Los meses de verano nos traen muchas cosas buenas pero no tanto para el cabello. Es en esta época del año cuando más se estropea, por eso debemos sumar las precauciones y seguir una rutina que aporte protección y mayor hidratación. Pero si hay un tipo de pelo que se resiente un montón, ese es el cabello rizado. Los días de playa y sol terminan pasando factura, y como indica la experta en rizos Conchi Arias a la publicación Clara: "El rizo necesita una determinada cantidad de agua dentro de la fibra para mantener su forma. El problema del verano es que el sol, el cloro y la sal alteran ese equilibrio. El sol va degradando progresivamente algunas proteínas del cabello, mientras que la sal y el cloro favorecen la deshidratación", comenta.
Cuando los rizos son expuestos a todos estos agentes externos, terminan viéndose sin vida, sin forma definida y muy secos. "El rizo pierde elasticidad, se abre más fácilmente y le cuesta mantener una definición uniforme. Muchas veces no vemos un problema de definición, sino un problema de hidratación y de salud de la fibra", aclara la experta.
Nueva estación, nueva rutina
Algo que debemos tener claro es que el cabello tiene diferentes necesidades según la estación, y en verano requiere de una rutina diferente. De ahí que el método curly vaya variando según las necesidades reales de cada momento. "En invierno solemos preocuparnos más por aportar hidratación. En verano, además de hidratar, tenemos que conservar esa hidratación dentro del cabello. Ahí está la gran diferencia. Durante los meses de calor el cabello está constantemente expuesto a factores que favorecen la pérdida de agua, por lo que la rutina debe incorporar más protección y más sellado de la fibra", explica Arias.
Para lograr que el cabello rizado reciba toda esa hidratación que necesita en la época estival, hay una regla de oro según Conchi: "La hidratación debe adaptarse a la textura y a la porosidad del cabello. En verano suelen funcionar especialmente bien las fórmulas ligeras que hidratan sin saturar. Ingredientes como aminoácidos, pantenol o aceites ligeros suelen funcionar muy bien porque ayudan a que el cabello mantenga brillo, flexibilidad y movimiento incluso cuando está expuesto al sol, la sal o el cloro", resalta la experta.
El aceite seco, uno de los productos que mejor funcionan
Ya sabemos que el cabello necesita mucha hidratación, pero para que sea efectiva hay un truco que la experta resalta que es uno de sus secretos para que los rizos estén bien hidratados y con brillo. "Mi truco favorito es pensar en el cabello como si fuera nuestra piel. No basta con hidratar, hay que evitar que esa hidratación se pierda. Tras el acondicionador o el leave-in, me gusta sellar la fibra con unas gotas de aceite seco o un producto ligero que ayude a mantener la cutícula más uniforme. Es un gesto muy sencillo y suele marcar una gran diferencia en los días de más humedad", añade.
Aunque podamos creer que es necesaria una rutina capilar muy extensa y carga de productos, en realidad Conchi comenta que no es necesario y una rutina minimalista es suficiente. En realidad lo importante es elegir mejor los productos y no aplicar productos sobre productos creyendo que así el rizo se verá mejor. "Muchas personas utilizan demasiados productos porque piensan que más producto significa mejor definición. En realidad, durante el verano suele funcionar muy bien una rutina sencilla: un buen lavado, un acondicionador o leave-in adecuado y un producto de definición bien elegido. Cuando el cabello está sano, no necesita tantas capas de cosmética para verse bonito".
El encrespamiento, un quebradero de cabeza
Si hay algo que sufren especialmente los cabellos rizados, es el encrespamiento y durante el verano este efecto se potencia. Luchar contra ello es una de las máximas de las chicas culy, pero en ese intención hay un error que se suele cometer: "Intentar compensar el encrespamiento añadiendo más y más producto de definición" cuenta Conchi. Pero el problema está, que muchas veces ese encrespamiento no es por una falta de gel o productos hidratantes "sino que el cabello está deshidratado o la cutícula está demasiado alterada por el verano".
El realidad, el problema está más bien en el propio cabello: "Cuando la base no está bien cuidada, ningún producto de definición puede solucionar el problema por sí solo", dice Arias.
El lavado del cabello sí que importa
Respecto si hay que lavar con mayor frecuencia el cabello rizado en verano, la experta lo tiene claro. "En verano solemos necesitar más lavados porque sudamos más, vamos a la playa o utilizamos protectores solares".
Pero más allá de los lavados, tiene suma importancia los productos que se utilizan. "Lo importante es utilizar champús respetuosos que mantengan el equilibrio del cuero cabelludo y que no castiguen la fibra capilar. Un cuero cabelludo limpio y equilibrado suele traducirse en un cabello que responde mejor a cualquier rutina de definición", dice la peluquera.
Por eso, en este punto, "más que cambiar la rutina, deberíamos adaptarla", sostiene la experta. Y esto se hace observando lo que el cabello necesita, cubriendo esas necesidades con productos adecuados y descartando esos oros que ahora no le suman tanto al pelo.
Fotos | Engin Akyurt en Pexels, Cottonbro Studio en Pexels, Greyce Leopoldino en Pexels
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