Su nombre oficial es Premio de la Academia al Mérito (Academy Award of Merit). Está registrado como tal, pero quizá por ese nombre no te suene porque se conocen como Premios Oscar (nombre también registrado por la Academia). Pero si no es el nombre oficial, ¿cómo llegó a serlo? El 16 de mayo de 1929 la Academia celebró sus primeros premios en Los Ángeles, en el Hotel Roosevelt de Hollywood, y nadie había oído hablar de Oscar. Lo cierto es que en torno a ese nombre hay muchos rumores, un puñado de libros, y cuatro personajes como si de un chiste se tratase: una bibliotecaria, un columnista de Hollywood, una actriz y una secretaria.
La bibliotecaria: Margaret Herrick
La más popular de las historias nos presenta a Margaret Herrick. La buena de Herrick, una bibliotecaria de la Academia de las Artes Cine y las Ciencias Cinematográficas, es la que se ha llevado la fama de bautizar a la estatuilla. Al parecer, y según cuenta la leyenda, en 1931 se incorporó a la biblioteca de la Academia y en su primer día vio el premio. “Me recuerda a mi tío Óscar”, aseguran que dijo la mujer que en 1943 se convertiría en directora ejecutiva de la Academia, y la primera que negoció que se retransmitiera la gala en la tele en 1953. Según el almanaque de la Academia de Hollywood de 1947/1948, un periodista estaba por allí el día que Herrick comparó a la estatuilla con su tío (qué casualidad) y al día siguiente se publicó.
El columnista: Sidney Skolsky
En la sexta edición de los premios celebrada en el The Ambassador Hotel, el columnista de Hollywood Sidney Skolsky, utilizó el nombre de Premio Oscar en su columna al referirse a la primera ganadora a Mejor Actriz, Katharine Hepburn. Al parecer, las ceremonias le parecían “pomposas y presuntuosas y quería desmerecerlas en su columna", como explica Foster Hirsch en su libro ‘Hollywood and the Movies of the Fifties’. Era 1934 y la Academia no usó el apodo de forma oficial hasta 1939. Es bonito pensar que una profesión como la mía, el periodismo, fue quien bautizó unos premios y ese pegadizo nombre caló tanto que es el que se usa y es la historia que aparece en la web de la Academia. Pero eso no significa que sea la cierta, solo la que la Academia nos hace creer que lo es.
La actriz: Bette Davis
Aunque hay quien asegura que fue la actriz Bette Davis la que lo dijo en el backstage tras ganar el premio por ‘Dangerous’ en 1936. De hecho es lo que aparece en su libro de 1962, ‘The Lonely Life’ en el que contó que se inspiró en ese nombre porque la estatuilla le recordaba a alguien. “Su espalda era como la de mi marido. Desde que la 'O' de Harmon O. Nelson significaba Oscar, Oscar ha sido desde entonces”, escribía. Pero tras publicarse el libro, la historia se vino abajo porque Oscar llevaba al menos dos años usándose. En 1974, en el libro ‘Mother Goddam’ de Whitney Stine, Bette Davis dijo “Renuncio de una vez por todas a cualquier afirmación de que yo era el elegido; así que, Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, el honor es todo suyo”, así que la actriz queda descartada.
La secretaria: Eleanore Lilleberg
El ex director ejecutivo de la Academia de Hollywood publicaba el libro ‘The Academy and the Award’ después de tener acceso durante 22 años a los archivos secretos de la Academia. Lo que explica Bruce Davis en su libro es que la primera de las teorías, la de Herrick, es falsa. No hay un tío Oscar, ni un primo ni ningún recorte de periódico de la época que coincidiera con la anécdota. Lo único que encontró fue un recorte de Los Angeles Examiner de 1938, en el que Herrick contaba que ella y su esposo Donald Gledhill, solían bromear con la frase: "¿Cómo está tu tío Oscar?". Pero nada de que le recordara a ningún tío.
La segunda teoría, la del columnista Sidney Skolsky, tampoco es cierta. En sus memorias, ‘Don’t Get Me Wrong, I Love Hollywood’ publicadas en 1970, Skolsky decía que lo había usado en 1934 como un homenaje burlón a los comediantes de vodevil. Pero Davis, como un perro de caza, encontró el artículo del New York Daily News publicado ese 16 de marzo de 1934 y no hay nada de lo que el columnista dice. Solo escribe que "para la profesión, estas estatuas se llaman 'Oscar'". Es decir, ya se usaba el término, no inventó nada.
Entonces, ¿quién? Según Bruce Davis, la magia del nombre de Premios Oscar nació de una secretaria: Eleanore Lilleberg. La mujer trabajó en los primeros años de la Academia y era la persona al cargo de las estatuillas antes de la ceremonia. Según Davis las llamó en broma "Óscar". Se especula que el motivo fue su ascendencia noruega. Al parecer se habría inspirado en el rey Óscar II de Noruega y Suecia.
Pero la idea no terminaba de convencer a Davis porque no se parecían en nada, así que como cuenta en su libro, fue a un museo en California dedicado al hermano de Eleanore (Einar Lilleberg). Allí descubrió una autobiografía inacabada del hombre en la que explicaba que su hermana usó el nombre de "Oscar" por un veterano del ejército noruego que conocieron en Chicago porque, como las estatuillas, siempre se mantenía erguido.
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Fotos | IMDB, Oscars.org
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