Si alguien pensaba que iba a ser imposible ver sobre una alfrombra roja las magistrales obras de ciencia ficción de Alexander Mcqueen Primavera-Verano 2010, se equivocaba. Camilla Belle, adoradora de Marchesa, sus encajes y plumas, ha hecho de él un vestido de lo más comercial en el estreno de su última película, de tintes futuristas y catastróficos, por cierto, 2012.
Muy acorde con la temática del fiml, Camilla personificaba la oda a la tierra de McQueen con este espectacular modelo. Espectacular por elaborado, por único, por preciosista y por conceptual.
Ella está guapísima, y los detalles del vestido son minuciosos y dignos de artesano.
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