora.

¿Y los padres? ¿A favor o en contra de la educación sexual en centros educativos?

Madre E Hija

Existen las dos vertientes. Algunos padres y madres consideran que la educación sexual es una cuestión que debe abordar la familia y a una edad determinada. Estos se oponen y, por ese motivo, los centros en que se imparte talleres de educación afectivo-sexual piden el consentimiento por escrito para que puedan asistir sus hijos/as. “Afortunadamente una gran mayoría de padres tiene una postura más progresista, explica Rosario, y prefieren que la escuela ayude y resuelva las inquietudes sexuales de sus hijos porque ellos mismos no saben o bien reaccionar o cómo educar. Estos también necesitan, en muchos casos, recibir información y formación sexual para poder ayudar a sus hijos/as”.

Las Escuelas de Padres y Madres son un solución para combatir las carencias en el sistema educativo y poder resolver las inquietudes y dudas de nuestros hijos respecto al sexo. Y admitámoslo: las nuestras propias como padres para enfocar esa charla que, por otra parte, puede surgir en un vagón del metro hasta los topes de gente.

Fotos| Pixabay

En Trendencias|¿Dejamos a nuestros hijos libertad para ser niños?

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio